
La Real Academia Española (RAE) presentó una nueva generación de aplicaciones basadas en inteligencia artificial, abiertas al público y desarrolladas en el marco del proyecto LEIA (Lengua Española e Inteligencia Artificial).
El anuncio, realizado en las últimas horas en la sede de la institución en Madrid, representa un avance en la estrategia de la RAE para fortalecer la presencia y el uso del español en el entorno digital, según informaron desde la propia entidad.
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Las nuevas herramientas, que estarán disponibles en los próximos días a través de la plataforma LEIA en la web de la RAE, incluyen un observatorio de neologismos, un verificador lingüístico y un recopilador de variedades del español. Todas ellas han sido financiadas con cinco millones de euros procedentes de los fondos europeos NextGenerationEU, según detalló EFE.
El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, subrayó durante la presentación que la inteligencia artificial “ya no es una opción, sino una necesidad”, y la definió como “una aliada indispensable para preservar, estudiar y proyectar la lengua española hacia el futuro”.
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El observatorio de neologismos permite detectar de forma automática y diaria palabras y expresiones no registradas en el Diccionario de la lengua española (DLE), a partir del análisis de prensa, redes sociales y otras fuentes digitales.
Según la RAE, esta herramienta identifica neologismos, tecnicismos, regionalismos y extranjerismos, y ofrece una selección pública de términos en observación, acompañada de comentarios provisionales de los lingüistas.
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La directora del proyecto LEIA, Asunción Gómez-Pérez, explicó que el sistema “no es un chatbot, sino una herramienta que asiste a los lingüistas”, y recalcó que la decisión final sobre la incorporación de un término siempre corresponde a un experto humano.
Otra de las aplicaciones destacadas es el verificador lingüístico, que permite detectar y clasificar errores ortográficos, léxicos, sintácticos y morfológicos en textos, además de ofrecer sugerencias de corrección y explicaciones con enlaces a la doctrina académica.
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A esto se suma un recopilador interactivo de las distintas variedades del español, que invita a los usuarios a contribuir con ejemplos y expresiones propias de sus regiones mediante juegos y retos. Los datos recogidos serán posteriormente analizados por los equipos lingüísticos de la RAE, según detalló la institución.
La digitalización de los archivos históricos de la Academia constituye otro avance relevante. Más de 800.000 fichas lexicográficas, conocidas como “fichas de punto rojo”, que documentan la primera aparición de palabras en el idioma, estarán ahora accesibles en línea, ampliando el alcance y la consulta de estos fondos para investigadores y público general.
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El proyecto LEIA, impulsado en 2019 por la RAE con el apoyo de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), tiene como objetivo defender y promover el uso del español en el universo digital y, especialmente, en el ámbito de la inteligencia artificial.
Según la RAE, la iniciativa parte de la convicción de que el español debe ser “una lengua viva en aulas y libros, pero también en algoritmos, plataformas y aplicaciones, en cada rincón del mundo digital”.
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La segunda fase del proyecto, puesta en marcha en 2022, cuenta con la colaboración del Gobierno de España, que lo incluyó en el Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) dedicado a la “Nueva economía de la lengua”.
Aleida Alcaide, directora general de Inteligencia Artificial del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, explicó a EFE que el PERTE busca aprovechar el potencial económico y tecnológico del español y fomentar “la soberanía tecnológica y de la lengua”. En este contexto, el proyecto ALIA desarrolla modelos propios de inteligencia artificial para evitar la dependencia del inglés y el monopolio lingüístico en sectores económicos estratégicos.
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Durante la presentación, Muñoz Machado insistió en que la inteligencia artificial se convirtió en una herramienta imprescindible para la proyección del español, mientras que Gómez-Pérez remarcó que las nuevas aplicaciones están diseñadas para asistir a los lingüistas y no para sustituir su criterio.
Por su parte, Alcaide destacó que la apuesta institucional por la digitalización y la inteligencia artificial busca reforzar la soberanía lingüística y tecnológica de España y del mundo hispanohablante. En última instancia, la RAE recordó que el futuro de la lengua depende, sobre todo, del uso cotidiano que le dan sus hablantes.
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