
El Museo del Louvre prepara una nueva ampliación para acabar con las aglomeraciones de turistas frente a la Mona Lisa, mientras que otros grandes museos del mundo estudian reformas para responder al reto del exceso de turismo o el cambio climático.
Ante la “explosión del turismo, los problemas de seguridad, la urgencia climática y la revolución digital, nuestro modelo está cuestionado. En todas partes, nuestros socios internacionales están repensando sus espacios”, resume Laurence Des Cars, que preside el museo parisino.
Es el museo más visitado del mundo, con cerca de 9 millones de personas en 2024, de las cuales el 80% son turistas extranjeros, por delante del Museo Británico, los museos del Vaticano y el Met en Nueva York. El plan de renovación prevé para 2031 una nueva entrada para descongestionar la pirámide de cristal y una sala de exposición dedicada exclusivamente a la Mona Lisa, con un boleto de entrada adicional.
El 80% de los 30.000 visitantes diarios (limitados por un aforo) vienen a ver la obra maestra de Leonardo da Vinci y... tomarse selfies. En Madrid, el Prado (3,5 millones de visitantes en 2024) ha encontrado una solución abriendo todos los días para “repartir mejor la carga de visitantes”... y prohibe tomar fotos.

“Si 8.500 personas vienen al Prado cada día, eso significa 8.500 fotos en el mismo lugar, probablemente frente a Las Meninas de Velázquez o El Jardín de las Delicias de Hieronymus Bosch”, justifica su dirección.
“Materiales sostenibles”
En el Louvre, que dispone de 70.000 m2 de superficie de exposición, también se ha anunciado un plan de circulación completamente repensado, en un edificio saneado y dotado de nuevas salas por un costo total estimado entre 700 y 800 millones de euros en diez años, o incluso “mil millones”, según los sindicatos.
El Estado francés ya ha anunciado que su participación será mínima, “160 millones de euros en 15 años”, según el Ministerio de Cultura. En consecuencia el museo tendrá que sacar recursos propios (taquilla, mecenazgo, licencia de marca en Abu Dhabi) e innovar también con una entrada más cara para los visitantes fuera de la UE (30 euros) a partir de 2026.
En Londres, donde el acceso a las colecciones permanentes de los museos es gratuito pero las exposiciones temporales son de pago, la National Gallery ha emprendido importantes obras en el marco de su 200 aniversario. ¿Objetivo? La revisión total de su entrada para acoger mejor a sus visitantes (más de 6 millones al año antes del Covid y 4,2 millones en 2023) y la creación de un espacio dedicado a la investigación así como un centro educativo.

Este programa, con un presupuesto de 85 millones de libras (101,6 millones de euros), pretende hacer el museo más eficiente en términos de consumo de energía y más “resiliente a los impactos del cambio climático”, según su dirección. Se están haciendo esfuerzos para aportar más luz natural así como ventilación natural “donde sea posible” y para encontrar materiales “sostenibles”.
Nueva estrategia
En Nueva York, el Museo Metropolitano ha estado perdiendo visitantes desde 2019. Para remediarlo, ha renovado por completo su ala dedicada a los maestros del siglo XIV al XIX, una de las mayores colecciones del mundo de pinturas europeas. Las claraboyas del techo databan de 1939 y la última vez que fueron renovadas fue en los años 1950.
Las obras, con un costo total de 150 millones de dólares, han durado cinco años. Se han reorganizado cronológicamente las colecciones, que cuentan con una nueva iluminación gracias a las claraboyas y las luces LED en el techo, en salas completamente repintadas, según su director, Max Hollein.

Al igual que sus homólogos que desean atraer a un público más joven y diverso, el Met ha adoptado un enfoque “menos centrado en Occidente” para sus colecciones, según Hollein. Después de varias obras adicionales de varios millones de dólares, reabrirá en primavera un ala que alberga desde 1932 todas las artes de África así como de Oceanía y América antes de las colonizaciones europeas.
El año pasado dedicó una exposición inédita al Renacimiento de Harlem, el primer movimiento internacional de arte moderno fundado por artistas afroamericanos. El Met también se ha abierto en 2023 a lo inmersivo, presentando una colección de vestidos de su departamento de moda con imágenes de síntesis, apadrinada por la red social TikTok, para su exposición de primavera que coincide con su gala donde se congregan las estrellas.
Fuente: AFP
[Fotos: REUTERS/Benoit Tessier; Juan Barbosa/Europa Press; REUTERS/Jeenah Moon/Archivo]
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