Así afectaría decisión de la Reserva Federal de los Estados Unidos la economía colombiano: habría impacto sobre créditos y una posible devaluación

La decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de no mover sus tasas de interés tiene consecuencias directas sobre el peso colombiano y el costo de los créditos en el país

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La Reserva Federal mantuvo su tasa de referencia entre 3,50% y 3,75%, en una decisión que los mercados anticipaban y que podría extenderse sin cambios durante buena parte de 2026- crédito REUTERS/Kevin Lamarque
La Reserva Federal mantuvo su tasa de referencia entre 3,50% y 3,75%, en una decisión que los mercados anticipaban y que podría extenderse sin cambios durante buena parte de 2026- crédito REUTERS/Kevin Lamarque

Cada vez que la Reserva Federal de Estados Unidos —conocida como la Fed— mueve sus tasas de interés, el efecto no se queda en Wall Street. Impacta de forma indirecta a la economía de varios países, incluyendo a Colombia.

Esto se ve reflejado en el entorno de cualquier persona que tenga un crédito hipotecario en Bogotá, un préstamo de vehículo en Medellín o una deuda en pesos en cualquier rincón de Colombia. Esta semana, la Fed decidió no cambiar nada, y eso también tiene consecuencias.

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La Reserva Federal mantuvo su tasa de referencia entre 3,50% y 3,75% anual. Esa tasa es, en términos simples, el precio al que los bancos en Estados Unidos se prestan dinero entre sí. Cuando sube, todo se encarece. Cuando baja, el crédito fluye más barato. Esta vez, no se movió.

Según el análisis de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif), la decisión era ampliamente anticipada: los mercados financieros ya descontaban que no habría ningún ajuste.

La disrupción en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, empujó el precio del barril por encima de los 100 dólares y reavivó los temores inflacionarios- crédito REUTERS/Sarah Silbiger
La disrupción en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, empujó el precio del barril por encima de los 100 dólares y reavivó los temores inflacionarios- crédito REUTERS/Sarah Silbiger

Pero lo relevante no es solo lo que pasó hoy, sino lo que viene: el informe señala que las expectativas del mercado apuntan a que la primera reducción de tasas no llegaría sino hasta 2027. La propia Fed, en cambio, proyecta al menos un recorte de 25 puntos básicos antes de que termine 2026.

El petróleo y el conflicto en Medio Oriente, detrás de todo

Uno de los factores que más pesó en la decisión fue la escalada del conflicto en Medio Oriente. Las disrupciones en el tránsito de crudo por el Estrecho de Ormuz —por donde pasa cerca de una quinta parte del petróleo que se comercia en el mundo— empujaron el precio del barril por encima de los 100 dólares. Eso genera inflación: cuando el petróleo sube, sube la gasolina, sube el transporte, sube casi todo.

En ese contexto, la inflación en Estados Unidos cerró febrero en 2,4% anual, igual que en enero, y la inflación básica se mantuvo en 2,5%. Pero Anif advierte que esas cifras todavía no reflejan completamente el alza reciente del petróleo. Por eso, la Fed ya ajustó al alza su proyección de inflación para el cierre de 2026: pasó de 2,4% a 2,7%.


Cuando las tasas en Estados Unidos permanecen altas, el flujo de dólares hacia economías emergentes como Colombia se reduce, lo que presiona al peso a perder valor frente a la divisa estadounidense- crédito REUTERS/Brendan McDermid
Cuando las tasas en Estados Unidos permanecen altas, el flujo de dólares hacia economías emergentes como Colombia se reduce, lo que presiona al peso a perder valor frente a la divisa estadounidense- crédito REUTERS/Brendan McDermid

La Fed tiene dos responsabilidades: controlar la inflación y mantener el empleo. En el segundo frente, las noticias tampoco son buenas. En febrero, la tasa de desempleo en Estados Unidos subió a 4,4%, una décima más que en enero, y las nóminas no agrícolas mostraron una caída de 92.000 empleos frente al mes anterior. Ese debilitamiento le reduce margen de maniobra a la Fed para bajar tasas sin arriesgar más inflación.

Y Colombia, ¿por qué se ve afectada?

Cuando las tasas en Estados Unidos permanecen altas, los inversionistas internacionales prefieren mantener su dinero en activos en dólares, que les rinden más.

Eso reduce el flujo de capital hacia economías emergentes como Colombia. Menos dólares entrando al país significa menos oferta de esa divisa, lo que presiona al peso colombiano a depreciarse, es decir, a perder valor frente al dólar.

Un peso más débil y una inflación que no cede le reducen margen al Banco de la República para bajar sus tasas, lo que mantiene más costosos los créditos para hogares y empresas colombianas- crédito Banco de la República
Un peso más débil y una inflación que no cede le reducen margen al Banco de la República para bajar sus tasas, lo que mantiene más costosos los créditos para hogares y empresas colombianas- crédito Banco de la República

Un peso más débil encarece las importaciones —desde maquinaria hasta insumos industriales—, lo que a su vez alimenta la inflación local. Y una inflación más alta en Colombia obliga al Banco de la República a ser más cauteloso con sus propios recortes de tasas, lo que mantiene más caros los créditos para empresas y hogares.

Adicionalmente, la tasa de interés de largo plazo en Estados Unidos fue revisada al alza desde 3,0% hasta 3,1%, un ajuste que no se registraba desde diciembre de 2024. Esa señal indica que el dinero caro llegó para quedarse por más tiempo del que muchos esperaban.

Anif concluye que la Fed optó por preservar opciones ante un entorno de alta incertidumbre, priorizando los datos sobre los calendarios. Para Colombia, esa prudencia tiene un precio.