Cadáver de un adulto mayor permaneció 48 horas en un carro fúnebre y terminó en un parqueadero en Pereira: esta fue la razón

Familiares relataron que el cuerpo fue trasladado entre el Hospital Universitario San Jorge, la ESE Salud Pereira y Medicina Legal, sin que ninguna de estas entidades asumiera el procedimiento forense correspondiente

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Vista trasera de una carroza fúnebre negra con un ataúd de madera y flores blancas en su interior, estacionada en una calle de adoquines con gente y edificios blancos.
Familiares relataron que el cuerpo fue trasladado entre el Hospital Universitario San Jorge, la ESE Salud Pereira y Medicina Legal, sin que ninguna de estas entidades asumiera el procedimiento forense correspondiente - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Durante cerca de 48 horas, el cuerpo de un adulto mayor permaneció en el interior de un vehículo fúnebre estacionado en Pereira, mientras varias entidades discutían quién debía asumir la necropsia y autorizar la sepultura. Esta situación, que mantuvo al cadáver sin atención en medio de trámites burocráticos, fue denunciada públicamente por la Personería de Pereira.

La víctima fue hallada sin vida el 11 de mayo en su vivienda, en un contexto que no permitía certificar de inmediato una muerte natural. Según el Ministerio Público, en el momento de la valoración del cadáver, la ausencia de antecedentes clínicos recientes y la presencia de sangrado por nariz y boca, junto a referencias sobre posible consumo de sustancias psicoactivas, obligaron a requerir una valoración médico legal especializada.

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Familiares relataron que el cuerpo fue trasladado entre el Hospital Universitario San Jorge, la ESE Salud Pereira y Medicina Legal, sin que ninguna de estas entidades asumiera el procedimiento forense correspondiente. Durante este lapso, el cuerpo permaneció en un carro fúnebre, situación que generó angustia entre los allegados y preocupación por posibles riesgos sanitarios.

Coche fúnebre negro con féretro y flores blancas/amarillas en calle adoquinada de Colombia. Dos hombres de traje y edificios coloniales con palmeras al fondo.
Durante cerca de 48 horas, el cuerpo de un adulto mayor permaneció en el interior de un vehículo fúnebre estacionado en Pereira, mientras varias entidades discutían quién debía asumir la necropsia y autorizar la sepultura - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El personero Leonardo Fabio Reales Chacón calificó el hecho como un ejemplo grave de desarticulación institucional en el manejo de estos casos. “Estamos ante un paseo de la muerte frente a casos forenses”, afirmó el funcionario, y señaló que no sería el primer episodio de este tipo en la ciudad durante el año.

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Ante la falta de respuestas, la Personería de Pereira activó una intervención urgente ante la Fiscalía General de la Nación, la Secretaría de Salud, la ESE Salud Pereira y el Hospital San Jorge. Fue necesaria una gestión directa ante la URI de la Fiscalía para que finalmente se ordenara la necropsia médico legal, permitiendo así la entrega del cuerpo a sus familiares.

Lo que ocurrió en Pereira puso de manifiesto la necesidad de mejorar la coordinación entre entidades judiciales, sanitarias y forenses, para evitar que situaciones similares se repitan y afecten a otras familias en momentos de duelo. La Personería insistió en que es imprescindible fortalecer los protocolos y el trabajo conjunto entre instituciones para garantizar una atención digna y eficiente en procedimientos forenses.

Funcionarios de Medicina Legal realizaron el levantamiento de los cuerpos en la residencia ubicada en Altos de Riomar - crédito red social Facebook
Lo que ocurrió en Pereira puso de manifiesto la necesidad de mejorar la coordinación entre entidades judiciales, sanitarias y forenses, para evitar que situaciones similares se repitan y afecten a otras familias en momentos de duelo - crédito red social Facebook

El caso evidenció que, ante muertes en circunstancias no esclarecidas y sin antecedentes clínicos claros, la descoordinación institucional puede derivar en demoras excesivas y afectaciones tanto sanitarias como emocionales para las familias involucradas.

Dramático “paseo de la muerte” cobró la vida de un bebé

La muerte de un niño indígena U’wa de solo un año y cuatro meses traslada la atención nacional hacia las barreras que enfrentan las comunidades rurales para acceder a servicios médicos en Colombia. El menor falleció en Saravena, Arauca, luego de una serie de traslados que expusieron la precariedad sanitaria en territorios apartados.

La familia del niño emprendió un recorrido de varios días, cruzando tres departamentos, tras detectar síntomas graves de tos ferina. El trayecto comenzó en El Cerrito, Santander, e incluyó paradas en La Nueva y Cubará, Boyacá. En cada etapa, los familiares enfrentaron dificultades logísticas y administrativas que retrasaron el acceso a un tratamiento oportuno.

Silueta de un bebé de ocho meses sentado de perfil, mirando hacia la izquierda, contra un cielo anaranjado, rosa y morado durante el atardecer, con flora difusa en el fondo.
La muerte de un niño indígena U’wa de solo un año y cuatro meses traslada la atención nacional hacia las barreras que enfrentan las comunidades rurales para acceder a servicios médicos en Colombia - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El traslado, coordinado en primera instancia por agentes comunitarios, implicó movilizar al menor desde el resguardo indígena hasta un punto de acceso vehicular. Posteriormente, la gravedad del cuadro obligó a remitirlo a un centro médico en Cubará y, finalmente, a Saravena, donde los médicos confirmaron su deceso.

El caso pone en evidencia las carencias del sistema de salud en zonas rurales y las consecuencias que tiene para las poblaciones indígenas. Las voces de los líderes indígenas y familiares insisten en que la travesía se realizó en condiciones extremas, atravesando territorios de difícil acceso y con escasa infraestructura.

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