La polémica detrás del crítico Rodrigo Cañete: ¿por qué referentes del arte piden que se le retire un premio internacional?

El Museo de Houston le otorgó un prestigioso galardón. Varias asociaciones del mundo del arte piden la remoción del mismo por razones éticas. Infobae Cultura dialogó con artistas, críticos, galeristas y curadores

La polémica detrás del crítico Rodrigo Cañete: ¿por qué referentes del arte piden que se le retire un premio internacional?
La polémica detrás del crítico Rodrigo Cañete: ¿por qué referentes del arte piden que se le retire un premio internacional?

Desde 2012, Rodrigo Cañete lleva adelante el blog Love Art Not People, un espacio conocido dentro del mundo del arte por sus críticas, pero también por sus comentarios sobre la vida privada y social de las personas que conforman esta comunidad. Esta semana, recibió el premio Peter C. Marzio 2020, otorgado por el International Center for the Arts of the Americas del Museo de Bellas Artes de Houston (ICAA/MFAH), por su ensayo sobre el arte del Centro Cultural Rojas en la década de 1990, y a partir de allí diferentes espacio lanzaron comunicados repudiando que se le otorgue el galardón.

Cañete, quien vive desde hace casi dos décadas en Inglaterra, fue subsecretario de Cultura durante el gobierno de Eduardo Duhalde, en 2002, asesor de coleccionistas, ex art dealer de Morgan Stanley en Londres y en estos días también acaba de publicar Historia a contrapelo del arte argentino (Sudamericana). En la actualidad, desde las islas dirige su blog sobre la escena del arte argentino aunque lo problemático, dijeron a Infobae Cultura, no es su mirada sobre el arte, sino el uso de su web como “plataforma de bullying”. En los diferentes comunicados, como personalidades que hablaron con este medio, la palabra “ética” se repite.

El primer comunicado salió desde la agrupación Nosotras Proponemos: “NP repudia por su odio hacia las mujeres, trans y adultos mayores, por su racismo y gordofobia, las campañas de bullying, hostigamiento, acoso psicológico y moral que desde su blog y sus podcasts realiza Rodrigo Cañete contra artistas y profesionales del arte argentino. Sus publicaciones, que incentivan el odio y recurren a la mentira para desprestigiar personas, resultan inadmisibles y desde todo punto de vista despreciables”.

Nosotras Proponemos, que reúne a más de 2700 personalidades de diferentes espacios del mundo del arte de alrededor de 90 países, fue también la que en agosto de 2020 alertó sobre los posteos misóginos del entonces nuevo presidente de arteBA, Juan Carlos Lynch, lo que devino en una renuncia apenas dos días después de haber sido confirmado en el cargo.

Pocas horas después la Asociación Argentina de Críticos de Arte (AACA) se sumó con un texto en el que sostienen su “profunda preocupación por el premio que el ICAA/MFAH otorgó por unanimidad a Rodrigo Cañete, candidato a doctorado por la Universidad de Warwick”.

“Independientemente de la calidad del ensayo crítico premiado, al que AACA no tuvo acceso, nuestra preocupación apunta a la legitimación que un galardón de esta índole, otorgado por una prestigiosa institución, atribuye a una persona que se pronuncia pública y sistemáticamente ejerciendo violencia simbólica hacia artistas y colegas. Su uso de la falacia para denigrar a artistas y colegas no es representativo del ejercicio ético profesional. Desde la AACA consideramos que, en el ejercicio de la profesión, su escritura crítica no se encuentra desvinculada de su práctica bloguera violenta, misógina y transfóbica. Esperamos que la autoridades de ICAA/MFAH tengan en cuenta este repudio”.

En ese sentido, la AACA extendió su repudio con una petición en la plataforma Change.org, que lleva hasta el momento más de 600 firmas, entre ellas las de Cuauhtémoc Medina, Ticio Escobar, Andrea Giunta, Jorge Gumier Maier, Adriana Lauria, Martín Churba, y Karina El Azem, por nombrar algunas.

El siguiente espacio fue la agrupación Curadorxs en Diálogo, desde donde sostuvieron que sus expresiones son “inaceptables y corrosivas ética, profesional y afectivamente” en vista de una “construcción colectiva de pensamiento crítico desde el campo del arte. Insultos y difamaciones misóginas, transfóbicas y xenofobias (sic) y de hostigamiento sobre el desarrollo profesional de colegas dentro de la escena artística...”.

El último en lanzar su proclama fue el Centro Argentino de Investigadores del Arte (CAIA), que expresó también su preocupación por el premio debido a “la continua difusión de declaraciones explícitamente discriminatorias y agresivas”.

Infobae Cultura contactó a artistas, galeristas, curadors y críticos. Varios de ellos prefirieron no hacer declaraciones motivados por el temor a represalias, explicaron.

