La cantante Mirelle Matieu cantó este miércoles a capela ante el féretro de Brigitte Bardot, en el funeral que se celebró en la localidad mediterránea de Saint-Tropez, donde falleció el pasado 28 de diciembre debido a un cáncer a los 91 años de edad y donde residió buena parte de su vida, mientras que los Gipsy Kings interpretaron “Djobi Djoba” al final de la ceremonia.
La famosa cantante interpretó el “Panis Angelicus”, basado en la obra de César Franck, con letra de Santo Tomás de Aquino, ante el ataúd de la que fuera ícono cinematográfico e incansable defensora de los animales, y a continuación, el tenor de ópera pop francés Vincent Niclo cantó el “Ave María”, de Gounod.
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El féretro salió de la iglesia con los acordes de la canción “Djobi Djoba” de los Gipsy Kings, un grupo al que Bardot contribuyó a promocionar y que la consideraba “una gitana rubia”, en palabras de Chico, el líder de la banda.
El ataúd de Brigitte Bardot, recubierto de ratán y adornado con ramos de flores, entró en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción a las 11:20 horas para una ceremonia privada y sencilla a la que solo asistieron 400 invitados, básicamente sus allegados y miembros de la Fundación Brigitte Bardot, aunque se transmitió en directo en varias pantallas gigantes en Saint-Tropez.
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Su hijo, Nicolas-Jacques Charrier, de 65 años, recibió el féretro en la puerta de la iglesia y estuvo en la primera fila durante la ceremonia religiosa, que comenzó con la petición del sacerdote Jean-Paul Gouarin a los asistentes para que guardaran sus teléfonos móviles y no tomaran fotos.
Hasta la iglesia, el ataúd llegó en un cortejo que fue seguido en las calles por cientos de vecinos y admiradores de Bardot, que filmaron con sus móviles el fugaz instante y algunos exclamaban a su paso palabras de reconocimiento a la artista: “Bravo, gracias Brigitte” o “Te quiero, Brigitte”, según la prensa local.
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Desde el fallecimiento de Brigitte Bardot hace diez días, los homenajes de admiradores y turistas han inundado las calles de Saint-Tropez.
En la Place Blanqui, aledaña al puerto, lucían fotografías de la estrella del cine, junto con mensajes de cariño y flores, alrededor de una estatua dorada de Brigitte Bardot, inaugurada en 2017 como homenaje de Saint-Tropez a su más célebre vecina.
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Ofrendas similares se depositaron en la bahía de Canebiers, cerca de La Madrague, la residencia de Bardot, donde los admiradores de la actriz dejaron además peluches de perros y gatos, en reconocimiento por su larga lucha por los derechos de los animales.
En el pueblo, los comercios también han decorado sus escaparates con imágenes de la estrella local, mientras que la oficina de turismo muestra imágenes de Brigitte Bardot al anochecer con un sencillo mensaje: “Gracias, Brigitte”.
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Y el Ayuntamiento, ha arriado sus banderas a media asta y desplegado dos pancartas con la imagen de Brigitte Bardot en su fachada.
Fuente: EFE.
Fotos: Reuters/ Manon Cruz y Reuters/ Alexandre Dimou.
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