El precio del dólar volvió a subir en Colombia y aumentó la presión sobre el mercado cambiario, así cerró el 13 de mayo

La divisa estadounidense cerró la jornada con un leve repunte frente al peso colombiano, en medio de un entorno internacional marcado por la volatilidad de los mercados

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Las expectativas de política monetaria en Estados Unidos cambiaron tras una inflación superior a la esperada, impulsando la fortaleza global del dólar - crédito Luisa González/REUTERS
Las expectativas de política monetaria en Estados Unidos cambiaron tras una inflación superior a la esperada, impulsando la fortaleza global del dólar - crédito Luisa González/REUTERS

El precio del dólar en Colombia cerró la jornada del 13 de mayo de 2026 en $3.775,44, lo que significó un aumento de $5,44 frente al valor previo, equivalente a una variación de +0,14%. Durante la sesión, la divisa estadounidense alcanzó un precio máximo de $3.809,00 y un mínimo de $3.770,00, mientras que el precio promedio de negociación se ubicó en $3.794,93. La apertura se registró en $3.770,00.

En total, se realizaron 2.041 transacciones en el mercado cambiario, según datos de Set-FX, plataforma encargada de registrar las operaciones de compra y venta de divisas en el país. El comportamiento del dólar durante la jornada mostró variaciones, con una tendencia alcista en las primeras horas y una leve corrección hacia el cierre.

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El índice dólar (DXY) marcó máximos semanales, motivado por la posibilidad de tasas elevadas por más tiempo y rendimientos crecientes en los bonos del Tesoro - crédito REUTERS
El índice dólar (DXY) marcó máximos semanales, motivado por la posibilidad de tasas elevadas por más tiempo y rendimientos crecientes en los bonos del Tesoro - crédito REUTERS

En la última semana, el dólar estadounidense registró un avance del 1,13%, aunque su variación interanual muestra una caída del -5,81%.

El dólar estadounidense ha mostrado una tendencia positiva frente al peso colombiano durante los últimos tres días, reflejando un fortalecimiento en su valor. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 3,72%, significativamente inferior a la volatilidad de referencia del 12,9%, lo que sugiere un periodo de estabilidad en el mercado cambiario.

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Narrativa de mercado

A diferencia de jornadas anteriores marcadas por movimientos más técnicos, el Dólar estadounidense inicia esta sesión con fundamentos macroeconómicos considerablemente más sólidos, impulsando una nueva etapa de fortalecimiento frente a la mayoría de monedas internacionales. El índice DXY logró ubicarse en máximos semanales, una señal que confirma que el mercado ha comenzado a reajustar de forma más agresiva sus expectativas frente a la política monetaria de la Reserva Federal. El detonante principal ha sido una lectura inflacionaria superior a la esperada, dato que modifica sustancialmente la narrativa de relajación monetaria que predominaba meses atrás.

Bajo este nuevo escenario, los inversionistas prácticamente eliminaron de sus proyecciones cualquier recorte de tasas durante 2026 e incluso han comenzado a valorar la posibilidad de ajustes adicionales hacia finales de año. Este cambio de expectativas ha impulsado los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, elevando nuevamente el atractivo relativo del dólar frente a otras divisas desarrolladas y emergentes. En términos de flujos, esto se traduce en una reasignación de capital hacia activos denominados en dólares, fortaleciendo su rol como activo defensivo.

Factores geopolíticos y los altos precios internacionales del petróleo aumentan el riesgo inflacionario global y refuerzan el valor del dólar como activo defensivo - crédito Dado Ruvic/REUTERS
Factores geopolíticos y los altos precios internacionales del petróleo aumentan el riesgo inflacionario global y refuerzan el valor del dólar como activo defensivo - crédito Dado Ruvic/REUTERS

A este entorno monetario se suma un componente geopolítico que sigue aportando soporte estructural al billete verde. Los precios internacionales del petróleo permanecen elevados por la persistencia de focos de tensión internacional, lo que mantiene latente el riesgo inflacionario global. Mientras el mercado aún evalúa la magnitud del impacto energético sobre las economías desarrolladas, el dólar continúa beneficiándose de una combinación poco habitual: crecimiento relativamente estable, inflación resistente y tasas elevadas por más tiempo.

Desde una lectura técnica, el DXY mantiene una estructura claramente alcista. Los indicadores de momentum muestran continuidad compradora y sugieren que, si los próximos datos de precios al productor confirman presiones inflacionarias adicionales, el índice podría buscar una ruptura de niveles superiores en el corto plazo. Esto incrementa la presión sobre monedas emergentes, especialmente en regiones donde el apetito por riesgo empieza a deteriorarse.

En ese contexto, el peso colombiano enfrenta una sesión particularmente sensible. La tasa de cambio USD/COP ya mostró señales claras de debilidad en la jornada anterior, cuando la divisa estadounidense cerró cerca de los $3.777 tras registrar una apreciación cercana a $25. Más allá del movimiento puntual, el comportamiento refleja un cambio en la percepción de riesgo de los inversionistas, quienes incrementaron su exposición al dólar y reducido posiciones en monedas emergentes.

A pesar de la relevancia del petróleo en la economía colombiana, la presión internacional sobre el peso y la incertidumbre política local generan mayor demanda de dólares - crédito Nathalia Angarita/REUTERS
A pesar de la relevancia del petróleo en la economía colombiana, la presión internacional sobre el peso y la incertidumbre política local generan mayor demanda de dólares - crédito Nathalia Angarita/REUTERS

Aunque históricamente los altos precios del crudo suelen ofrecer respaldo al peso colombiano, dada la relevancia del petróleo dentro de la estructura exportadora de Colombia, en esta ocasión ese soporte es insuficiente para contrarrestar la presión global. Los flujos de cobertura cambiaria, sumados a la incertidumbre política y electoral interna, generan una demanda adicional de dólares dentro del mercado local.

A corto plazo, la ausencia de catalizadores domésticos capaces de modificar esta tendencia sugiere que el par USD/COP podría continuar presionando la parte alta de su rango operativo. Bajo este panorama, la cotización podría moverse entre $3.760 y COP$3.810, con eventuales extensiones hacia $3.740 o incluso $3.830 si la fortaleza externa del dólar continúa consolidándose.

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