También están aquellos que eligieron dar su testimonio para explicar las razones del pedido, como Florencia Battiti, crítica, curadora principal del Parque de la Memoria y vice presidenta de la Asociación Argentina de Críticos de Arte: “El comunicado fue una decisión tomada en el seno del consejo directivo, consensuado con colegas. El detonante fue el premio. Nuestros socios fueron los que nos plantearon el tema y se tomó la decisión para decir que básicamente ‘nos preocupa esto’. No queremos decirle a la institución qué es lo que tienen qué hacer, ellos sabrán. Pero nosotros, que ejercemos la misma profesión, somos un colectivo que entedemos que la práctica bloguera de Cañete no está desvinculada de su práctica profesional. No se puede separar la forma del contenido. Cañete, desde hace años, tiene un blog público que es una suerte de claoca verbal, y no lo consideramos un ejercicio de la crítica. Seguro que el trabajo por el que ganó el premio no es de la índole de su blog, dudo que haya presentado un texto donde la discursividad sea la misma”.

“No queremos cancelar a Cañete, él puede seguir escribiendo, sino que apuntamos a cuál es el código de ética del ejercicio de una profesión, donde empieza y dónde termina esta cuestión. No somos un grupito que está en desacuerdo con su práctica, somos 600 y pico de personas que ya firmamos la petición y no todas se llevan bien entre ellas o siquiera comparten puntos de vista sobre muchos temas. El detonante fue el premio, porque ya no se trata de un bloguero violento, sino que se legitima esa práctica, a través de una institución muy importante a nivel mundial. Por otro lado también hay una cuestión de época; en un montón de órdenes, la sociedad se bancó un momento de abusos, antes el femicidio era un crimen pasional, y eso no lo vamos a tolerar más. Con este señor pasa algo que tiene que ver con este espíritu que es un ‘hasta acá'. Esa práctica del estilo Dr Jekyll, Mr. Hyde no va más”.

Y agregó: “Conmigo nunca se ensañó como lo hizo con otros, de manera indescriptible, metiéndose con la familia, con los hijos, con la sexualidad. No te podés amparar en el concepto de libertad de expresión para ejercer esa violencia simbólica y verbal en el otro, eso es bullying. Queremos que ejerza la profesión con un código ético como todos los demás, si nota hipocresía en el ambiente del arte, que la hay, bueno, que la denuncie con códigos, con ciertos principios éticos. Aceptamos el desenmascaramiento de posturas miserables, y su mirada crítica, pero no de esta manera. Si la producción del otro te resulta mediocre tirale con toda la artillería que tengas, el ejercicio crítico es sobre el trabajo del otro, no sobre la persona. Construir una carrera, un nombre, un prestigio, lleva más tiempo que destruir, nosotros trabajamos con eso, ese es nuestro capital, destruir ese capital o mancharlo o ponerlo en duda es mucho más fácil, y él apunta a esto. Hay gente que le tiene miedo y eso no va más”.

Florencia Battiti, Georgina Gluzman y Agustín Diez Fischer
Florencia Battiti, Georgina Gluzman y Agustín Diez Fischer

Por su parte, Georgina Gluzman, historiadora de arte, investigadora del Conicet y curadora de la muestra El canon accidental que se desarrolla en el MNBA, y miembro del grupo Nosotras Proponemos, explicó: “Salvo algunos comentarios denigrantes, no me ha hecho nada personalmente, lo cual no significa que no me haya afectado porque todo lo que sucede en mi ámbito laboral afecta el modo en que nos vemos, en el modo en que trabajamos. Cañete ha generado a partir de ese blog una plataforma de odio organizada y además una especie de red de espías que es de lo más curiosa: gente que tenés en tus contactos de Facebook que le mandan capturas de pantalla, algo muy siniestro”.

Además, sostuvo que el argumento que Cañete dijo a Infobae Cultura, en el que asegura que se lo ataca porque es “un morocho hijo de un boxeador guaraní”, carece de validez: “Me parece que eso es llevar la discusión a cualquier lado. La clase social, el origen, el ADN, el genotipo de lo que él llama ‘la mafia blanca’ es algo peligrosísimo. No porque no haya problemas raciales en el campo del arte, sino porque lo usó con fines mentirosos, porque él ha denostado gente por su raza, por ser gorda según sus parámetros, por su dentadura. Además, si revisás sus redes, lo que él trasluce es una vida de clase alta, llena de privilegios, mostrando la vista de sus ventanas, sus viajes. Hay que cortar con eso de que él es un pobre trabajador desplazado, marginado, porque es una mentira”.

Para Gluzman, el bloguero también tiene fallas desde lo académico: “Cañete se presenta a sí mismo en diversas páginas como que posee doctorados por diferentes institutos, y cuando dice que desde López Anaya, en 1998, hasta él (NdR: por su nuevo libro) no ha habido una historia sistemática del arte argentino está mintiendo, está demostrando que no conoce la bibliografía. Y me refiero al excelente libro de María José Herrera, Cien años de arte argentino, una investigación ejemplar, llena de fuentes. Eso revela que no es un marginado, sino que simplemente no lee”.

