
Un detalle que suele llamar la atención de cualquier persona cuando asiste por primera vez a un concierto de lo que tradicionalmente se ha denominado música clásica es la edad media del resto de asistentes, habitualmente más alta que la de otro tipo de eventos musicales. Por ello, las nuevas generaciones de profesionales especializados en música clásica son conscientes de que la manera de llegar al público, especialmente al más joven, no es únicamente a través de sus conciertos en directo.
Las redes sociales les han otorgado una nueva herramienta de comunicación que les permite acercarse a un número mayor de personas que disfrutan viendo su día a día y conocen de primera mano los proyectos en los que se embarcan. Pero no sólo eso: también han descubierto que pueden combinar la música clásica con otros géneros más afines a la gente joven, lo que les permite ampliar su abanico de influencia.
Precedentes
Esta tendencia de romper con las tradiciones más arraigadas de la música clásica no es algo nuevo: Lang Lang, el pianista chino, es mundialmente conocido desde hace más de veinte años y su rostro resulta familiar para todo tipo de públicos, incluso para los no entendidos.
Ha prestado su imagen a marcas tan conocidas como Adidas, Volkswagen o Hublot. Además de ser un reconocido virtuoso y de haber actuado como solista con las mejores orquestas y directores, ha intentado acercarse al gran público de otras formas, como muestra su reciente gira con Disney. También desde China encontramos a otra gran referente en el mundo del piano, cuyo nombre va asociado a las mejores orquestas y directores desde hace ya quince años: Yuja Wang.
Wang no sólo destaca por sus espectaculares interpretaciones del repertorio más complejo, sino que además llama la atención por haber roto con el código de vestimenta más clásico y su indumentaria se asemeja más a la de una artista pop que a la de una pianista clásica.
Las nuevas generaciones
En el caso del joven inglés Jacob Collier (que cuenta con millones de seguidores en Instagram), la música corre por sus venas. Su madre, Suzie Collier, es violinista y profesora en la Royal Academy of Music y su abuelo, Derek Collier, fue también un reconocido violinista británico.
Jacob recibió una educación musical clásica, aunque su estilo actual es difícil de definir, puesto que bebe de géneros muy diversos. Es capaz de tocar con gran facilidad un número ingente de instrumentos: parece que todo lo que llega a sus manos sucumbe a su habilidad.
La mayor parte de la música que compone no se considera clásica. Comenzó a darse a conocer gracias a los vídeos que se grababa a sí mismo armonizando canciones famosas y en sus conciertos consigue que el público se convierta en un gran coro. Asigna una nota a cada sector del público y con sus brazos va indicando si el sonido debe subir o bajar, aumentar de volumen o disminuir. Los efectos armónicos que consigue crear y la energía que transmite son realmente prodigiosos.
La británica Anna Lapwood, en cambio, ha logrado algo verdaderamente llamativo: que un instrumento aparentemente tan poco atractivo para las grandes masas como el órgano esté viviendo un momento álgido. Lapwood es directora de música en Pembroke, un college de la Universidad de Cambridge, y dirige los coros de esta institución. Además, es Artista Asociada del Royal Albert Hall.

Su gran destreza a la hora de comunicarse con todos los públicos ha hecho que sus seguidores en redes sociales no dejen de aumentar. Además de relatar su día a día, suele publicar vídeos en los que explica el funcionamiento de los órganos en los que toca (no solo en Reino Unido, sino por todo el mundo) y muestra su gran capacidad para adaptarse a cualquier tipo de género.
En una de estas grabaciones explica las experiencias que ha llegado a vivir al ser organista residente del Royal Albert Hall, donde incluso ha participado en conciertos de música electrónica, haciendo vibrar al público a través del órgano.
En España cabría mencionar a Mario Marzo. Aunque trabaja principalmente como actor, la mayor parte de sus seguidores lo han conocido gracias a su faceta musical. Sigue desarrollando su carrera como pianista y hace colaboraciones como divulgador con diferentes instituciones. De hecho, cada vez que publica un vídeo en el que aparece tocando el piano (incluso cuando simplemente graba un fragmento de alguna obra mientras está estudiando), sus seguidores muestran su entusiasmo.
Sin duda, resulta admirable que estos músicos que destacan por su talento dentro de la clásica hayan conseguido romper barreras y acercarse, a través de sus interpretaciones y capacidad de comunicación, a otro tipo de géneros y público.
Y, tal vez, el futuro de la música clásica resida ahí: en encontrar el equilibrio entre el pasado y el presente, no cerrándose a nada y demostrando que todos los géneros musicales provienen del mismo y se pueden encontrar puntos comunes.
Publicada originalmente en The Conversation
Últimas Noticias
‘Viva Frida’ llega al Malba con los objetos que ella guardó en secreto durante décadas: la muestra del año en Buenos Aires
La exposición que presenta por primera vez en América del Sur más de 300 piezas originales de la artista mexicana, abre en el marco de los festejos por los 25 años del Museo de Arte Latinoamericano

“No hay fronteras, hay puentes”: así asumió Gustavo Dudamel como director musical de la Filarmónica de Nueva York
Entre presentaciones con figuras de la música pop, un homenaje por el 11/9 y el arranque de la temporada regular, el director venezolano se prepara para una gira europea y el regreso al Carnegie Hall

Los restos de Patricio Guzmán descansarán en el cementerio de Père Lachaise, junto a Edith Piaf y Jim Morrison
El realizador chileno radicado en Francia desde hace más de cuarenta años, murió a los 85 años y sus exequias se realizarán el viernes 25 de septiembre en el histórico camposanto parisino

De los libros para adultos al universo ilustrado para chicos: una editorial independiente inicia un nuevo catálogo con Sara Gallardo
Fiordo presentó Istmo, cuyas tres primeras entregas recuperan títulos de una de emblemática autora argentina del género: ‘Las siete puertas’, ‘Teo y la TV’ y ‘Los dos amigos’

Benjamín Naishtat presentó ‘Glaxo’ en Toronto: “Adaptar la novela de Ronsino permitió lidiar con algo que me interpela desde ‘Operación Masacre’
El director argentino habla de su nuevo largometraje, basado en un relato que cruza la amistad, el deseo y la traición con la memoria de la violencia política argentina del siglo XX


