Así funciona la Fundación Carlos Cuesta, jugador de la selección Colombia, del Chocó a la Copa del Mundo 2026

La fundación trabaja en Condoto, Chocó, formando niños y jóvenes en deportes, música e inglés como herramienta para alejarlos de entornos de violencia y drogadicción

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Para la familia Figueroa Cuesta su convocatoria a selección fue un sueño cumplido - crédito Diego Suárez/Infobae

Mientras la Selección Colombia comienza a ilusionarse con la Copa del Mundo de 2026, uno de los nombres que sigue consolidándose en el proceso de Néstor Lorenzo es el del defensor Carlos Cuesta. Sin embargo, detrás de cada convocatoria y de cada partido vestido de amarillo, hay una historia marcada por el sacrificio familiar, las dificultades de crecer en el Chocó y el deseo de devolverle algo a la tierra que lo vio crecer.

Desde Condoto, municipio chocoano donde pasó gran parte de su infancia, la familia del defensor vive cada llamado a la Selección como una victoria colectiva. Así lo contó Yadira Figueroa, tía del futbolista, a Infobae Colombia.

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Carlos Cuesta tuvo que salir a los 11 años de su casa para buscar mejores oportunidades en el fútbol - crédito Diego Suárez/Infobae

Llegar a un Mundial es un sueño hecho realidad. Para cualquier futbolista, jugar un Mundial, una Champions o llegar a la primera división son escalones muy importantes”, relató.

Pero antes de pensar en estadios llenos y partidos internacionales, el camino estuvo lleno de obstáculos. Según recordó su tía, hace más de dos décadas las oportunidades para un niño futbolista en el Chocó eran muy limitadas.

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La Fundación Carlos Cuesta: deporte, educación y cultura para transformar vidas

Con el paso de los años y tras consolidarse en el fútbol europeo, Carlos Cuesta también decidió mirar nuevamente hacia Condoto. Así nació la Fundación Carlos Cuesta, un proyecto social que ya completa cerca de cinco años de funcionamiento y que se ha convertido en referente para cientos de niños y jóvenes del municipio.

La tía de Carlos Cuesta afirma que la familia ha sido fundamental en su carrera como futbolista y ha estado muy presente - crédito Diego Suárez/Infobae

Según explicó Yadira Figueroa, la idea nació del deseo del jugador de retribuirle al pueblo todo el apoyo recibido durante su crecimiento.

“La fundación nace del querer de Carlos de devolverle algo a esta tierra que lo vio crecer y de compartir un poco de todo lo que Dios le ha dado”, afirmó.

El proyecto trabaja en tres grandes líneas: deporte, cultura y educación. En el área deportiva ofrecen procesos de formación en fútbol y voleibol; en la cultural cuentan con grupos de música y danza; mientras que en educación desarrollan programas de inglés y tecnologías.

Sin embargo, detrás de todas esas actividades hay un propósito mucho más profundo: alejar a los jóvenes de los entornos violentos y de los riesgos sociales que golpean a muchas regiones del país.

Todo esto es el gancho para llegar a los niños y educarlos en valores. También nos permite alejarlos de los vicios y de tantas cosas negativas que pueden encontrar en la calle”, explicó.

La presencia del defensor de la Selección Colombia sigue siendo constante pese a su agenda profesional. Cada vez que visita el país intenta viajar hasta Condoto para compartir con los niños de la fundación.

En diciembre pasado, por ejemplo, aprovechó sus vacaciones para acompañar durante varios días las novenas navideñas organizadas por el proyecto social.

Así sea por un día, él siempre busca el espacio para venir y compartir con los niños. Eso se le valora muchísimo”, dijo su tía.

El impacto ha sido tan grande que incluso algunos jóvenes de la fundación ya tuvieron la oportunidad de acercarse a la Selección Colombia gracias a las gestiones del futbolista.

Del Chocó a Medellín persiguiendo un sueño

Aunque nació en Medellín, Carlos Cuesta creció en Condoto. Allí empezó a enamorarse del fútbol, aunque el contexto no era precisamente favorable para proyectar una carrera profesional.

En el Chocó los escenarios y las posibilidades de llegar al fútbol profesional eran muy escasos. En esa época era mucho más difícil porque no llegaban visores ni personas buscando talentos”, recordó Yadira.

Carlos Cuesta
Carlos Cuesta es uno de los defensores centrales que podría representar a Colombia en el Mundial 2026 - crédito Nathan Ray Seebeck/USA TODAY Sports

Por eso, cuando apenas tenía cerca de 11 años, su familia tomó una decisión que marcaría su vida: enviarlo nuevamente a Medellín para perseguir su sueño.

La apuesta no fue sencilla. Mientras cursaba sus primeros años de bachillerato, Cuesta debía estudiar en las mañanas y entrenar en las tardes, prácticamente resolviendo muchas cosas por su cuenta. Aun así, nunca perdió la convicción.

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