Yente en el taller de Del Prete, en 1937
Yente en el taller de Del Prete, en 1937

En diciembre de 1891, el vapor Pampa llegaba al puerto de Buenos Aires desde El Havre, Francia, con 800 inmigrantes judíos de Europa. Entre ellos se encontraban cuatro hermanos de la familia Crenovich -o Krenovich como los anotaron en aduanas-, quienes habían escapado del actual territorio ucraniano por temor al pogromo, el linchamiento multitudinario que comenzó en 1881 luego del asesinato del zar Alejandro II y que, hasta 1920, significó la emigración de alrededor de dos millones de judíos rusos hacia Argentina y Estados Unidos.

La embarcación fue una de las tantas que financió el barón alemán Maurice de Hirsch, fundador y mecenas de la Jewish Colonization Association, organización que asistía a los judíos perseguidos de Rusia y Europa Oriental y que fue esencial para el desarrollo de diferentes colonias de "gauchos judíos" en Entre Ríos, La Pampa, la provincia de Buenos Aires y Santa Fe, destino final de los Crenovich.

El vapor Pampa realizó muchos viajes de Europa a América, transportando la esperanza de miles de inmigrantes
El vapor Pampa realizó muchos viajes de Europa a América, transportando la esperanza de miles de inmigrantes

En noviembre de 1905, ya asentados en la Buenos Aires, nacía Yente –apelativo familiar yiddish que significa 'mujer noble'– o Eugenia Crenovich, según su documento, la menor de cinco hermanos y que ya desde su infancia demostraba que su interés por el arte iba más allá de la cuestiones lúdicas del desarrollo, por lo que comenzó a recibir clases de dibujo en su domicilio y que, en el tiempo, se convirtió en una vanguardista.

En la galería Roldan Moderno, Juncal 743, se presenta Yente. Perfil de una precursora, donde se reúnen más de cuarenta obras, algunas desconocidas, que provienen del legado familiar y que revelan ese espíritu didáctico, que la llevó de convertirse de una pionera del arte abstracto a desarrollar diferentes técnicas y conceptos durante su carrera.

Adriana Lauria, curadora de la exposición, comenta a Infobae Cultura: "Es la primera artista mujer en hacer obras abstractas. En este sentido es una artista de vanguardia y una de las más consecuentes en explorar algunos de los lenguajes de ruptura".

Durante su juventud, uno de sus tíos paternos, asombrado por su progreso, la suscribió a revistas de arte europeas como las parisinas L'Art Vivant y L'Amour de l'Art, donde accedió por primera vez a las obras de los maestros del Renacimiento, el Barroco y el Neoclasicismo. Fue un antes y un después.

Yente nunca abandonaría su faceta creativa, incluso cuando cursó la carrera de Filosofía de la Universidad de Buenos Aires, de la que se recibió en 1932. Durante ese periodo, todavía lejos de los caballetes, se caracterizó por las caricaturas, que iban desde sus profesores a personajes del ambiente artístico, como las actrices Lillian Gish, Dolores Costello y Greta Garbo, quienes aparecen recreadas en el número de marzo de 1931 de la revista mensual de arte y teatro Máscaras, en la que se consigna: "Por lo singular merece señalarse el caso de una mujer que logra destacarse con rasgos relevantes en la caricatura".

Tres caricaturas de Yente: el profesor Clemente Ricci, 1926; Gillian Gish en “Romola” (1931), y una obra sin título expuesta en Amigos del Arte, en 1935
Tres caricaturas de Yente: el profesor Clemente Ricci, 1926; Gillian Gish en “Romola” (1931), y una obra sin título expuesta en Amigos del Arte, en 1935

La facultad, además de una usina de ideas, fue clave debido a su ubicación. Su sede original, la vieja residencia del arquitecto Emilio Agrelo -quien construyó la Galería Pacífico y el Hospital Pirovano- estaba sobre la calle Viamonte al 400, por lo que desde allí tenía un acceso rápido a diferentes exposiciones que la colocaron cara a cara con los pintores y escultores de la vanguardia, como Lino Spilimbergo, Alfredo Bigatti y Raquel Forner, Horacio Butler, Héctor Basaldúa y Víctor Pissarro, entre otros.

Luego de recibir su título universitario, Yente asistió al taller que el catalán Vicente Puig, pionero del modernismo en la región, dictaba en Buenos Aires, como a la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Santiago de Chile y, también en el país trasandino, al taller de pintura y composición de Hernán Gazmuri.

“Sin título” (1938). Tinta y gouache sobre papel. 36 x 22.5 cm
“Sin título” (1938). Tinta y gouache sobre papel. 36 x 22.5 cm

Sin embargo, explica Lauria, "lo que influyó más que nada en la realización de su arte fue sin duda el ejemplo e impulso de su marido, el artista Juan Del Prete. Su amoroso entorno familiar primario sin duda la inclinó a formarse y dar los primeros pasos. Pero su hacer artístico dio un vuelco con el estimulante encuentro con Del Prete a partir de 1935".

