
Con la adquisición de seis obras de la destacada artista plástica Marcia Schvartz por la Tate Modern de Londres, Inglaterra, la producción de esta pintora ineludible en la historia reciente del arte nacional, reconocida por sus retratos y series como la del río, se incorpora al acervo de una de las mecas del arte contemporáneo.
La Galería Vasari de Buenos Aires informó sobre la adquisición y el arribo a Londres de las obras de la artista que nació en Buenos Aires en 1955, estuvo exiliada durante la última dictadura cívico militar y es una de las referentes artísticas del país.
PUBLICIDAD
Se trata de dos pinturas de 2004, Tabernero (Barkeeper) y Sábado, y de los dibujos en grafito sobre papel Plática (Talk) y La feminista y la señora (The Feminist and the Señora), ambos de 1978; así como Plaza Real y A Luis (To Louis) de 1979.
Las obras fueron adquiridas por la Tate Americas Foundation ante la recomendación del Comité de Adquisiciones de América Latina 2021, una organización benéfica que ayuda a la Tate del Reino Unido con la adquisición de obras de arte y recaudación de fondos.
PUBLICIDAD
Por otro lado, la galería informa que las obras ya están en Londres y serán exhibidas pronto en la Tate Modern, dedicada al arte moderno y contemporáneo internacional y parte de la Tate, un proyecto museístico de gran importancia inaugurado en 1897 que cuenta con cuatro sedes principales, entre ellas la dedicada a arte moderno y contemporáneo internacional.
Durante 2021 Schvartz tuvo su primera retrospectiva en Estados Unidos, 55 Walker un repaso de cuatro décadas de trayectoria con unas 23 obras realizadas entre 1976 y 2018 organizada por las galerías Bortolami, Kaufmann Repetto y Andrew Kreps.
PUBLICIDAD

En 2020 presentó la muestra Infierno en la Galería Vasari, que la representa.
Schvartz estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes Manuel Belgrano y con los artistas Ricardo Carreira, Aída Carballo, Luis Falcini y Luis Felipe Noé, y como característica de su obra está presente lo caricaturesco y grotesco, los autorretratos y los retratos de personajes de la vida barrial urbana cotidiana y marginal (comerciantes, trapitos, etcétera) y personalidades.
PUBLICIDAD
Schvartz participó de muestras como Radical Women, en el Hammer Museum (Los Ángeles), la Pinacoteca de Sao Paulo y el Brooklyn Museum, Del tren fantasma al infierno en el MNBA Neuquén, 2019; y Ojo Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, CABA.
Su obra está en colecciones públicas de todo el mundo, como el Museo Nacional de Bellas Artes, el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y el Bronx Museum of Arts. Además participó en la Bienal de Venecia de 2011, la Bienal Internacional de Johannesburgo en 1995 y en la Primera Bienal de Arte de La Habana de 1985.
PUBLICIDAD
Fuente: Télam.
SEGUIR LEYENDO
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Pablo Neruda, escritor chileno: “El niño que no juega no es niño, pero el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él”
Las memorias póstumas del gran poeta latinoamericano revelan una declaración de principios oculta entre sus colecciones de juguetes. Una lección filosófica sobre la resistencia lúdica frente a la rigidez del mundo adulto y el dolor de la historia

Ortografía y redacción: en caso de que, no en caso que
La Real Academia Española se ha convertido en la institución más relevante para fomentar la unidad idiomática del mundo hispanohablante

Kane Parsons: de sensación de YouTube a director más joven de A24 con el éxito de terror “Backrooms”
El realizador, que saltó a la fama por un corto viral en YouTube, se convirtió en el cineasta más joven del emblemático sello con un largometraje basado en su serie web

Una casa que habla, una familia que desaparece y un espinal que da miedo
En “Una casa sola”, Selva Almada nos lleva por los rincones de una vivienda abandonada, en el monte entrerriano. El rancho cobra vida, habla en primera persona y esconde las marcas de un misterio imposible de resolver. O no

La pelea por la dignidad, más allá de las concesiones: sobre los derechos de la discapacidad
En “Disability”, el historiador británico David Turner recorre desde el siglo XVII hasta la actualidad y refleja cómo los avances legales e institucionales surgieron de disputas sostenidas, en un clima persistente de hostilidad pública y política


