Excompañera sentimental de Gilberto Rodríguez Orejuela narró cómo los narcos del Cartel de Cali robaron en el Banco de la República con un túnel

La también exreina habló de detalles poco conocidos sobre los secretos criminales del narcotraficante estadounidense

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Restrepo reveló detalles de cómo
Restrepo reveló detalles de cómo se registró la separación definitiva con el capo - crédito Suministrada a Infobae

El asalto al Banco de la República de Pasto en 1977 fue uno de los episodios más audaces y legendarios en la historia criminal colombiana, y ahora se conocen más detalles, por cuenta de Aura Rocío Restrepo, excompañera sentimental de Gilberto Rodríguez Orejuela, que lanzó un libro con sus confesiones.

Su libro titulado Gilberto y yo, así viví, así amé y así sobreviví al cartel de Cali, Restrepo reveló detalles inéditos del robo y la meticulosa logística urdida por el jefe narco y su grupo.

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En los extractos, Restrepo relató cómo, con la construcción de un túnel subterráneo de casi cincuenta metros, la banda liderada por Rodríguez Orejuela logró penetrar la bóveda del banco central en Pasto, para sustraer 82 millones de pesos de la época —hoy equivalentes a unos treinta mil millones de pesos o más de siete millones de dólares— sin realizar un solo disparo.

Restrepo fue la última pareja
Restrepo fue la última pareja del líder del cartel de Cali - crédito Suministrada a Infobae Colombia

Desde un túnel excavado con precisión quirúrgica, un grupo de delincuentes logró ingresar a la bóveda del banco central… y se llevó 82 millones de pesos – una cifra colosal para la época… sin disparar un solo tiro”, se lee en el extracto conocido por Semana.

Según Restrepo, la información le fue proporcionada personalmente por Luis Eduardo, hijo de Jaime Álvarez, testigo y participante directo en el golpe, que confirmó de primera mano las circunstancias.

La planeación del crimen se dio en el primer semestre de 1976, cuando el capo y Jaime Álvarez viajaron con cédulas falsas —bajo los nombres de Samuel Chaparral y José González— a Pasto, departamento de Nariño, con el fin de analizar el terreno y evaluar la viabilidad del asalto.

Estrategas y ejecutores encontraron, a pocos pasos del banco, un local comercial ideal, alquilándolo bajo identidades ficticias y disfrazando su actividad criminal tras la fachada de una cafetería bar con música alta que disimulaba el ruido de la excavación.

Así lograron hacer el túnel

“La ejecución del plan contemplaba excavar solo los fines de semana, cuando el local y el banco estaban desocupados”, detalló el libro.

Un ingeniero de Cali diseñó el túnel y supervisó la obra asistido por dos obreros. Durante el día, los hombres atendían clientes; en las noches, se dedicaban minuciosamente a cavar, superando como mayor desafío el manejo discreto de la tierra removida.

Para engañar a la comunidad, Jaime Álvarez se hizo pasar por comerciante de papa y adquirió un camión azul, usando la excusa de su negocio para transportar materiales y ocultar la operación.

“Los topos culminaron su trabajo: un túnel de casi 50 metros de longitud, 1,60 metros de alto y apenas 60 centímetros de ancho, suficiente para arrastrarse en fila india hacia el corazón del banco”, describe el texto.

Gilberto Rodríguez Orejuela, antes de
Gilberto Rodríguez Orejuela, antes de su extradición - crédito Colprensa

La entrada a la bóveda se produjo el sábado 23 de abril de 1977, aprovechando la ausencia de funcionarios y desactivando las alarmas.

Según Restrepo, el botín consistió en billetes de menores denominaciones, dejando atrás dineros que ya no circulaban: “Dejaron atrás, por inservibles, cinco millones en billetes de quinientos que ya estaban fuera de circulación desde el atraco al banco de Cartagena en 1973”.

La huida fue igualmente calculada. Mientras las autoridades bloqueaban los caminos hacia Ecuador, convencidas de que los responsables escapaban al sur, Gilberto y Jaime ya se encontraban en ruta al norte, al Valle del Cauca, ocultando el dinero y las herramientas entre bultos de papa en el camión y, más tarde, enterrando el botín en un taller mecánico de Cali, donde permaneció oculto varios meses.

Aura Rocío Restrepo escribió un
Aura Rocío Restrepo escribió un libro con la explicación y nuevas revelaciones de las hazañas criminales más escandalosas de Rodríguez Orejuela - crédito Suministrada a Infobae

Restrepo aseguró haber recibido estos relatos auténticos y sin especulaciones, señaló: “No son rumores, no son conjeturas: es la reconstrucción silenciosa de un crimen que bien podría haber sido escrito para la gran pantalla”.

El testimonio de Aura Rocío Restrepo, compilado en una obra disponible en librerías de todo el país, ofrece una nueva perspectiva sobre los secretos del Cartel de Cali y el pasado criminal de Gilberto Rodríguez Orejuela, aportando piezas a una historia nacional marcada por episodios cuya verdad, advierte, “no debe repetirse”.

De hecho, el texto relató la impunidad que envolvió el caso a pesar de las promesas oficiales: “Apenas hubo algunas capturas”.