
Joaquín Sorolla fue un pintor reputado y respetado de su tiempo. Uno de esos que encontró en la niñez lo que sería su oficio y pudo formarse académicamente en los espacios de legitimación. Estudioso de Velázquez, se ganó un lugar en la escena de su Valencia natal (en 1863), lo que le permitió viajar a Roma y París, donde conoció el impresionismo que tomaría para dar un giro a su obra hasta entonces realista.
Para 1889, se instaló en Madrid donde no tardó demasiado en convertirse en uno de los pintores españoles más importantes de su generación, aunque fue otra vez en París donde terminaría de encontrar los retoques finales a su estilo con el luminismo, que no es el relacionado al pre caravaggismo, esa transición entre del manierismo al barroco donde el uso claroscuro lleva al tenebrismo.
PUBLICIDAD
Pintor prolífico -hay más 2200 obras catalogadas- también tuvo éxito en Inglaterra y Estados Unidos. En ese sentido, La pesca del atún es una obra donde ya era reconocido, incluso hasta como una suerte de representante oficial de la pintura española en el mundo.
La obra pertenece a un encargo de 1911, realizado para la futura biblioteca de la Sociedad Hispánica de América (EE.UU.), en el que le comisionaron la producción de piezas sobre la vida en su país, conocida como Visión de España o Las Regiones de España.
PUBLICIDAD
Sorolla, de quien hoy se cumplen 97 años de su muerte, se comprometía a realizar una serie de pinturas al óleo sobre lienzo para la institución, con una entrega previa de bocetos y a no exhibir las obras en ningún otro sitio antes que en Nueva York.
En un principio especuló con la posibilidad de realizar un solo mural de setenta metros de longitud, aunque desistió de la idea por obras individuales. Para su confección viajó por casi todo el país durante 1912 para realizar los trabajos previos in situ y salvo uno, todos son obras de exteriores. Aunque para producirlas se tomó seis años. entre 1913 y 1919, alternando viajes a algunos lugares.
PUBLICIDAD
La piezas transmiten la visión del artista sobre su país, en los que trata de romper con los estereotipos románticos. Así recrea fiestas populares, bailes, mercados, grupas, una plaza de toros, un encierro e incluso un juego de bolos, entre otros.
La pesca del atún pertenece a un escenario de Huelva, Andalucía. También se encuentran representada escenas de Castilla, Sevilla, Aragón, Navarra, Galicia, Cataluña y más. Las únicas regiones que quedaron afuera de su selección fueron Murcia, Asturias, Canarias y Baleares.
PUBLICIDAD
SIGA LEYENDO
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El arte secreto de Gustav Klimt: cómo son las visitas guiadas al techo de un teatro de Viena
Por primera vez, los fanáticos del arte pueden subir a los andamios del Burgtheater y disfrutar detalles sorprendentes de los primeros óleos del artista, totalmente restaurados

El Museo Moderno lleva una muestra sobre la dictadura argentina a Venecia
En el marco de la Bienal, la exposición “Oscuridad visible” reúne obras de 19 artistas enfocados en el pasado y presente argentino, en Spazio Punch

Ginno León Gabba, el autor de 11 años que deslumbra en la Feria del Libro: “Escribo para disfrutar”
Es alumno de sexto grado en una escuela de Palermo y su debut literario se titula ‘Antología de cuentos para niños’. “Algunos son graciosos, otros raros y un poco tristes, pero todos tienen algo para decir”, anticipa

Una novela de mil páginas escrita durante 10 años: Gabriela Cabezón Cámara presenta ‘El principio del mundo’ de Jeremías Gamboa
Esta tarde en la Feria del Libro, la escritora argentina dialoga con el relevante autor peruano sobre un libro escrito “con una ambición que no se cultiva mucho en este siglo”

El arte saquedo por lo nazis ya tiene su propia sala en el Museo de Orsay
Una espacio recientemente inaugurado en París muestra piezas de arte recuperadas tras la Segunda Guerra Mundial, cuya propiedad aún se desconoce



