Esclavitud infantil en Colombia: expertos afirman que los niños que trabajan desarrollan ansiedad y depresión

Médicos reiteran el impacto que este tipo de labores tienen a temprana edad entre niños y adolescentes, por lo que piden a las autoridades controlar estas actividades y garantizar el acceso a la educación de esta población

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Los niños que deben trabajar están sometidos a todo tipo de peligros y consecuencias severas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
Los niños que deben trabajar están sometidos a todo tipo de peligros y consecuencias severas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

De acuerdo con cifras reveladas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), actualmente existen 138 millones de niños y niñas en todo el mundo sometidos al trabajo infantil.

Se demostró que la agricultura concentra el 61% de los casos, seguida del sector servicios (27%) y la industria (13%), donde se incluyen actividades como la minería y la fabricación de productos, lo que demuestra las duras labores que tienen que enfrentar algunos niños.

Estos números toman relevancia en medio de la conmemoración del Día Mundial contra la Esclavitud Infantil, que se conmemora cada 16 de abril. Expertos advierten sobre el profundo impacto psicológico y social que deja esta forma de explotación en el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes.

De acuerdo con Luis Alberto Rengifo, docente de la Facultad de Psicología de la Universidad Católica de Colombia, la esclavitud infantil deriva en experiencias traumáticas que afectan el desarrollo afectivo, físico, emocional, social y cognitivo de las víctimas.

Entre las consecuencias más graves están el bajo desarrollo de habilidades básicas para el aprendizaje escolar, así como las dificultades en la lectoescritura y un crecimiento intelectual limitado.

La esclavitud infantil deja huellas psicológicas en las víctimas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
La esclavitud infantil deja huellas psicológicas en las víctimas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

En el aspecto psicoemocional y social, Rengifo aseguró que los menores de edad que son sometidos a explotación laboral presentan conductas sociales inadecuadas para su edad, mayor riesgo de abuso sexual, consumo de drogas, pertenencia a pandillas o grupos ilegales y agresividad, además de sentimientos de ansiedad y depresión.

Del mismo modo, el docente reiteró que el autoestima de los niños y su autoconcepto suelen verse afectados, lo que impacta su desarrollo físico y emocional.

En el caso de Colombia, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) reportó en 2023 más de 460.000 niños entre 5 y 17 años trabajando en calles, campos, minas, ventas ambulantes o en hogares. Muchos realizan labores domésticas, cuidan a otros niños o trabajan en condiciones sin acceso a educación ni descanso, que también se consideran actividades que un menor de edad no debería estar desarrollando por la responsabilidad que conllevan.

Expertos piden garantizar el cuidado de los menores de edad - crédito Imagen Ilustrativa Infobae
Expertos piden garantizar el cuidado de los menores de edad - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Entre los factores de riesgo más frecuentes identificados por el experto, se encuentran la pobreza extrema, bajo nivel sociocultural de los padres, desplazamiento forzado, conflicto armado, maltrato intrafamiliar, discapacidad y ausencia de políticas de protección.

La presencia de niños en mendicidad, ventas callejeras o bajo supervisión de adultos que se benefician de su vulnerabilidad, son señales de alerta que requieren intervención, pues demuestran que los pequeños están siendo explotados por sus padres o cuidadores, situación que debería ser controlada por las autoridades departamentales y nacionales.

Rengifo reiteró que la prevención comienza por la toma de conciencia en familias y sociedad sobre los derechos y deberes de los niños, y la importancia de garantizar su bienestar integral, por lo que es indispensable que los padres y cuidadores aseguren que los pequeños estén en entornos adecuados y realicen actividades para su edad.

Ante cualquier sospecha de explotación infantil, se recomienda denunciar ante el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) para lo que se tiene habilitada la línea 141. Del mismo modo, pueden comunicarse con la Policía de Infancia y Adolescencia a la línea 123 o las Comisarías de Familia dispuestas en cada territorio para que sean las autoridades las que se encarguen de activar los mecanismos de protección.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las autoridades piden garantizar que todos los niños reciban educación y cariño, sin necesidad de exponerse a trabajos - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

La Policía Nacional ha sido enfática en que la denuncia oportuna es indispensable para avanzar en las investigaciones de los casos de esclavitud infantil para así evitar que los menores de edad sean sometidos a trabajos que puedan exponerlos a peligros físicos, así como causar impacto psicológico y afectar su desarrollo personal.