
Fue en 2018 durante un larguísimo viaje en taxi desde la casa de Ileana Diéguez, en un barrio popular periférico de la ciudad de México, hasta el céntrico Zócalo, cuando empezamos a imaginar la posibilidad de la cátedra de Pensamiento Situado. Entre embotellamientos y bocinazos, en el lento, trabado transitar por aquella extensa ciudad, recuerdo con intensidad aquel asiento de atrás en que Ileana y yo conversábamos y tomábamos notas sumergidas en un mundo aparte, desplazado y febril. Una burbuja donde pergeñamos un pequeño plan dibujando una constelación de nombres e ideas por venir.
Nos conocimos apenas en 2015. Antes nos habíamos leído y citado mutuamente (ella, sobre todo la investigación sobre el Siluetazo y los modos creativos de evidenciar “la presencia de la ausencia” de lxs desaparecidxs en el Cono Sur; yo, su luminosa noción de escenarios liminales entre arte y política), pero fue al coincidir en la Bienal de Performance en Buenos Aires que nos encontramos en persona, y de inmediato surgió una preciosa complicidad intelectual y afectiva, abonada por aromas y sabores de cocinas compartidas, historias de vida (de gente, de perros, de lugares, de proyectos), largas conversaciones, bailes y tequilas. Nos unió también la incomodidad ante las posiciones institucionales estables o estáticas, tanto en el mundo académico como en el mundo del arte, y la vital necesidad de salirnos de esas lógicas estrechas y desbordar esos ámbitos, conmoverlos, contagiarlos…
Rememoro el mapa trazado en aquel viaje en taxi y percibo que tres coordenadas allí sugeridas empezaron a tomar forma en el primer encuentro que concretamos en México en febrero de 2019, y se materializan ahora en el primer libro de la colección, Incitaciones transfeministas. Primero, imaginar un espacio de confluencia en el que experiencias y trayectorias vinculadas al activismo, a la práctica artística y al pensamiento crítico puedan articularse, suceder a la vez e imbricarse. Segundo, situarnos desde América Latina (ese territorio sísmico, convulso e incierto, que nos interpela como potencia imaginativa), sus historias y sus urgencias, y sobre todo sus posibles futuros comunes. Tercero, propiciar un diálogo entre generaciones, entre las potentes voces y movimientos que emergen hoy y aquellos legados de experiencias y autores clave que desde hace tiempo vienen concretando esos entrecruzamientos de saberes y modos de hacer.

Así, nutrida desde posiciones feministas y decoloniales e implicada en una apuesta intelectual situada y comprometida en asuntos tan dolorosos como perentorios, y contando con el apoyo de la Universidad Autónoma Metropolitana (Unidad Cuajimalpa) -adonde Ileana es profesora e investigadora- y del Museo Reina Sofía -adonde me desempeñé como Directora de Actividades Públicas hasta hace unos meses- se gestó este espacio, que tiene la vocación de ser nómade, de migrar allí donde pueda tramar alianzas y ser necesaria. De hecho ahora estamos organizando el segundo encuentro de la cátedra que tendrá lugar en Santiago de Chile, en alianza con la Universidad de Chile y la Red Conceptualismos del Sur, en abril del 2022.
Es desde esta voluntad colectiva que nace la colección Pensamiento Situado, preciosamente editada por Gabriela Halac y Lucas Di Pascuale, desde la editorial cordobesa DocumentA/Escénicas. Decidimos iniciarla con un volumen que toma posición en los debates urgentes que atraviesan hoy al movimiento transfeminista, y reúne participaciones diversas y a veces en fricción en “un enmarañado territorio de preguntas y tensiones”, como señala en su texto la investigadora chilena Fernanda Carvajal. Recupera algunos de los materiales surgidos en nuestro primer encuentro en México, junto a aportes más recientes que resulta significativo poner en diálogo. El libro reúne autorías individuales y colectivas, registros de escritura múltiples: desde manifiestos de combate a poemas y cartas, consignas y canciones, crónicas y ensayos críticos, imágenes de performances, acciones gráficas y objetos. Esos tonos suponen también moverse en el libro en un movimiento de vaivén, ya que el mismo artefacto elude cualquier posible lectura lineal y solitaria, y demanda otros usos, en medio del corro, en torno al fogón.
Componer Incitaciones transfeministas ha sido como respirar: a veces con calma, a veces agitadas, a veces festivas, a veces feroces. Porque este libro -generosamente presentado por María Pía López y Rian Lozano- puede ser leído como una bitácora colectiva y disonante de la actualidad del movimiento transfeminista en América Latina, su radicalidad y su masividad, su alegría y su furia, sus certezas y sus fisuras. Una bitácora en medio de un tiempo turbulento y amenazante, sin perder el deseo de abrazarnos, de encontrar guaridas y refugios, construir tinglados y plataformas desde donde vislumbrar lo que nos rodea, puentes para conectar más allá, miradores para imaginar nuestras vidas, todas las vidas, en otras claves.
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