Tip de la RAE: laísmo, leísmo y loísmo, claves de redacción

Las erratas pueden dar la imagen de ser una persona poco preparada

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Conoce las recomendaciones que hace
Conoce las recomendaciones que hace la Fundéu RAE para mejorar la escritura. (Infobae/Jovani Pérez)

En un mundo regido por la inmediatez parecería que la ortografía ha dejado de tener importancia, sin embargo, el escribir textos con coherencia y sin erratas siempre será benéfico en todos los ámbitos.

En lo laboral, el escribir de forma correcta deja ver a los demás las habilidades y conocimientos que una persona posee; además, ayuda a construir una imagen óptima a través de la cual puedes parecer más serio y confiable. El tener errores de ortografía y sintaxis pueden, por el contrario, dar un pensamiento negativo que te haría parecer descuidado o poco preparado.

Por otro lado, el tener la capacidad de hacer un texto bien redactado habla también de la personalidad, al mostrar interés por siempre construir un buen puente de comunicación con los interlocutores.

Aunque escribir bien no es una tarea sencilla, requiere de mucha práctica y de conocer las estructuras de la lengua, por lo que leer puede ser un gran apoyo para la riqueza del léxico.

En este sentido, la Real Academia Española (RAE) se ha convertido en la institución más relevante para la regularización lingüística, a través de la promulgación de normas para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante.

La Fundación del Español Urgente (Fundéu), una institución sin ánimo de lucro que tiene como objetivo el impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación, se ha aliado con la RAE y emite en su página web y de manera constante diversos tips para que los ciudadanos puedan resolver sus dudas sobre cómo se escribe correctamente cierta palabra, cómo se usa una expresión o tips de temáticas varias.

Usos y ejemplos

Los pronombres la , le y lo y sus correspondientes plurales generan dudas a la hora de emplearlos y no es raro que se usen impropiamente, en lo que se conoce como laísmo , leísmo y loísmo , respectivamente.

La elección depende en esencia de que funcionen como complemento directo ( la / lo ) o indirecto ( le ) , no de que se refieran a persona, animal o cosa, pero hay que tener en cuenta las matizaciones expuestas más adelante. La principal dificultad es que no siempre resulta fácil determinar el tipo de complemento si este se refiere a persona, pero hay obras como el Diccionario del estudiante que ofrecen esta información , al menos para el directo y que, por tanto, son una importante guía.

A continuación se ofrecen una serie de pautas básicas y generales para el empleo adecuado de estos pronombres, de acuerdo con la información de la segunda edición del Diccionario panhispánico de dudas .

Lo se emplea como complemento directo solo para el caso del masculino: « Lo alabaron mucho (a él)» o «El códice lo robaron en enero».

No obstante, le se utiliza también como complemento directo cuando se refiere a personas del sexo masculino, de forma más frecuente en singular que en plural . Este leísmo específico se admite, por lo que también podría hablarse de que « Le alabaron mucho (a él)» y, menos habitual, « Les alabaron mucho (a ellos)», por ejemplo. En cambio, no sería apropiado «El caballo se desbocó y no pudo dominar le » (en lugar de dominarlo ) ni «Perdió el reloj y no le encontró» (en lugar de lo encontró ), pues estos ejemplos se refieren a un animal y a una cosa y son tipos de leísmo que no se aceptan.

La también se emplea para el complemento directo , pero referido al femenino: « La alabaron mucho (a ella)», « Las efectuó el cartero (las entregas)». Siguiendo la indicación del punto anterior, no se considera adecuado el leísmo en « Le consideraba una mujer decidida» (en lugar de la consideraba ), pues se refiere a una mujer, ni en «Perdió la cartera y no le encontró» (en lugar de la encontró ), pues se refiere a una cosa.

Le se emplea como complemento indirecto , tanto para el masculino como para el femenino: « Le dijeron (a él o a ella) una mentira», « Le extirparon (a él o a ella) el bazo», « Le echó gasolina al automóvil». Si un verbo está marcado como intransitivo ( intr. , en el diccionario académico), este no admite un complemento directo y, por tanto, no se empleará lo (se trataría de un loísmo) o la (constituiría un laísmo), sino le : «¿Qué le ocurre (a él o a ella)?» (no la ocurre ni lo ocurre ).

También es posible emplear le(s) en sustitución de lo(s) y la(s) si se refiere a un interlocutor al que se trata de usted : «Señora, le saludo efusivamente (a usted)» (o la saludo ), pero «A esa señora no la saludaron efusivamente» (no se refiere al interlocutor, sino a una tercera persona).

Se recuerda, además, que se admite el uso de le(s) por lo(s) explicado en el punto 1.

Como regla práctica, en verbos como ver , fotografiar , retratar , tocar , limpiar … corresponde lo o la si nos referimos a la persona , pero le si además aludimos a una parte de su cuerpo (o algo que posee) en función de complemento directo: « La vi por la calle» frente a « Le vi la mano», « La tocó en la mano» ( en la mano es complemento de lugar) frente a « Le tocó la mano».

Preguntas como «¿a quién?» o «¿para quién?» , que se ven en ocasiones en algunas gramáticas elementales, no sirven para determinar si un complemento es directo o indirecto (y, por ello, para concluir que se utiliza le , la o lo ), sino tan solo si es de persona: « La saludé. ¿A quién saludaste?», « Le pertenece esto. ¿A quién pertenece esto?».

#puestaapunto . Esta recomendación sustituye a una anterior, publicada el 16 de junio de 2016, que censuraba el uso de les en lugar de los referido a personas, para indicar que es admisible, de acuerdo con la información de la segunda edición del Diccionario panhispánico de dudas.

¿Qué hace la RAE?

La RAE vela por el
La RAE vela por el idioma español. (RAE)

Fundada en Madrid en 1713 por iniciativa del octavo marqués de Villena, Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga, la RAE es la institución que busca preservar el buen uso y la unidad de una lengua en permanente evolución y expansión.

Sus más recientes estatutos (actualizados en 1993), establecen que la función principal de la Real Academia es “velar por que la lengua española, en su continua adaptación a las necesidades de los hablantes, no quiebre su esencial unidad”.

Este compromiso se ha plasmado en la denominada política lingüística panhispánica, compartida con las otras 22 corporaciones que forman parte de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), creada en México en 1951.

Actualmente, la institución está constituida por 46 académicos, entre ellos el director y los demás cargos de la Junta de Gobierno, elegidos para mandatos temporales.

Una de las críticas que se le han hecho a la RAE es su negativa a reconocer palabras o expresiones que han surgido entre las generaciones más jóvenes, sobre todo a raíz de la aparición de las redes sociales. Una de las polémicas más recientes es el reconocimiento del lenguaje inclusivo.

Sin embargo, en el 2020 optó por lanzar el Observatorio de Palabras, un repositorio digital que ofrece información sobre palabras o acepciones de palabras y expresiones que no aparecen en el Diccionario de la Lengua Española (DLE), pero que han generado dudas en cuanto a su uso, tales como neologismos, extranjerismos, tecnicismos, regionalismos, entre otros.

La información contenida en el Observatorio es provisional al no estar contemplada en las obras académicas, por lo que puede verse modificada y cambiar con el paso del tiempo, pero ello no implica que se acepte su uso.