
Cuando a fines de julio, se conoció la noticia del fallecimiento de la artista y arquitecta Adriana Fiterman la comunidad artística manifestó una profunda tristeza.
Es que a veces, el legado de una creadora va más allá de una obra o una serie, de una presentación en una muestra histórica o su participación en una vanguardia, sino que se refleja en el amor por el arte, en un compromiso que trasciende al propio individuo y que se derrama sobre las personas que integran ese sistema. Es entonces, cuando la partida no es una conjunción de datos historiográficos, sino una perspectiva de humanidad.
“La conocí primero como artista, pero de manera personal por su trabajo en arteba. Era una persona adorable, una mujer con una actitud de afabilidad y amor solidario, siempre dispuesta a ayudar”, dijo Gachi Prieto, dueña de la galería Gachi Prieto Arte Latinoamericano Contemporáneo.
Es que Adriana estuvo conectada con el mundo del arte argentino desde siempre. Hija del reconocido coleccionista Jacobo Fiterman, uno de los fundadores de ArteBa. Durante su adolescencia tuvo como maestro a Ideal Sánchez, quien la introdujo en la práctica más clásica del dibujo con modelo vivo y las normas de composición. Experiencia que se contrastó con las enseñanzas de Carlos Gorriarena, quien la llevó por el camino de la experimentación.

Graduada de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la UBA, concibió su título como una manera de seguir relacionada a su pasión por el arte.
“Ella diseñaba todo el plano de la feria cada año y los stands de acuerdo a lo que las galerías pedían, pero también cuando pedíamos cambios -como paredes divisorias o una trastienda cerrada- ella lo hacía. Entonces tenías siempre un vínculo directo. Cuando se producían cambios de último momento y tenías que modificar el diseño de planta, siempre la mejor onda con todos, una persona muy comprometida con lo que hacía, muy querida en el ambiente”, sumó Prieto.
Fernando Entin, dueño de la galería Elsi del Río, agregó: “La conocí hace 16 años, a partir de la participación en arteBA. Nos fuimos conociendo y la sentí como una amiga, a partir de ese vínculo por la feria. Ella, como arquitecta, se encargaba personalmente de cualquier tipo de problema que tenías y te lo solucionaba siempre con una sonrisa. La veías siempre muy ocupada, muy activa, pero también siempre muy amable, era muy fácil de conectar con ella. Fue una pena, un gran dolor, su pérdida”.

Van Riel Galería hospedó una de sus muestras, hace varios años ya. Gabriela Van Riel, tercera generación al frente del espacio, recordó: “Fue una muy buena muestra con muy buena repercusión de público y prensa. Y ella estaba encantada. Aceptó todas mis sugerencias con inteligencia y humildad cuando fui a su taller a hacer la selección de obras, y para ella esa muestra fue una gran alegría. Pero nada más, la conocí más como arquitecta de la feria y su trabajo era impecable, además era muy amable y cálida en los momentos más críticos o de más tensión que se viven en los comienzos de la feria”.
“Por otro lado, los Fiterman son una familia muy querida en la comunidad artística, muy querida. Y ella era una de las responsables de ese cariño que todos nosotros sentimos. Nadie puede creer que se haya ido tan joven y tan llena de vida”, dijo.
Adriana Fiterman además de diseñar la totalidad de la gran feria de arte del país, también realizó montajes de exhibiciones para varias galerías, como en el Museo Carlos Alonso en Mendoza y el de la muestra “Crítica, arte y sociedad en un diario argentino” en la Fundación OSDE, en 2016, por nombrar algunas.
En ese sentido, Entin recuerda: “No tenía un laburo fácil: estar en la feria con todos los egos que implican los artistas y galeristas, pero como era artista se ponía en el lugar del otro. Tenía una ductilidad para poder vincularse con la gente asombrosa, por lo que era muy querida en el medio” .
Otra de las grandes pasiones de Adriana fue el ciclismo, actividad que además le permitía vivir el encuentro con la naturaleza. Así, cruzó dos veces la Cordillera de los Andes en bicicleta.
La partida de Adriana, de 58 años, deja un gran vacío en el corazón de la comunidad artística, pero sobre todo en sus dos hijas, Nicole y Julieta, en el de sus padres Fito y Nora, y en el de sus hermanos Valeria y Jorge, así como en el de sus sobrinos.
Últimas Noticias
Efecto “Tomdaya”: Tom Holland y Zendaya protagonizan el triunfo cinematográfico de la Generación Z
La pareja ayuda a atraer al público joven a ‘Spider-Man: Brand New Day’ y ‘La Odisea’, las dos películas con mayores cifras de recaudación en la oferta cinematográfica de 2026
Milton Suggs, la voz del jazz contemporáneo, debuta en Buenos Aires con cuatros recitales
El vocalista nacido en Chicago, considerado una de las figuras más sobresalientes de la nueva generación, se presenta el 13 y 14 de agosto en Bebop Club junto a Mariano Loiácono y su quinteto

Autor de culto y perseguido por los nazis: Stefan Zweig es reconocido en el edificio de Londres donde vivió
Una placa colocada en la casa del centro de la capital británica en donde vivió, recuerda al escritor austríaco que fue el autor más traducido del mundo en vida y que inspiró la película ‘Gran Hotel Budapest’

La muerte de un padre: así despidió Borges al suyo
Casi cuarenta años después de la partida de Jorge Guillermo Borges Haslam, su hijo lo recordó con emoción y reflexión. Aquí, sus versos

Ludovico Einaudi llega por primera vez al Teatro Colón con su versión más íntima, solo frente al piano
El músico y compositor italiano, ineludible referencia del minimalismo y la música de cámara europea, se presentará el 1 de marzo de 2027 en el coliseo lírico porteño


