Sacerdote que se enfrentó a un grupo de monjas por celebrar misa sin autorización podría ser expulsado de su comunidad religiosa

El presbítero Julián David Maldonado Montoya es investigado luego de la confrontación con religiosas en el Santuario Madre Santificadora del Alto de la Virgen, en Guarne; la prelatura a la que pertenece analiza sanciones internas

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Momento de la discusión entre el padre Julián David Maldonado y religiosas del Santuario Madre Santificadora del Alto de la Virgen, cuando intentaba celebrar misa en inmediaciones del lugar y fue requerido por la Policía - crédito red social Facebook

El sacerdote que protagonizó una fuerte confrontación con religiosas en el Santuario Madre Santificadora del Alto de la Virgen, en Guarne, es investigado por su comunidad y podría ser expulsado de la Prelatura Apostólica Verbum Domini, tras el altercado que quedó registrado en video y se viralizó en redes sociales.

La Prelatura Apostólica se distanció de lo ocurrido y anunció la apertura de un proceso disciplinario. Según ha trascendido, las sanciones podrían ir desde una corrección pública hasta la expulsión definitiva del sacerdote, según Semana.

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Los hechos ocurrieron el domingo 15 de febrero, cuando el padre Julián David Maldonado Montoya llegó en peregrinación con cerca de veinte feligreses desde Medellín.

En las imágenes del momento más tenso se escucha al sacerdote reclamar: “Estamos acá en el Alto de la Virgen. No nos dejan celebrar la eucaristía. Entonces vamos a poner autoridades porque yo tengo todos mis papeles en regla. Es que yo no soy ningún sacerdote falso”.

El padre Julián David Maldonado Montoya enfrenta un proceso disciplinario que podría derivar en su expulsión de la Prelatura Apostólica Verbum Domini, tras la confrontación con religiosas en el Santuario Madre Santificadora del Alto de la Virgen - crédito red social Facebook
El padre Julián David Maldonado Montoya enfrenta un proceso disciplinario que podría derivar en su expulsión de la Prelatura Apostólica Verbum Domini, tras la confrontación con religiosas en el Santuario Madre Santificadora del Alto de la Virgen - crédito red social Facebook

En medio del intercambio, el presbítero insistió en la libertad de culto: “Si acá viene un pastor y sube por acá y empieza aquí a orar y todo, ustedes lo tienen que dejar”. También se defendió por el tono de voz: “Yo hablo duro, yo no estoy gritando y la respeto con todo el respeto”.

Un uniformado intervino para intentar bajar la tensión y le respondió: “Padre, yo le voy a decir algo… usted lo puede hacer en un recinto público. Le están diciendo en este momento que esto es privado”. Ante ello, Maldonado contestó: “Bueno, podemos ir a celebrar abajo a la calle. Claro que sí. No, es que yo no voy a pelear con ustedes… vamos y celebramos allá en la calle”.

La discusión incluyó reproches cruzados. Una mujer presente exclamó: “Ay, ustedes están irrespetuosos. Sí, lo están haciendo muy mal”. El sacerdote replicó: “Aquí no se trata de religiones, se trata de Cristo y Cristo predicó en todas partes”.

Tras la polémica, el padre difundió un extenso mensaje en el que expuso su versión. “Soy el padre Julián David Maldonado Montoya, de la comunidad religiosa Prelatura Apostólica Verbum Domini. Soy sacerdote en la capilla Nuestra Señora de Guadalupe, en Robledo El Diamante, acá en la ciudad de Medellín”, inició.

El padre Julián David Maldonado Montoya, sacerdote de la Prelatura Apostólica Verbum Domini, dio su versión de los hechos tras la confrontación ocurrida - crédito red social Facebook
El padre Julián David Maldonado Montoya, sacerdote de la Prelatura Apostólica Verbum Domini, dio su versión de los hechos tras la confrontación ocurrida - crédito red social Facebook

Según relató, al bajar del bus fue abordado por una religiosa que le advirtió: “Padre, usted tiene prohibido celebrar acá en el santuario de nosotras porque usted no es romano”. Él asegura haber respondido: “Tranquila, hermana, que yo en ningún momento vengo a celebrar aquí en el templo de ustedes”.

Maldonado sostuvo que decidió celebrar la misa en “un espacio de la manga”, fuera del templo. “Yo no me metí sin permiso a ninguna parte, porque yo en ningún momento me paré en el atrio, yo en ningún momento me metí al templo de ellas”, afirmó.

El sacerdote aseguró que cuando se disponía a iniciar la Eucaristía llegaron nuevamente las religiosas con varios policías. “Le dije inmediatamente que me diera una orden donde dijera que la montaña, la manga, ese espacio donde nos habíamos hecho, pertenecía a ellas”. Según su versión, la respuesta fue: “Nosotras somos dueñas y señoras de toda esta montaña, porque aquí se apareció la Virgen”.

En un video posterior, el sacerdote expone su versión de los hechos y defiende su derecho a celebrar la Eucaristía, mientras enfrenta un proceso disciplinario - crédito red social Facebook

También cuestionó el operativo: “Qué triste que casi diez policías vengan a custodiarme a mí con mi comunidad y a quitarme de acá… solo por celebrar la eucaristía, como si yo fuera un delincuente”. Añadió: “Mis papeles están en orden… si no lo fuera, ya inmediatamente estuviera en la cárcel”.

Finalmente, la misa se celebró en la vivienda de un particular que —según dijo— le ofreció su casa: “Padre, yo soy dueño de esta casa… venga con su gente y celebren la eucaristía aquí en mi casa”.

En su pronunciamiento, Maldonado también abordó el debate de fondo: “La libertad de culto debe estar realmente centrada en Jesucristo, que es el mismo Dios para todos los seres humanos que lo quieran aceptar con amor y con libertad de corazón”. Y agregó: “Si también tengo que pedir disculpas por mi exaltación y mi tono de voz, también lo hago acá públicamente”.