
En una exposición especial que presenta solo tres cuadros, la Frick Collection de Nueva York invita a los visitantes a reflexionar sobre la época y el arte de la seducción a través de la palabra escrita.
La muestra reúne un trío de pinturas del maestro holandés del siglo XVII Johannes Vermeer: “Señora y doncella” de la propia Frick, “La carta de amor”, prestada por el Rijksmuseum de Ámsterdam, y “Mujer escribiendo una carta con su doncella”, procedente de la Galería Nacional de Irlanda.
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Son tres de las seis pinturas de Vermeer (1632-1675) que se centran en la lectura y escritura de cartas. Estas también representan interacciones entre mujeres de diferentes clases.
Cada cuadro presenta a una mujer y a una sirvienta, quien probablemente se haya convertido en confidente e intermediaria mientras su señora mantiene una relación romántica, explicó el curador de la exposición, Robert Fucci.
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“Aunque el contenido de las cartas en las pinturas de Vermeer no es explícito, lo más probable es que se trate de mensajes amorosos”, señaló.
“El cortejo y las cartas de amor eran una parte importante del contexto social del artista y un tema artístico muy recurrente”.
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En la época de Vermeer, las mujeres tenían una creciente autonomía para elegir a sus parejas, destacó Fucci.
“Los sirvientes desempeñaban un papel crucial. Los empleadores confiaban en ellos para las entregas, especialmente cuando se trataba de mensajes que debían compartirse de manera encubierta”, agregó.
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Una deuda con el panadero
“Las cartas de amor de Vermeer”, que estará en exhibición hasta finales de agosto, es la primera muestra ofrecida desde que la Frick reabrió sus puertas en abril tras una renovación integral que costó 330 millones de dólares (unos 308 millones de euros).
La mansión del siglo XX, repleta de pinturas, esculturas y piezas decorativas que datan desde el Renacimiento hasta el siglo XIX, ahora cuenta con 10 nuevas galerías en su segundo piso, donde solían estar las habitaciones privadas de la familia Frick.
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Dos de las pinturas de Vermeer —hoy de un valor incalculable— ayudaron a la esposa del artista, Catharina Bolnes, a saldar una deuda con un panadero después de quedarse viuda y con 11 hijos.

La muestra es la primera exposición de obras del maestro holandés en Nueva York desde 2001.
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Esta íntima propuesta contrasta notablemente con la amplia retrospectiva de Vermeer presentada en el Rijksmuseum en 2023.
Con 28 de sus 35 pinturas conocidas, aquella fue la mayor colección de obras de Vermeer jamás reunida en un solo lugar y atrajo a miles de amantes del arte.
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“Vermeer ciertamente sigue cautivando a la gente e inspirándola hoy en día”, comentó Aimee Ng, otra curadora de la Frick.
Fuente: AFP
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