La belleza del día: “Después del desayuno”, de Elin Danielson-Gambogi

En tiempos de incertidumbre y angustia, nada mejor que poder disfrutar de imágenes hermosas

"Después del desayuno" (1890), de Elin Danielson-Gambogi, pertenece a una colección particular.
"Después del desayuno" (1890), de Elin Danielson-Gambogi, pertenece a una colección particular.

Elin Kleopatra Danielson nació en 1861, en Pori, al oeste de Finlandia y es una de las artistas clave de su país de la llamada Edad de Oro y representante del realismo y el naturalismo como escuelas. Integró la llamada generación de las “hermanas pintoras”, un grupo artístico que -como cuenta Elena Godoy, de la Universidad de Salamanca-, surgió en el contexto de la revuelta del Gran Ducado Finlandés contra la “rusificación” del Zar Nicolás II de Rusia. Las producciones artísticas de ese tiempo fueron importantes en términos de muestras de nacionalismo y fue un tiempo en el que las mujeres comenzaron a recibir más clases de pintura y pudieron dedicarse profesionalmente al arte. Las artistas de ese grupo más reconocidas internacionalmente son Danielson, María Wiik (1853-1928) y Helene Schjerfbeck (1862-1946).

Danielson nació en el seno de una familia campesina de origen sueco. Tenía solo once años cuando su padre, agobiado por deudas, se suicida. Su madre se hizo cargo de Elin y su hermana menor, Rosa. En 1876, Elin entra en la Escuela de diseño de la Sociedad Finlandesa de las Artes de Helsinki, donde estudió con grandes maestros. En 1877 ingresa a la academia de Adolf von Becker, discípulo de Courbet, donde aprende la técnica del óleo, con la que representa figuras y naturalezas muertas. Danielson realizaba cuadros por encargos, con los que podía vivir y estudiar decoración de porcelana bajo la dirección de Fanny Sundblad.

"El pasatiempo de la tía Balda" (1886), de Elin Danielson. Colección particular.
"El pasatiempo de la tía Balda" (1886), de Elin Danielson. Colección particular.

En 1883 la artista pudo trasladarse a París a estudiar gracias a una beca del Senado de Finlandia y allí tomó clases en la Academie Colarossi, y viajó por Bretaña durante el verano, donde conoció a Jules Bastien-Lepage, pintor naturalista que influirá en ella tanto en técnica como en temáticas. Danielson se especializó en realizar retratos y naturalezas muertas. A su vuelta a Finlandia vivió con sus parientes en Noormarkku (donde abrió un taller en 1888 y realizó un gran retablo para la iglesia Ahlaisten) y Pori. Durante las décadas de 1880 y 1890 fue profesora en varias escuelas de arte de su país.

En 1895 volvió a recibir una beca esta vez para estudiar en Florencia, Italia. Viniendo de un país donde el sol es un bien escaso, fue para ella complicado adaptarse, aunque pronto se acostumbró a vivir en Italia y a los colores ardientes de la luz solar natural del Mediterráneo. Ya en Italia, se trasladó a Antignano, una pequeña aldea donde comenzó a dibujar paisajes marinos y, además, se casó, en 1898, con el artista italiano Raffaello Gambogi (1874-1943). El matrimonio realizó exposiciones en París (donde también expusieron pinturas en la feria mundial de 1900), Florencia y Milán así como en diversas ciudades finlandesas.

"Autorretrato" (1903), de Elin Danielson-Gambogi. Museo de arte de Turku (Finlandia)
"Autorretrato" (1903), de Elin Danielson-Gambogi. Museo de arte de Turku (Finlandia)

Su matrimonio entró en crisis cuando Gambogi se enamoró de su amiga finlandesa Dora Wahlroos. Danielson se mudó a Finlandia por un tiempo, pero regresó en 1903. En 1911 volvió a por última vez a Finlandia para exponer su trabajo y para tratar de vender obra, ya que la situación económica de la pareja de artistas no era buena. Volvió a Italia en octubre de 1913; continuó pintando, organizando una exposición colectiva con su esposo en su propio estudio, y participando en la Bienal de Venecia. Envió así mismo una obra a la Exposición la Sociedad de Arte de Turku. Rafaello contrajo una enfermedad que obligó a Elin a dejar los pinceles por un tiempo, frenando su producción, para encargarse de la parte financiera de la casa, organizando papeles y cuidando de su marido.

La Primera Guerra Mundial interrumpió su conexión con su país de nacimiento. Elin Danielson-Gambogi murió de neumonía en Antagnano en 1919, a los 58 años y fue enterrada en el cementerio de la Misericordia de Livorno. Su obra entonces había sido prácticamente olvidada en su país.

Nuestra belleza del día es una de las obras más conocidas de la artista, creadora de un estilo que se centra en escenas cotidianas, personales y retratos protagonizados mayormente por mujeres. La pintura, un óleo de 67 x 94, pertenece a una colección particular. Muchas de sus obras, como este Después del desayuno o El pasatiempo de la tía Balda recibieron en su momento críticas sociales por considerarlos ofensivos ya que exhibían a mujeres en actitudes por entonces consideradas impropias de una dama.


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