Gabriele D’Annunzio: el gran poeta italiano, fundador del fascismo, al que Mussolini temía

Admirado por Joyce y Hemingway, fue uno de los escritores más importantes de su tiempo y sus polémicas ideas políticas inspiraron a Il Duce. En este diálogo, la biógrafa británica Lucy Hughes-Hallett revela su historia desconocida y, como presidente el jurado del Premio Booker Internacional, reflexiona sobre la obra de Mariana Enriquez, finalista del certamen

Benito Mussolini conversando con el escritor y líder político italiano Gabriele D'Annunzio (Henry Guttmann / Getty Images)
Benito Mussolini conversando con el escritor y líder político italiano Gabriele D'Annunzio (Henry Guttmann / Getty Images)

Vivo en Las Rosas. Una pequeña comarca rural poco industrializada del interior de Santa Fe. Conservadora en sus tradiciones y de derecha en general en sus preferencias electorales. Podría ser cualquier ciudad de Argentina o del mundo.

En 1891 inmigrantes italianos fundan la primera institución de la ciudad, La Asociación Italiana de Socorros Mutuos. Antes, incluso que la Sociedad de Fomento y la Policía. Pocos años después fundan una escuela primaria, cuyas clases se dictaban en italiano y planean la construcción de una sala donde poder disfrutar de la Opera “alla italiana”. Contratan al arquitecto Angel Guido, el mismo del Monumento Nacional a la Bandera, de Rosario y crea un edificio de estilo neoclásico y de excelente acústica. Se inaugura en 1928 y el nombre elegido para el Teatro fue: Gabriele D’Annuzio.

Quise saber quién había sido D’Annunzio. Consulto por whatsapp a 25 amigos. De ellos 23 no saben quién era: ¿un poeta? ¿Un político? Solo dos contestan correctamente. Uno resume “un escritor fascista” y otro da más detalles de aquel hombre: “El poeta homenajeado por Mussolini”. “El de la República de Fiume”.

Googleando su nombre aparecen numerosas notas periodísticas y literarias que lo describen: Poeta, escritor y militar pero también cocainómano, sexópata, deudor compulsivo, belicista y “El Juan Bautista de Fascismo” como lo describiera con admiración el propio Benito Mussolini.

"Gabriele D’Annunzio, el gran depredador" (Ariel), de Lucy Hughes-Hallett
"Gabriele D’Annunzio, el gran depredador" (Ariel), de Lucy Hughes-Hallett

Y la crónica de un libro dedicado a él: Gabriele D’Annunzio, el gran depredador, de la historiadora y biógrafa británica Lucy Hughes-Hallett, por el que ganó los tres premios dedicados a ensayo y biografías de Inglaterra. Busco el libro, lo bajo, lo leo. Me genera asombro y estupor. Arrogante, egocéntrico, ególatra, fanático, belicista.

Las preguntas que me surgen inevitablemente son: ¿Por qué eligieron el nombre de este personaje para bautizar al primer edificio local? ¿Cuánto de aquel hombre sobrevivió en la comunidad? ¿Sería admirado también aquí y ahora si viviera?

Para conocer la historia de D’Annunzio, dialogué con Hughes-Hallett, quien además como Miembro de la Real Sociedad de Literatura es presidenta del jurado del Premio Booker Internacional, que se entrega el próximo miércoles, reflexionó sobre la obra de la escritora argentina Mariana Enriquez, una de las finalistas. Esta es la trascripción de aquel encuentro, que puede escucharse en el Podcast de literatura y música DI-VERSOS.

Lucy Hughes-Hallett (John Phillips/UK Press via Getty Images)
Lucy Hughes-Hallett (John Phillips/UK Press via Getty Images)

-¿Quien era Gabriele D’Annunzio? Le agradezco nos haga una semblanza de este polémico personaje

-Gabriele D’Annunzio, cuya vida tuvo lugar entre finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX fue uno de los escritores más celebrados en Europa y probablemente en el mundo. Su nombre fue vapuleado en parte por las objeciones hacia sus ideas políticas y en parte porque sus trabajos no fueron en su época bien traducidos. Podemos decir que no hay buenas versiones en inglés de sus escritos por eso mucho de los lectores de América del Norte y de Gran Bretaña no han tenido la oportunidad de leer su poesía y sus novelas en una buena traducción al inglés.

D’Annunzio fue admirado por sus contemporáneos, escritores como James Joyce veían en él a un igual. Hasta Ernest Hemingway que lo detestaba profundamente reconocía y respetaba su calidad como escritor, aunque haya llegado a describirlo como un completo imbécil. D’Annunzio fue conocido primero por sus poemas, luego por sus obras de teatro y por sus novelas y por último por sus polémicas ideas políticas.