Aquel año expuso por primera vez dibujos figurativos –grafitos y tintas– en Amigos del Arte pero aquel flechazo con Del Petre, que había traído sus trabajos de París y en 1933 había realizado la primera muestra íntegramente abstracta del país, cambió para siempre su manera de abordar una obra.

Dos obras de 1947: “Composición con planos relieve”, óleo sobre celotex ensamblado. y “Sín título”, témpera y lápiz sobre cartulina
Dos obras de 1947: “Composición con planos relieve”, óleo sobre celotex ensamblado. y “Sín título”, témpera y lápiz sobre cartulina

Para 1937 ya había realizados sus primeras abstracciones, una forma de manifestarse que la acompañó por más de cincuenta años, aunque intercalando obras de corte figurativo.

En el arte, como en tantas disciplinas humanas, el rol de muchas mujeres quedó relegado, oculto, y más cuando tenían una pareja que se llevaba todo el reconocimiento, eso de "vivir a la sombra". En la pintura sobran ejemplos: Willem y Elaine de Kooning, en el movimiento abstracto expresionista; Vasily Kandinsky y Gabriele Münter, miembros del grupo expresionista alemán Der Blaue Reiter; Leonora Carrington y Marx Ernst; Lee Krasner y Jackson Pollock e incluso, si se piensa en el científico más importante del siglo pasado, Albert Einstein, ya no está tan en discusión -luego de años de soterramiento intelectual- los valiosos aportes de Mileva Marić a sus teorías revolucionarias.

Yente, un autorretatro, y su marido Juan Del Prete
Yente, un autorretatro, y su marido Juan Del Prete

La ejemplificación no es azarosa si se toma el caso de Juan Del Petre y Yente. Él, reconocido como el primer exponente de la abstracción en la pintura autóctona -aunque era italiano- mientras ella, su esposa, pintora también, por mucho tiempo tuvo el mote de "esposa de", aunque hoy, a la distancia, tiene un reconocimiento indiscutido y un espacio en la historia del arte argentino y regional ganado por derecho propio.

La especialista cuenta que gran parte de la obra de Yente se realizó durante los viajes a Europa, mientras acompañaba y atendía a Del Prete en sus muestras. "El lugar de producción de Yente era reducido, tanto en tiempo como en espacio", explica.

“Composición con incisión n2”, 1949. Óleo sobre celotex. 80 x 113 cm
“Composición con incisión n2”, 1949. Óleo sobre celotex. 80 x 113 cm

Y agrega: "Como Del Prete, para hacer su obra, se desplegaba con holgura, Yente se veía reducida al exiguo perímetro de una mesa de luz; de ahí el formato de estas piezas que rara vez superan los 70 centímetros de lado". Para la erudita literaria alemana Gisela Ecker, autora de Estética Feminista, "muchos rasgos del arte de mujeres que se originaron en sus consabidas desventajas fueron invertidos y transformados en instrumentos creativos que, deliberadamente, se instituían en sujeto y objeto de la expresión artística. La integración de lo que he llamado 'discurso de la mesa de la cocina' en la escritura (incluso académica), las diversas maneras de abstenerse de la competencia, la actitud de quebrantar las jerarquías en todas las formas artísticas, constituyen un cambio considerable, que no hay que subestimar".

Durante las últimas décadas, la obra de Yente comenzó a tener más espacio en diferentes muestras corales e individuales, en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (1998); en la Galleria de Arte Moderna e Contemporanea de Bérgamo, Italia (2002); Fundación Proa (2003), Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (2009); en la Akademie der Künste de Berlín (2010) y en el Museo Nacional de San Carlos, México (2011), entre otros.

En la muestra de Roldan Moreno se pueden ver no solo pinturas, sino también relieves, esculturas, tapices, collages y un diaporama con imágenes de tres de sus libros ilustrados –originales creaciones que son parte de su cuerpo de obras– realizados entre 1941 y 1942.

Lauria suma que las piezas seleccionadas "van desde 1937, año de sus primeras abstracciones, hasta obras tardías, como el textil de 1980". Si bien el espacio pone énfasis en los trabajos no figurativos de los años 30 y en sus geometrías de los 40, también se revelan obras de su etapa de inspiración precolombina (1946), su constructivismo expresivo, con el que da inicios a los 50, y su expresionismo abstracto de fines de esa década.

"Además se presentan las síntesis figurativas iniciales y los collages de los años 60, con agudas observaciones sociales sobre el status de la mujer y su reflejo en la moda de la época", finaliza Lauria.

 

*Yente. Perfil de una precursora
Roldan Moderno, Juncal 743, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Hasta el 28 de septiembre
Horarios: lunes a viernes de 10 a 19 h
Entrada gratuita

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