Rodrigo Cañete es cuestionado por el uso de su blog
Rodrigo Cañete es cuestionado por el uso de su blog

Agustín Diez Fischer es director del Centro de Estudios Espigas del Instituto de Investigaciones sobre el Patrimonio Cultural y miembro del Centro Argentino de Investigadores del Arte: “La ICAA/MFAH es una institución muy reconocida y prestigiosa, a la que respetamos mucho. Yo tengo una perspectiva institucional, que es que se tenga en cuenta que esta persona públicamente y en redes sociales continuamente realiza actos discriminatorios. Estamos en un momento en el que nuestra actividad profesional no puede estar disociada de una actitud ética. Históricamente esto no siempre fue así”.

“No tengo nada contra su libro, ni el ensayo por el que ganó, que no he leído. Lo que se pide en realidad es que no exista una disociación entre la actividad profesional y la dimensión ética personal. Y hay que pensarlo mucho más allá de este caso en particular, hoy por hoy las instituciones tienen que tener esta dimensión presente. Eso sucede en EE.UU., donde directores de museos han sido despedidos por actitudes discriminatorias en el ámbito laboral o por un mail de esa índole. Lo mismo sucede con las boards de los museos, con las personas que están asociadas en actividades ilícitas y eso ha sido condenado y salió a la luz. Estamos en un nuevo momento, las instituciones se están transformando y están teniendo en cuenta este tipo de cuestiones, ya no es posible pensar lo personal como un universo independiente”.

“En este caso en particular es notorio porque esas acciones no se desarrollaron en un mail o solo es conocido por algunas personas; son acciones públicas y realizadas en un blog al que tienen acceso todas las personas. Nos soprendió que se realice esta premiación para una persona que contradice el compromiso ético que el espacio (el ICAA/MFAH) tiene, que es muy grande”, dijo Diez Fischer.

Martín Di Girolamo, Adriana Rosenberg y Orly Benzacar
Martín Di Girolamo, Adriana Rosenberg y Orly Benzacar

Dentro de los testimonios, el escultor Martín Di Girolamo, quien fue uno de los firmantes de la petición en Change.org, narró que su experiencia con el crítico de arte comenzó fuera del blog y que ante un desacuerdo se trasladó allí: “Un día me contactó porque estaba interesado en comprarme una obra. Le envié imágenes de obras disponibles. Eligió una, le pasé el valor y ofreció la mitad de lo que valía. Le dije que no y a partir de ese momento se despachó con numerosos posts en su blog difamándome y acusandome de cosas insólitas, además de falsas”.

“Este mismo esquema utilizó con muchísima gente, y el ‘castigo’ si uno no accedía a su juego era defenestrar y difamar, incluso metiéndose con temas muy personales y hasta con tus familiares. Una persona que escribe bien o mal de alguien o de su obra según se someta o no a sus caprichos y que utilice el medio crítico como medio de extorsión no es merecedor de ningún reconocimiento. ¿Cuál sería la seriedad de sus críticas si solo responden a sus propios manejos psicopáticos?”, dijo.

Por su parte, Adriana Rosenberg, directora de Fundación PROA, sostuvo que una de las problemáticas en torno a Cañete “es la relación que hace entre la vida íntima y el arte. Su blog no es teórico, puede ser que haga crítica, pero cuando reproduce calumnias y no tiene pruebas, eso no es una crítica”.

Por otro lado, aseguró, se “opina de algo que no ve. Realiza críticas desde Inglaterra y a su vez tiene una falta de transparencia muy grande con respecto a sus fuentes. Tiene una red de informantes que no se sabe quiénes son y si se quiere discutir un tema X no se sabe con quién. Es muy raro ese anonimato de las fuentes. ¿El no autoriza o las fuentes/testigos no quieren hacerse cargo de las calumnias?”.

Para Orly Benzacar, de la galería Ruth Benzacar, la cuestión ética fue fundamental para firmar la petición en Change.org. “Me parece muy difícil juzgar el conocimiento, o no, con respecto a cómo transmite el tema del arte. Aunque el blog no es solo de eso, hay un tema en el que se apoya, donde el arma unas historias, todo con información que le van pasando y mil veces esa información es equivocada, o se construyen situaciones escandalosas. A todos nos tocó, conmigo se la agarró un tiempo largo”.

“Para mí es muy poco serio y me sorprende que una institución seria premie a alguien así. Él puede decir lo que quiera, pero objetivamente ha dicho cosas infundadas, erróneas. Lo que sí me preocupa es que le den un premio, ¿a título de qué? No conoce la escena argentina, no la vive. Tiene una corte de informantes leales que le dan de comer, algunos son vox populi, otros no tanto. Me parece que no corresponde darle un premio a un tipo así, se está cuestionando una ética, una conducta”.

El Museo de Bellas Artes de Houston aún no se expresó con respecto al premio, por lo que la polémica parece aún lejos de finalizar.


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