Fue un empedernido mujeriego que tuvo un sorprendente número de amantes, y digo sorprendente porque D’Annunzio no era para nada buen mozo, era más bien un hombre chiquito, que quedó pelado muy joven, con muy pocas cualidades físicas, se dice que tenía los dientes de tres colores: amarillos, negros y blancos. No fue un personaje muy atractivo, pero definitivamente tenía una personalidad muy seductora. Se casó cuando era muy joven con la hija de un conde, este matrimonio enojó profundamente al conde quien deseaba mucho más para su hija que estar casada con un mero escritor. El matrimonio terminó muy pronto y D’Annunzio comenzó un tempestuoso romance con la actriz Eleonora Duse, en esa época él tuvo estrecha conexión con el teatro y eso le da sentido al hecho que el teatro de su ciudad lleve su nombre.

Cuando él y Eleonora Duse estuvieron juntos él escribía obras de teatro y ella actuaba en ellas. Dado que Eleonora era una de las mejores actrices de Europa logró que estas obras de teatro fueran un éxito. D’Annunzio pasó parte de su vida en las columnas de chimentos de los diarios de la época por sus romances; pero a partir de los 40 se convirtió en una persona muy activa en la vida política del país. El nació en 1863 y es una generación más vieja que Mussolini.

D’Annunzio estaba profundamente enamorado del militarismo y creía en una nueva nación. Él decía que esa nueva nación necesitaba un bautismo de sangre. Quería que Italia fuese a la guerra, no le importaba mucho quién fuese el enemigo, pero sí estaba convencido que Italia debía demostrar que los italianos eran valientes y que había que respetarlos. Para lograr todo esto él comienza con una serie de discursos y escritos polémicos llamando a los italianos a que dejen de ser reconocidos por sus bellos paisajes, sus antiguas ciudades y sus maravillosas obras de arte; quiere que ganen respeto por su capacidad para ir a la guerra. Fue así que en 1890 más o menos, comienza con una serie de escritos y discursos que cuando los leemos hoy son espeluznantes, D’Annunzio reclamaba que corra sangre con el simple motivo de engrandecer a Italia.

Gabriele D'Annunzio, escritor italiano y fascista en una fotografía de 1937 (Imagno / Getty Images)
Gabriele D'Annunzio, escritor italiano y fascista en una fotografía de 1937 (Imagno / Getty Images)

-Usted dice en su libro que “aunque D’Annunzio no fue un fascista, el fascismo sí era dannunziano”. ¿Cuánto de la crueldad de Mussolini y el fascismo es heredado de D´Annunzio.?

-¡Un montón! D’Annunzio quería asumir la responsabilidad. En realidad, nunca respaldó totalmente el fascismo, el sentía que Mussolini y sus seguidores eran imitadores suyos pero a su vez estaba feliz de señalar que ellos habían seguido su ejemplo. Por el militarismo y el ultranacionalismo, la idealización de una Italia más grande; no solo en sus ideas sino también en los pequeños detalles y en muchas de sus convicciones y ceremonias de la vida pública podemos decir que el fascimo fue iniciado por D’Anunzzio. Por ejemplo: el saludo fascita con el brazo estirado, las camisas negras que se convirtieron con el tiempo en el uniforme fascista. De hecho el uniforme fue copiado a la armada italiana de la primera guerra mundial llamada Arditi, D’Annunzio era un admirador de los arditi. Él había estado muy activo durante la guerra (si bien a sus 50 años no tenía necesidad de participar) y lo impresionaba el coraje suicida de los arditi, quienes fueron los primeros en atacar. Ellos no llevaban armas, solo llevaban dagas y las lanzaban a los austriacos y se enredaban en luchas mano a mano donde muchos eran asesinados. D’Annunzzio sentía que esto era emocionante y los arditi lo admiraban también.

El gran drama para Dánunzzio fue cuando llegó 1919, terminó la guerra y el no estaba satisfecho con la idea que las tropas regresaran y fuera tiempo de paz. Por eso reunió un pequeño grupo de desertores de la Armada italiana, a quien llamó su legión, y se dirigió a Fiume (ahora Rieka en Croacia) . El creía que la ciudad debía ser entregada a Italia. Finalmente esta ciudad pasó a ser parte del estado de Yugoslavia y por eso el hizo la toma de la ciudad. Empezó ahí a gobernar la ciudad y esto fue imitado luego por Mussolini quien visitó Fiume cuando D’Annunzio estaba allí. Durante ese tiempo hubo como un espectáculo político, había desfiles y bandas tocando en las calles y D’Annunzio saludando a la multitud desde el balcón, todo el tiempo actuando. Todo esto se convirtió después en uno de los iconos del fascismo y podemos asegurar que D’Annunzio llevó a Mussolini a esto.

