
La vida y la obra de Edwin Lord Weeks son un misterio. Se sabe, sí, que nació en Massachusetts en 1849 y que murió en París en 1903. Se conoce, también, su fascinación por el universo de Medio Oriente, ante todo, y de África, pero pocas noticias se tienen sobre el destino de su obra. Gira en torno a él un halo de misterio acerca de su embeleso por las tierras lejanas, lo mismo que por qué algunas de sus piezas fueron firmadas y otras no.
Aunque hay bastantes datos sobre su carrera profesional y sus viajes, muchos de ellos procedentes de sus extensos escritos, se sabe relativamente poco sobre su vida privada. Los padres de Weeks eran adinerados, comerciantes de especias y té de Newton, un suburbio de Boston, y como tales pudieron aceptar, probablemente alentar y ciertamente financiar el interés juvenil de su hijo por la pintura y los viajes. De joven visitó los Cayos de Florida para dibujar y también viajó a Surinam, en Sudamérica. Sus primeros cuadros conocidos datan de 1867, cuando tenía dieciocho años, aunque no fue hasta su Paisaje con garza azul, fechado en 1871 y pintado en los Everglades, cuando empezó a mostrar destreza en la técnica y ojo para la composición, presumiblemente tras haber recibido clases profesionales.
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Templos y Ghat de baño en Benarés [Temples and Bathing Ghat at Benares, en su idioma original], circa 1883-1885, pertenece a la colección de The Brooklyn Museum de Nueva York, aunque, sin explicación alguna, no se encuentra expuesta. Se cree que fue pintado como un boceto espontáneo de las orillas del río Ganges en la ciudad sagrada de Benarés durante su primera visita prolongada a la India. Se estima que sirvió como uno de los muchos estudios previos para su cuadro El último viaje, recuerdo del Ganges, Benarés, que estuvo expuesto con gran éxito en el Salón de París de 1885.
Aunque las amplias pinceladas de este estudio son características de sus bocetos ejecutados sobre el terreno, sus dimensiones, 50,6 x 76 cm, sugieren que puede haber sido pintado en su estudio temporal en Benarés, quizás con la ayuda de algunas de las fotografías que también empleó para documentar sus observaciones de primera mano. La técnica ejecutada es la de óleo sobre lienzo y, evidentemente, pertenece a la clasificación de orientalista estadounidense, junto con Frederick Arthur Bridgman, otro de los más célebres. Aparece firmado abajo a la izquierda con la leyenda: “E. L. Weeks / Benares”.
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Se sabe que a los 21 años abrió un estudio en Newton y que ese mismo año se casó con Frances Rollins Hale, de New Hampshire. Al año siguiente, acompañado por un amigo, el ilustrador A P Close, viajó a Egipto, Tierra Santa y Siria hasta Damasco. Sus cuadernos de bocetos de esa visita rebosan de escenas norteafricanas. Sin embargo, en Beirut, Close murió a causa de una fiebre y fue enterrado allí. De esta época se conserva un cuadro que representa el puerto de Tánger, fechado en 1872, y que parece ser una de sus primeras obras de estilo orientalista.
Tras el regreso de Weeks a Newton, los periódicos de Boston publicaron la descripción de su nueva temática y también criticaron con entusiasmo una exposición de sus obras celebrada en el Boston Art Club, lo que constituye una prueba temprana de su creciente estatura como artista, al menos en su ciudad natal. El Boston Daily Evening Transcript del 23 de junio de 1874 anunció que pronto se embarcaría hacia Europa y pasaría una temporada en París antes de regresar a Oriente para estudiar los magníficos colores que allí se encuentran.
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Tras llegar a París junto con su esposa, Weeks intentó inscribirse en el taller de Gérôme en la École des Beaux-Arts. Sin embargo, mientras esperaba que su solicitud fuera aceptada, empezó a trabajar en un taller privado, el de Léon Bonnat, un amigo íntimo de Gérôme que también había viajado con él al norte de África. De hecho, cuando finalmente se le concedió la admisión en el atelier de Gérôme en septiembre de 1874, estaba tan satisfecho con sus estudios con Bonnat que decidió quedarse allí y no aceptar la plaza que le ofrecían.

Weeks no volvió a exponer ni en América ni en el Salón de París hasta 1880, y desde entonces sus composiciones fueron de temas marroquíes y los precios que pedía eran los de los mejores pintores franceses de la época.
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En 1883 viajó a la India y, según se extrae de su correspondencia, se pasaba todos los días pintando y todas las noches revelando sus fotografías, que probablemente utilizaba para registrar los detalles arquitectónicos y los fondos de sus composiciones. Volvería de nuevo en 1892, por encargo de la revista Harper’s Magazine, esta vez acompañado por el periodista Theodore Child, que escribiría una serie de artículos sobre sus viajes con ilustraciones de Weeks. Al artista le pareció que viajar por los pueblos persas era tan emocionante como cruzar los puertos de montaña.
Pasó dos años en la India antes de regresar a París. Sus pinturas de la vida india le dieron celebridad tanto en Francia como en América y se convirtieron en su especialidad. Pudo pasar los trece años siguientes en una espléndida residencia con un enorme taller en la avenida de Wagram, antes de trasladarse al Bois de Boulogne.
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En 1896 fue nombrado Caballero de la Legión de Honor y continuó pintando hasta su muerte en 1903, que se cree que se debió a una enfermedad contraída en la India. En una nota necrológica se lo describe como “un hombre reservado, de voz tranquila y de baja estatura, pero viril, amable y afable”.
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