"Mujeres del manglar" impulsan la defensa ambiental para frenar el cambio climático en Costa Rica

Un grupo de mujeres en Manzanillo, Puntarenas, promueve la restauración de manglares y el empoderamiento comunitario a través de la cooperativa MUDECOOP, logrando transformar la relación de su pueblo con el ecosistema

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MUDECOOP impulsa en Manzanillo una iniciativa para restaurar y proteger los manglares frente al cambio climático en Costa Rica. (Foto cortesía Mudecop Manzanillo)
MUDECOOP impulsa en Manzanillo una iniciativa para restaurar y proteger los manglares frente al cambio climático en Costa Rica. (Foto cortesía Mudecop Manzanillo)

En el pequeño pueblo pesquero de Manzanillo, en la costa del Pacífico de Costa Rica, un grupo de mujeres ha impulsado una iniciativa pionera para restaurar y proteger los manglares como respuesta directa a los efectos del cambio climático. La cooperativa MUDECOOP, conformada y liderada por mujeres de la comunidad, se ha convertido en un referente nacional en la recuperación de este ecosistema clave.

El proyecto, documentado por la ingeniera y activista Astrid Peraza en el audiovisual “Mujeres del manglar”, pone el foco en el trabajo colectivo para la conservación ambiental y el empoderamiento femenino en zonas rurales.

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Según explicó Peraza a DW en declaraciones recogidas para la nota, los manglares tienen un papel vital en la mitigación de los fenómenos climáticos extremos y la captura de carbono, aunque la sociedad no suele valorar su importancia al mismo nivel que la de los bosques tropicales.

La directora del documental señala que existe una brecha informativa sobre estos ecosistemas: “Los manglares pueden contribuir mucho a la lucha contra el cambio climático pero no reciben la misma atención que los bosques tropicales, cuyo beneficio es más claro”, afirma.

Peraza subraya que incluso personas nacidas en la costa desconocen el valor de los manglares: “Nunca nadie nos dijo que protegen contra el clima extremo, contra el oleaje fuerte, que es criadero para los peces o que retienen más carbono que los bosques tropicales”.

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El documental “Mujeres del manglar”, de Astrid Peraza, destaca la conservación ambiental y el empoderamiento femenino en zonas rurales. (Foto cortesía Mudecop Manzanillo)
El documental “Mujeres del manglar”, de Astrid Peraza, destaca la conservación ambiental y el empoderamiento femenino en zonas rurales. (Foto cortesía Mudecop Manzanillo)

El proceso de acercamiento a la cooperativa comenzó en 2022, cuando Peraza participó en un programa de educación ambiental para jóvenes. Una mentora le presentó el trabajo de MUDECOOP, lo que permitió su regreso a Puntarenas y el desarrollo del documental.

“En el 2022, era parte de un programa en el que hacíamos educación ambiental por y para jóvenes y una de mis mentoras estaba haciendo su proyecto de liderazgo de la cooperativa”, recuerda. Así surgió la oportunidad de documentar la experiencia y compartir una visión local de la justicia ambiental.

El trabajo audiovisual también fue posible gracias a una beca de la organización estadounidense Girl Rising, que seleccionó a Peraza como una de las diez activistas que contarían historias sobre justicia ambiental a nivel global. La joven costarricense destaca el proceso de ganarse la confianza de las mujeres de la cooperativa, una tarea que requirió meses de convivencia antes de iniciar las grabaciones. “Una de las mayores dificultades era generar confianza con las mujeres”, relata, enfatizando la importancia de la representación justa en el documental.

La cooperativa MUDECOOP nació en 2020 con el objetivo de restaurar los manglares de Manzanillo y promover el aprendizaje colectivo en la comunidad. “Estos proyectos toman bastante tiempo, entonces es importante que la comunidad los asimile, los lidere e impulse”, señala Peraza, quien destaca la continuidad y el compromiso de las integrantes, cuatro años después del inicio de la iniciativa.

Los manglares protegen del oleaje fuerte, funcionan como criadero de peces y retienen más carbono que los bosques tropicales, según la nota. (Foto cortesía Mudecop Manzanillo)
Los manglares protegen del oleaje fuerte, funcionan como criadero de peces y retienen más carbono que los bosques tropicales, según la nota. (Foto cortesía Mudecop Manzanillo)

La restauración de los manglares ha enfrentado desafíos, como la oposición inicial de parte de la comunidad. “Tenía mucha oposición en la comunidad, había muchos casos que ellas llegaban, sembraban y al siguiente les habían quitado los árboles”, lamenta Peraza, pero resalta el cambio de mentalidad experimentado en el pueblo. “Ha cambiado la perspectiva de muchas personas de la comunidad que lo veía innecesario”, afirma, y añade que ahora existe un enfoque en recuperar las áreas taladas.

El alcance de la cooperativa va más allá de la restauración ambiental. El trabajo conjunto ha abierto oportunidades económicas y educativas, como la creación de un restaurante flotante y el impulso del turismo rural. Las nuevas generaciones también se benefician con programas de sensibilización ambiental y otras alternativas de subsistencia no extractivas.

“Han aprendido a cuidar su entorno, pero también se les ha abierto la mente a otras oportunidades, a otras formas de subsistir que no son las extractivas”, destaca la activista.

La zona de Manzanillo ahora atrae visitantes interesados en la observación de aves, la gastronomía local y el conocimiento de los manglares, lo que contribuye a la economía local y fortalece la protección de este ecosistema. Con manglares sanos, las poblaciones de peces mejoran, un factor clave para una región donde la pesca representa la principal fuente de ingreso.

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