Gabriele D'Annunzio entre el comandante Ceccerini y el comandante Rossi en Fiume, ocho meses después de la anexión a Italia por iniciativa de la legión nacionalista de D'Annunzio, 30 de mayo de 1920 ( Fototeca Gilardi / Getty Images)
Gabriele D'Annunzio entre el comandante Ceccerini y el comandante Rossi en Fiume, ocho meses después de la anexión a Italia por iniciativa de la legión nacionalista de D'Annunzio, 30 de mayo de 1920 ( Fototeca Gilardi / Getty Images)

-En nuestra ciudad de Las Rosas, Santa Fe, inmigrantes italianos fundaron en 1891 la Asociación Italiana de Socorros Mutuos y en 1928 inauguraron el Teatro de estilo neoclásico y excelente acústica y lo llamaron Gabriele D’Annunzio. Para esa fecha el fascismo estaba en pleno apogeo. Usted seguramente habrá estudiado la influencia de D’Annunzio en el mundo. ¿Estima que aquella generación rendía homenaje no solo a su condición de poeta sino también a su ideología? ¿Sabe si este tipo de Asociaciones reproducían en el extranjero el modelo de la Opera Nazionale Dopolavoro?

-Es una pregunta interesante. Para 1920 D’Annunzio ya se había retirado de la vida política y estaba viviendo recluido en su casa en la costa del lago de Garda en el norte de Italia, pero tenía una relación extraña con el régimen fascista. Los fascistas y Mussolini en particular, temían que D’Annunzio saliera de su reclusión y desafiara su liderazgo ya que este tenía un gran público que lo seguía. Era una situación peculiar, ya que él vivía recluido en su casa, pero era aún una gran figura pública.

Pero como yo no conozco tanto como ustedes acerca de la comunidad de inmigrantes italianos en Argentina o América del sur en general, pero sí conozco mucho de los nacionalistas italianos que ansiaban deshacerse de los austriacos y franceses, quienes dominaban gran parte de Italia en ese momento y ellos estaban emigrando hacia América del sur… Por eso creo que podría haber en ese momento muchos italianos viviendo en América del sur que simpatizaran con D’Annunzio. Por supuesto que en 1928 estaríamos hablando de los nietos y bisnietos de estos primeros inmigrantes quienes deberían haber llegado por 1840 y que seguro trajeron consigo mucho nacionalismo y patriotismo.

D'Annunzio con un uniforme de vuelo de soldado italiano
D'Annunzio con un uniforme de vuelo de soldado italiano

- Usted es la presidenta del Jurado del Premio Booker Internacional, que premia a las obras literarias de ficción publicadas en inglés. Fue seleccionada la escritora argentina Mariana Enriquez por el libro Los Peligros de fumar en la cama. ¿Cuáles fueron las virtudes que vieron en la obra para seleccionarla? Si puede decirnos…

- Ella está en una lista de pre seleccionados y esto es muy emocionante. Mariana Enriquez escribe cuentos cortos fundamentalmente, son cuentos fantasmagóricos. Usa las convenciones de los cuentos góticos de terror y de las historias de misterio, pero ella hace algo muy imaginativo e inteligente con las convenciones de este género. Es por eso que en cada una de sus historias, aunque se me presente mucho de lo irreal y donde los supernatural siempre se entromete con la realidad todas cuentan algo muy poderoso e interesante acerca del mundo real que habitamos.

Sus historias son increíblemente vívidas y cuando uno las lee puede de hecho oler los aromas de Buenos Aires por ejemplo, uno puede sentir el tráfico y hasta sentir el peligro de la vida en una ciudad tan grande. Ella escribe increíblemente bien y cada una de sus historias si bien menciona cosas que uno no debe creer literalmente en ellas, también trata temas que reflejan algo del mundo real. Ella escribe sobre personajes que desaparecieron o los desaparecieron, escribe sobre niños que fueron rechazados por sus familias y luego se esfuman o desaparecen… y después regresan y descubren que son rechazados nuevamente y esto es desgarrador. Creo que hay mucho para destacar de su trabajo, y si ella está en la lista de 6 pero realmente aún no sé quién va a ganar.

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