Estos fueron los testimonios de los colombianos deportados por Estados Unidos, luego de que Trump los llamara criminales: “Llamarnos narcotraficantes es injusto”

El hombre explicó que tras llegar a El Paso, Texas, hace doce días, fue deportado porque se le negó su solicitud para permanecer legalmente en Estados Unidos

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Aterrizaron en Catam los dos
Aterrizaron en Catam los dos vuelos con los colombianos deportados desde Estados unidos - crédito Cancillería de Colombia

Cerca de las 8:00 a. m. del 25 de enero de 2025, arribó a la base militar de Catam, en Bogotá, el primer vuelo con aproximadamente noventa pasajeros provenientes de Estados Unidos bajo la condición de deportados.

Este arribo se produjo tras las severas medidas adoptadas por Donald Trump respecto a la situación migratoria de miles de extranjeros en ese país, luego de su posesión el pasado 20 de enero.

Andrés B., uno de los colombianos deportados que llegó en la aeronave de las Fuerzas Militares, conversó con los medios de comunicación y relató su experiencia durante el proceso de deportación, las condiciones de su detención y las causas de su situación migratoria que culminó en su retorno forzoso al país.

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El hombre explicó que, tras llegar a El Paso, Texas, hace doce días, fue deportado luego de que se le negara su solicitud para permanecer legalmente en Estados Unidos: “Estaba bregando a pedir asilo en el país. Me dijeron que lo negaron”.

210 colombianos están de nuevo en Colombia luego de la orden de deportación emitida por Donald Trump - crédito Cancilleríoa de Colobmia

Andrés confirmó que durante su detención fue trasladado en varias ocasiones, y que en estos desplazamientos los detenidos eran encadenados como medida preventiva para garantizar la seguridad de los funcionarios estadounidenses.

“Cada vez que nos desplazaban, nos amarraban con grilletes en pies, manos y cintura”. Sin embargo, aclaró que, a pesar de ello, el trato que recibió fue digno: “Te dan comida, un lugar donde dormir, ropa para cambiarte y útiles de aseo”, sin embargo, no dejó de catalogar como humillante este tipo de acciones.

Con relación a los señalamientos de Donald Trump, quien aseguró que los colombianos estaban asociados a delitos graves como asesinatos, narcotráfico o participación en bandas criminales, Andrés rechazó tajantemente estas acusaciones: “Es una vil calumnia (...) todos los que veníamos ahí solo querían salir del país para buscar una mejor oportunidad (...) decir que somos delincuentes por cruzar la frontera puede tener sentido desde su perspectiva, pero llamarnos narcotraficantes o criminales es una generalización injusta”.

Dentro del grupo de 210
Dentro del grupo de 210 colombianos que llegaron a Colombia se encontraba 26 menores de edad - crédito Cancillería de Colombia

El ingeniero mecatrónico fue en busca de una mejor estabilidad, sin embargo, en el país contaba con un empleo como funcionario público donde devengaba mensualmente aproximadamente $4 millones, pero tal como lo describió, su ambición se lo llevó a gastar cerca de 10.000 dólares en vuelos y traslados en México, entre esos, a los “Coyotes”, que le ayudaron a cruzar la frontera.

Su ruta para poder llegar a Estados Unidos comenzó tomando un vuelo desde Colombiana hasta Ciudad de México, de allí llegó a Ciudad Juárez, lugar donde cruzó la frontera de manera ilegal y se entregó a las autoridades de manera voluntaria para solicitar asilo, petición que le fue negada y por eso fue deportado.

Uno de los colombianos que
Uno de los colombianos que llegó en el vuelo de deportados por Estados Unidos explicó como fueron esos días de detención - crédito redes sociales

Por su parte, José Montaña, un joven de 28 años que es profesional en el área de la docencia en Colombia, aseguró que su razón de migrar fue mejorar sus ingresos y apoyarse en un par de familiares que ya están establecidos en EE. UU.: “La verdad es que el trabajo en call centers, aunque paga relativamente bien, tiene condiciones laborales muy inestables. Uno, aunque quiera durar, no puede”, afirmó.

El Catch and Release es una medida migratoria a la que se pueden acoger los solicitantes al asilo para permanecer en libertad mientras se define su estado de solicitud, sin embargo, en este caso no fue posible y en cuestión de días luego de su llegada fue detenido. En medio de su detención compartió con familias numerosas en las que se encontraban menores de edad, y ninguno de ellos presentaba antecedentes judiciales: “Es más fácil culpar al migrante que no tiene derechos, que está buscando trabajar, que asumir otros problemas como el consumo de drogas o la corrupción. Nos criminalizan sin razón”.

José Montaña, un joven de 28 años que es profesional en el área de la docencia en Colombia, aseguró que su razón de migrar fue mejorar sus ingresos y apoyarse en un par de familiares que ya están establecidos en EE. UU - crédito @UltimaHoraColombia/X

Explicó que los hicieron firmar documentos obligados y asegura que el trato fue inhumano, qué señoras fueron encadenadas como criminales y sus hijos tuvieron que presenciar esas imágenes, “como si fueran drogadictos, como si fueran traficantes”, asegurando que en territorio estadounidense los trataron muy mal y sus prácticas iban en contra de los derechos humanos. De igual manera, agradeció la gestión del presidente Gustavo Petro por él intentó para que pudieran retornar en mejores condiciones.

Finalizó diciendo que la gran reflexión de esta travesía fue darse cuenta de que Colombia no es el único sistema con corrupción. Estados Unidos la maneja minimizando los derechos de los migrantes y cada vez son más radicales, teniendo presente los errores de unos pocos terminan afectando a cientos de miles de personas.

Entro otros testimonios que alcanzaron a circular por las redes sociales, otro de los colombianos deportados aseguró que el trato por parte de autoridades del país norteamericano “Nos votaron la ropa, nos gritaban, a algunos les pegaron, nos mandaron a guardar el celular”, y explicó que el trato cambio radicalmente al cambiar del avión destinado por Estados Unidos al que traslado el Gobierno nacional para el respectivo traslado.