
I
La Rusia de fines del siglo XIX era un lugar extraño. Gobernaba el zarismo con quien sería su último representante Nicolás II, que comenzó su mandato en 1894 y concluyó en 1917 con la llegada del comunismo, en lo que se llamó la Revolución Rusa. Los primeros años de su gobierno imperial tuvieron claroscuros: desarrollo industrial, hambre y huelgas obreras.
Con el crecimiento de las industrias creció la burguesía urbana pero muchísimo más la clase obrera. Eso hizo que se politizara la sociedad a niveles jamás vistos en el Imperio Ruso. El país más grande del mundo albergaba cientos de culturas y dialectos y miles de pueblos campesinos que sobrevivían cómo podían. Allí, en el campo, los artistas rusos siempre pusieron el ojo.
Uno de ellos fue Nikolay Bogdanov-Belsky que durante esos años realizó pinturas impresionistas de paisajes campestres y obras realistas donde retrataba especialmente a niños y adultos en las escuelas. Una de esas obras, quizás la más famosa, se titula Cálculo mental en la Escuela Pública de S. A. Rachinsky, es de 1895 y está en la Galería Tretiakov de Moscú, Rusia.
II
Nikolay Bogdanov-Belsky nació en 1868 en un pueblo llamado Shitiki, ubicado dentro del Óblast de Smolensk. De chico se interesó por el dibujo y estudió en la Escuela de Bellas Artes Semyon Rachinsky, luego en la Troitse-Sergiyeva Lavra, después en la Escuela de Pintura, Escultura y Arquitectura, una estadía en talleres privados en París y finalmente en la Academia Imperial de las Artes de San Petersburgo.
Para un ruso sensible de esa época no hay nada más artístico que el paisajismo. Así empezó su camino en el trabajo estético. Sin embargo, luego de tantos estudios, de conocer la teoría estética, de analizar a sus contemporáneos, de perfeccionar su técnica y de buscar su propio estilo, llegó a un punto verdaderamente interesante. El mismo año en que terminó de estudiar, pintó Cálculo mental.
¿Y qué vemos en ese cuadro? En principio, una clase. Son once niños y un profesor. En el pizarrón hay un problema matemático que todos los alumnos deben resolver sin hacer ningún tipo de anotación, solamente con la mente. Es una técnica antiquísima que consiste en modelar los números de la forma más conveniente. El objetivo es la agilidad. En la expresión facial del niño más cercano está la tensión de la escena.
III
Luego de pintar este cuadro, o posiblemente mientras lo pintaba, Nikolay Bogdanov-Belsky comenzó a trabajar de pedagogo. Era algo que no sólo le interesaba por la realidad que vivía el país y la importancia de educar niños para un futuro que se mostraba lleno de desafíos, también por todos los años de formación que tuvo, lo que le daba un mayor acercamiento a la tarea de enseñar.
Fue pedagogo durante décadas y también académico, pero luego de la Revolución Rusa, con el desarrollo de la Unión Soviética, su estilo y sus temáticas dejaron de ser importantes. Finalmente decidió trasladarse en 1921 a Riga, capital de Letonia, tres años después de que haya declarado su independencia de Rusia.
Fueron años tranquilos de mucho trabajo, hasta que en 1940, con la ocupación de la Unión Soviética de Letonia junto a las otras dos repúblicas bálticas (Estonia y Lituania) tuvo que irse a Berlín. Murió allí en 1945, asesinado en un bombardeo de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial. Está enterrado en el cementerio ruso de Berlín-Tegel.
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