
La depresión y la ansiedad en niños y adolescentes presentan hoy manifestaciones menos evidentes para padres y docentes, según advierten especialistas del Hospital Infantil Universitario de San José (Hiusj).
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), uno de cada siete niños y adolescentes entre los 10 y 19 años presenta algún trastorno de salud mental, siendo la ansiedad y la depresión los más frecuentes. En América Latina, datos de Unicef muestran que aproximadamente el 20% de los adolescentes reporta síntomas compatibles con estos trastornos, cifra que ha crecido en los últimos años y que preocupa por su impacto en el desarrollo emocional, social y académico.
Ahora puede seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Ahora, en Colombia el panorama es igual de preocupante. Aproximadamente el 44,7% de los niños, niñas y adolescentes sufren afectaciones en su salud mental, con un aumento significativo de trastornos de ansiedad y depresión, intensificados tras la pandemia. Se estima que cerca del 15% de los jóvenes entre 10 y 19 años presentan trastornos mentales, siendo común la ideación suicida en un 6,6% de la población adolescente.
Especialistas del Hiusj señalan que el uso intensivo de celulares y pantallas puede agravar o acelerar la aparición de síntomas depresivos y ansiosos, aunque su efecto no siempre es inmediato ni fácil de identificar.
Señales que requieren atención inmediata

Más allá de ciertos comportamientos aislados, los expertos insisten en observar cambios sostenidos frente al estado previo del niño. Cuando la irritabilidad, el desinterés o el deterioro académico se prolongan, afectan relaciones sociales, la dinámica familiar o el desempeño escolar, dejan de ser manifestaciones transitorias y requieren evaluación especializada.
“El criterio clave no es solo la presencia del síntoma, sino su duración, intensidad y el impacto que tiene en la funcionalidad del niño, especialmente cuando hay un contraste claro con su comportamiento previo”, explica el doctor Mateo Benítez, especialista en Psiquiatría del Hospital Infantil Universitario de San José.
En la infancia, el malestar emocional a menudo se expresa a través de síntomas físicos: dolores abdominales recurrentes, cefaleas, mareos, cansancio extremo o dolores musculares sin causa médica clara pueden ser señales de ansiedad o depresión. Según los especialistas, estos síntomas conducen frecuentemente a múltiples consultas médicas antes de que se considere una valoración en salud mental.
Celulares y pantallas: riesgos asociados

El uso prolongado de celulares y pantallas, incorporado a la vida diaria de niños y adolescentes, puede alterar el sueño, reducir la tolerancia a la frustración y afectar los circuitos de recompensa del cerebro, advierten los profesionales. También aumenta la vulnerabilidad a la comparación social, particularmente en edades tempranas.
“El impacto del celular no suele ser inmediato ni evidente. Se manifiesta de forma progresiva cuando el niño presenta alteraciones del sueño, se muestra irritable al ser apartado de las pantallas y comienza a preferirlas sobre actividades que antes disfrutaba, afectando su autoestima y su capacidad para manejar la frustración”, señaló el especialista.
Investigaciones publicadas en la revista JAMA Pediatrics muestran que los niños que pasan más de tres horas diarias en pantallas recreativas presentan un mayor riesgo de síntomas depresivos y ansiosos, especialmente cuando el uso se concentra en redes sociales y videojuegos durante la noche.
Recomendaciones clínicas para la detección de síntomas

Para muchas familias, los cambios emocionales pueden pasar desapercibidos o normalizarse. La dificultad de diferenciar hábitos digitales de señales clínicas, junto con la percepción del celular como herramienta de entretenimiento o regulación emocional, puede retrasar la búsqueda de ayuda profesional.
El regreso a clases o los cambios en la rutina escolar son momentos críticos. Aunque cierta ansiedad inicial es esperable, los especialistas recomiendan atención inmediata cuando aparecen crisis de llanto o pánico, negativa persistente a asistir al colegio, síntomas físicos intensos o conductas regresivas.
La recomendación clínica es clara: cuando los síntomas persisten más de dos semanas, interfieren con la vida cotidiana o se acompañan de ideas de culpa, minusvalía o muerte, es fundamental realizar una valoración profesional oportuna.
Minimizar estas señales o atribuirlas exclusivamente a problemas de comportamiento puede tener consecuencias a largo plazo. La depresión y la ansiedad no tratadas en la infancia se asocian con baja autoestima, conductas autoagresivas, dificultades en relaciones sociales, abandono escolar y mayor riesgo de trastornos mentales en la adolescencia y adultez.
Desde la psiquiatría infantil, el mensaje de los especialistas es identificar y abordar estos síntomas tempranamente, lo que mejora el pronóstico, reduce el impacto académico y emocional, y permite que los niños desarrollen herramientas para enfrentar el estrés y los desafíos de su etapa vital.
Más Noticias
Qué falta para que Colombia aproveche al máximo la inteligencia artificial
Colombia ha consolidado marcos regulatorios y políticas para impulsar la IA, pero enfrenta obstáculos para que la tecnología se integre en la vida diaria de empresas y ciudadanos

El café colombiano gana terreno en Europa Central: alianzas directas generarán oportunidades para regiones clave del país
Empresarios recorrieron fincas y participaron en catas sensoriales, preseleccionando muestras representativas para ampliar el acceso de productores colombianos a mercados internacionales y mejorar la rentabilidad en zonas con enfoque territorial

“Derecho a pedir ayuda”: congresista propuso que el trabajo sobre la salud mental sea un derecho obligatorio
El representante Juan Sebastián Gómez, del Nuevo Liberalismo, lanzó un proyecto en el Congreso de la República que busca atención gratuita en salud mental para todos los ciudadanos

Ecuador paga caro el freno energético: suspensión desde Colombia le cuesta 2 millones de dólares diarios
La suspensión de la venta de energía desde Colombia obligó a Ecuador a reemplazar una fuente más barata y limpia por generación térmica, elevando los costos del sistema eléctrico y presionando las finanzas públicas del país vecino

La reducción de cupos en la Liga BetPlay llegó a la justicia: Acolfutpro interpuso una tutela contra Dimayor
El futuro del número de jugadores permitidos por equipo en el fútbol colombiano depende ahora de una decisión judicial



