
1991 fue un momento convulso para Colombia, que mientras estrenaba una nueva Constitución que consagraba al país como Estado Social de Derecho, seguía azotada por la violencia ejercida tanto por las guerrillas y fuerzas paramilitares en el campo, como por los carteles de la droga en las ciudades.
A la par, el gobierno de César Gaviria comenzó a implementar su Apertura Económica, que favoreció el ingreso de productos extranjeros con menores aranceles. Eso facilitó la compraventa de CD de música, que hasta entonces solo podían conseguirse con relativa facilidad esperando el viaje de un familiar al exterior, e impulsó todavía más el consumo de discotiendas de la época como Tower Records.
PUBLICIDAD
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Esa apertura llegó a la par con un momento donde la salsa y el vallenato eran los estilos tropicales dominantes en el país, mientras que una escena todavía emergente del rock colombiano que parecía haber perdido la chispa luego del célebre Concierto de Conciertos de 1988, pasaba por un momento de recambio generacional en el que nuevas bandas comenzaban a dictar sus reglas.
PUBLICIDAD
Todo esto queda reflejado en este repaso de Infobae Colombia por los discos nacionales que cumplen 30 años de su lanzamiento.
Del heavy metal a la electrónica: el despertar de una nueva generación
En el ámbito del rock y los sonidos extremos de 1991, Masacre editó Reqviem, un pilar del death metal latinoamericano que narró con crudeza la violencia de la época, mientras que Neurosis con Más Allá De La Demencia se consolidó como exponente del thrash metal en el país.
PUBLICIDAD
Por su parte, Estados Alterados hizo su aparición en el panorama nacional desde Medellín con su álbum homónimo, introduciendo el synth-pop y la electrónica al circuito comercial gracias a clásicos como El Velo o Muévete, de alta rotación durante ese año.
En Bogotá, Hora Local presentó Orden Público, único LP de su carrera pero uno fundamental para marcar el tono que seguirá el sonido y el abordaje lírico en el futuro del género. En esa producción capturaron la ironía y el caos urbano de Bogotá con una estética post-punk que quedó reflejada en La chica de Chernobyl o Londres.
PUBLICIDAD
La salsa y el merengue, en su cuarto de hora
En la música tropical y la salsa el furor se vivía al máximo, aprovechando la disposición de los artistas del momento en adaptarse a la movida más romántica con la misma facilidad que apostaban por poner a bailar multitudes.
1991 fue un año fundamental para Guayacán Orquesta, que alcanzó un éxito masivo con Sentimental de Punta a Punta, producción que incluyó himnos de la Feria de Cali como Oiga, Mire, Vea y Te amo, te extraño. Joe Arroyo, en un momento de altísima creatividad, lanzó La Guerra de los Callados, un álbum donde su “Joeson” seguía explorando raíces africanas y caribeñas en compañía de su orquesta La Verdad.
PUBLICIDAD
Una aparición destacada vino por el lado del merengue con la consolidación de Los Alfa 8, que reafirmaron su posición predominante en las fiestas colombianas con su LP Más Internacional Que Nunca, destacando por su versatilidad para darle su propia interpretación al sonido dominicano en temas como Frío En Mí, La Salsa Llegó, Envenéname, y No quiero tu amor.
El vallenato siguió reinando
Para el género colombiano por antonomasia, 1991 marcó un punto de quiebre en su adaptación a la cultura popular. Gracias a la popularidad de la telenovela, Carlos Vives lanzó Escalona: Un Canto a la Vida, donde el samario reinterpretaba los clásicos del recordado compositor tal y como en la producción. Este sería el inicio de una de las carreras más prolíficas y exitosas en la música colombiana.
PUBLICIDAD
Entre los consolidados, El Binomio de Oro sumó otro éxito a su catálogo con De América, de donde se desprendieron Ponte chévere, Tú marcas la diferencia, o El llanto de un rey. Sería el último álbum con Rafael Orozco en la voz, pues al año siguiente fue asesinado.
Por otra parte, Diomedes Díaz nuevamente dominaba en la radio con el lanzamiento de Mi Vida Musical, acompañado del acordeonero Juancho Rois y del que se desprendieron clásicos como Mi ahijado y la canción que da título al disco.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Escuela rural quedó en medio de combates entre disidencias de ‘Calarcá’ y ‘Mordisco’ en Guaviare
Los enfrentamientos entre estructuras armadas ilegales completan más de 48 horas en zona rural de San José del Guaviare y ya habrían dejado varios muertos

Cambiar el motor o modificar una moto en Colombia puede terminar en multa: estas son las reglas
El Código Nacional de Tránsito permite algunas modificaciones en motocicletas, pero exige reportarlas ante las autoridades para evitar sanciones e inmovilizaciones

“Lo atacaron y lo maltrataron”: Miguel Uribe Londoño revive tensiones con Paloma Valencia y Cabal tras asesinato de su hijo
El candidato presidencial publicó un video en el que recordó las disputas internas dentro del Centro Democrático antes del homicidio de Miguel Uribe Turbay

Capacitación gratuita en Bogotá para dueños de perros de manejo especial: así puede participar
El Distrito realizará una jornada gratuita sobre comportamiento animal y tenencia responsable para cuidadores de perros de manejo especial en el sur de Bogotá

“Yo vendré otra vez a pedir firmas”: Petro insiste en convocar una Asamblea Constituyente tras elecciones
El presidente aseguró desde Sincelejo que impulsará una Asamblea Nacional Constituyente para sacar adelante reformas sociales y económicas




