Gustavo Petro culpó a dirigentes de Barranquilla de las olas de calor en la ciudad: “Palmeras extranjeras que no dan sombra”

El presidente de la República criticó la tendencia a imitar modelos estéticos en la capital del departamento del Atlántico

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El jefe de Estado habló sobre Barranquilla y su intento de parecerse a Miami - crédito delanohotels.com/Colprensa
El jefe de Estado habló sobre Barranquilla y su intento de parecerse a Miami - crédito delanohotels.com/Colprensa

Durante el pasado fin de semana del Día de la Madre, un mapa de temperaturas proyectadas para el norte de la región Caribe colombiana, con registros cercanos a 40 °C en municipios como Valledupar y Bosconia, desató una discusión que trascendió lo climático y se tornó en un debate político entre el Gobierno nacional y la ciudad de Barranquilla.

Aunque la publicación original advertía sobre los riesgos para la salud derivados del calor extremo en las inmediaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, ubicada en el departamento del Magdalena, la polémica escaló cuando el presidente Gustavo Petro intervino públicamente en sus redes sociales.

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En este contexto, el primer mandatario no solo relacionó el alza en la temperatura con decisiones de diseño urbano, sino que extendió la discusión hacia cuestionamientos sobre el modelo económico predominante en la región Caribe.

En medio de la controversia, cifras como los casi 40 °C estimados en municipios del Cesar destacaron la urgencia de abordar no solo el impacto inmediato del calor extremo, sino también sus implicaciones sobre la salud pública y la calidad de vida en la región.

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La advertencia provino de proyecciones meteorológicas difundidas en redes sociales, que alertaban sobre un aumento en las sensaciones térmicas y la necesidad de protección por los riesgos asociados a la falta de sombra e hidratación.

Gustavo Petro cuestionó el urbanismo caribeño y vincula la crisis climática con el modelo económico

El presidente de la República criticó la tendencia a imitar modelos estéticos en la capital del departamento del Atlántico
 - crédito @petrogustavo/X
El presidente de la República criticó la tendencia a imitar modelos estéticos en la capital del departamento del Atlántico - crédito @petrogustavo/X

El presidente Petro publicó un mensaje extenso en su cuenta de X, en el que advirtió que “el ser humano muere en una hora” bajo las temperaturas registradas en el Cesar, sin acceso a sombra o hidratación. Señaló directamente a Barranquilla por el uso de “palmeras extranjeras que no dan sombra” en su espacio público, criticando la tendencia a imitar modelos estéticos como el de Miami. Según Petro, las ciudades costeras deberían priorizar árboles nativos de mayor follaje, capaces de crear microclimas y proteger de la radiación solar, en vez de especies ornamentales foráneas.

El planteamiento de Petro integró el debate ambiental y urbano con temas económicos estructurales. En su análisis, consideró que el calor extremo es una consecuencia directa de un sistema basado en la extracción de hidrocarburos y de decisiones en política urbana que “privilegian la estética y el capital sobre la vida”. Así, su crítica a las palmeras en Barranquilla derivó en un cuestionamiento más amplio al modelo de desarrollo de las ciudades del Caribe y su relación con la crisis climática.

Barranquilla responde con antecedentes y datos técnicos

El exalcalde de Barranquilla recordó que fueron los aliados de Petro los que impulsaron la inciativa - crédito @jaimepumarejo/X
El exalcalde de Barranquilla recordó que fueron los aliados de Petro los que impulsaron la inciativa - crédito @jaimepumarejo/X

En Barranquilla, la reacción fue inmediata. Ciudadanos y líderes interpretaron el comentario presidencial como un ataque simbólico recurrente, recordando que el fenómeno climático que motivó la discusión afectaba principalmente al departamento del Cesar, no al Atlántico. El exalcalde Jaime Pumarejo respondió visiblemente, abordando tanto el origen histórico como los aspectos técnicos de la gestión ambiental local.

Pumarejo subrayó que las palmeras a las que hizo referencia Petro no corresponden a un diseño urbano reciente, sino a siembras realizadas durante administraciones anteriores, políticamente vinculadas a sectores hoy aliados al petrismo. Recordó que aquellas gestiones dejaron la ciudad en crisis bajo la Ley 550, con deterioro institucional y falta de inversión en espacio público, dejando a las palmas como “uno de los pocos elementos verdes de entonces”.

En un intento por reubicar el debate, Pumarejo reivindicó la transformación ambiental posterior de Barranquilla. En efecto, enumeró logros como la recuperación de parques urbanos, la restauración de ciénagas y manglares, la creación de bosques urbanos y el desarrollo de un sistema de arbolado reconocido internacionalmente.

A su juicio, reducir el debate ambiental a una confrontación entre especies “buenas” y “malas” es una simplificación incorrecta. El exmandatario local defendió la biodiversidad urbana como producto de una planificación integral que equilibra árboles de sombra, cobertura vegetal, agua y gestión del espacio público.

Pumarejo invitó a Petro a trabajar por Barranquilla y el Caribe colombiano  - crédito @jaimepumarejo/X
Pumarejo invitó a Petro a trabajar por Barranquilla y el Caribe colombiano - crédito @jaimepumarejo/X

La controversia revela un choque de visiones: una que ve en las decisiones urbanas y económicas el origen y la posible solución de la crisis climática, y otra que reivindica procesos de transformación ambiental ya en marcha en Barranquilla, principal ciudad del Caribe colombiano.

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