Defensoría alertó por 3.400 casos de violencia contra mujeres sindicalistas: persisten las amenazas y desigualdades en Colombia

La entidad defensora de derechos humanos advirtió sobre riesgos persistentes y destacó la necesidad de garantizar condiciones seguras para la participación de las mujeres en estos espacios

Las agresiones incluyen violencia basada en género, amenazas contra familiares, violencia sexual y acciones que buscan deslegitimar el liderazgo femenino dentro de las organizaciones sindicales - crédito VIsuales IA
Las agresiones incluyen violencia basada en género, amenazas contra familiares, violencia sexual y acciones que buscan deslegitimar el liderazgo femenino dentro de las organizaciones sindicales - crédito VIsuales IA
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En la conmemoración del Día Internacional del Trabajo, la Defensoría del Pueblo informó que Colombia continúa figurando entre los países con mayores riesgos para el ejercicio de la actividad sindical.

De acuerdo con cifras documentadas por la entidad, entre 1971 y 2020 se registraron 15.245 actos de violencia contra integrantes del movimiento sindical, de los cuales 3.395 estuvieron dirigidos específicamente contra mujeres sindicalistas. Según la información oficial, estos hechos incluyen agresiones basadas en género, amenazas contra sus familias, episodios de violencia sexual, así como acciones orientadas a deslegitimar su liderazgo y limitar su participación en espacios sindicales.

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La Defensoría señaló que estas situaciones requieren medidas urgentes para garantizar la vida, la integridad y el ejercicio pleno de los derechos de quienes defienden condiciones laborales dignas.

Violencias y brechas en el sindicalismo

Solo el 4,6% de los trabajadores en el país está afiliado a sindicatos, lo que refleja limitaciones en el acceso y ejercicio de la libertad sindical - crédito Colprensa
Solo el 4,6% de los trabajadores en el país está afiliado a sindicatos, lo que refleja limitaciones en el acceso y ejercicio de la libertad sindical - crédito Colprensa

La Defensoría del Pueblo indicó que los casos de violencia contra mujeres sindicalistas reflejan una problemática estructural que combina riesgos propios del ejercicio sindical con factores de discriminación de género. “Lo que está sucediendo exige acciones urgentes que garanticen la vida, la integridad y el ejercicio pleno de los derechos de quienes defienden condiciones laborales dignas; particularmente, los de las mujeres lideresas”, señaló la entidad.

En cuanto a la composición del movimiento sindical, datos oficiales indican que en Colombia existen 11.579 sindicatos registrados desde 1920, los cuales agrupan a 889.068 hombres y 496.558 mujeres. A pesar de esta presencia, la tasa de afiliación sindical en el país alcanza únicamente el 4,6% de la población trabajadora.

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La información también muestra que la participación femenina en las centrales sindicales es del 36%, lo que evidencia una brecha en la representación de las mujeres en espacios de toma de decisiones. La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) reporta 261.719 mujeres afiliadas, siendo la organización con mayor número de integrantes femeninas.

Propuestas para fortalecer el sindicalismo con enfoque de género

La entidad señaló la necesidad de adoptar medidas urgentes para garantizar la vida, la integridad y el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres lideresas sindicales - crédito Defensoría del Pueblo
La entidad señaló la necesidad de adoptar medidas urgentes para garantizar la vida, la integridad y el ejercicio pleno de los derechos de las mujeres lideresas sindicales - crédito Defensoría del Pueblo

En línea con su mandato, la Defensoría del Pueblo presentó una serie de propuestas orientadas a fortalecer el sindicalismo con enfoque de género. Entre las medidas planteadas se encuentran la eliminación de la brecha salarial entre hombres y mujeres, la erradicación del acoso y la violencia laboral, y la promoción de políticas inclusivas y equitativas.

Asimismo, la entidad propuso incorporar el enfoque de género en los procesos de negociación colectiva, fortalecer la participación de las mujeres en espacios de decisión sindical y construir entornos laborales basados en el respeto, la equidad y la corresponsabilidad.

La Defensoría también reiteró la importancia de garantizar derechos fundamentales como la libertad sindical, la asociación y la negociación colectiva, reconocidos por la Organización Internacional del Trabajo desde 1919 como pilares de la democracia.

En este contexto, la entidad informó que acompaña la implementación del Plan Integral de Reparación Colectiva del Movimiento Sindical Colombiano, el cual contempla medidas orientadas a reparar los daños ocasionados a este sector en el marco del conflicto armado.

Finalmente, la Defensoría del Pueblo hizo un llamado a las autoridades, organizaciones sociales, sector empresarial y ciudadanía a reconocer el papel de las mujeres en el sindicalismo y a generar condiciones que permitan su participación en entornos seguros. La entidad subrayó la necesidad de avanzar en la garantía efectiva de derechos como la salud, la educación y el trabajo en condiciones dignas, como parte de una respuesta integral a las brechas identificadas.

María Cano, referente histórico del movimiento obrero

La Defensoría destacó el legado de María Cano, pionera del movimiento obrero colombiano, como referente en la defensa de los derechos laborales y la participación de las mujeres - crédito Defensoría del Pueblo
La Defensoría destacó el legado de María Cano, pionera del movimiento obrero colombiano, como referente en la defensa de los derechos laborales y la participación de las mujeres - crédito Defensoría del Pueblo

En el contexto de esta conmemoración, la Defensoría del Pueblo recordó la figura de María Cano, reconocida como “La Flor del Trabajo”, por su papel en la defensa de los derechos laborales y su aporte a la participación de las mujeres en el sindicalismo colombiano.

María de los Ángeles Cano Márquez nació el 12 de agosto de 1887 en Medellín. Durante la década de 1920 se consolidó como una de las principales lideresas del movimiento obrero, en un periodo marcado por transformaciones económicas y sociales. Su trabajo se enfocó en promover la organización sindical, la huelga y el acceso al conocimiento, incluyendo la creación de espacios de lectura dirigidos a sectores históricamente excluidos.

Entre 1925 y 1928, Cano recorrió distintas regiones del país, donde conoció las condiciones laborales en sectores como la minería, el petróleo, el café y el transporte ferroviario. Durante su trayectoria impulsó la consigna de “los tres ochos”, que plantea ocho horas de trabajo, ocho de estudio y ocho de descanso, y acompañó luchas como la de los trabajadores de la United Fruit Company, lo que derivó en persecución y su posterior encarcelamiento.

La Defensoría destacó que su legado continúa vigente en la defensa de la dignidad laboral, la equidad de género y la organización social como herramienta para la transformación de las condiciones de vida de los trabajadores.

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