Delincuentes fueron desnudados y golpeados con correas, luego de ser atrapados robando a niños en Medellín

La comunidad de Manrique Central, además, decidió colgarles un cartel con la frase: “Por robar niños, ratas”

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La comunidad de Manrique Central, además, decidió colgarles un cartel con la frase: “Por robar niños, ratas”

Un nuevo caso de “justicia por mano propia” se habría dado la primera semana de agosto en el barrio El Faraón de Manrique Central (Medellín), luego de que la comunidad atrapara a dos hombres que intentaban robar a un grupo de niños.

El “ajustamiento” quedó registrado en una serie de videos que circulan en redes sociales en los que se ve a ambos delincuentes siendo humillados por habitantes del sector que dicen estar cansados de la delincuencia común.

En un primer momento, se ve como a ambos los desnudan y amarran, al interior de una vivienda, en la que les cuelgan un letrero en el que se lee: “Por robar niños, ratas”.

Y, acto seguido, se les ve salir, en medio de una multitud que los golpea con correas, mientras ellos corren calle abajo, con rumbo al centro de la ciudad.

“Vea, por ratas, por ratas. Estaban robando niños”, “Se van es pa’ abajo”, “Eso les pasa por robar en Manrique”, se escucha gritar a los vecinos que siguen de cerca la persecución que, los más osados emprenden en contra de los delincuentes, a pie y en moto.

De momento, las autoridades no han realizado ningún pronunciamiento; por lo que, se desconoce qué sucedió con ambos hombres, que, a cambio de una sanción policial, fueron sometidos al escarnio público.

Una estrategia en aumento: meses antes un caso similar se registró con dos ladrones de aguacates en Popayán

Durante el puente festivo de San José (18-20 marzo) en la vereda Falán, del municipio El Hoyo (Tolima), la comunidad, en un acto de justicia por mano propia, desnudó y golpeó a dos hombres que habrían sido atrapados mientras robaban aguacates en una moto.

escarnio público, luego de cometer un delito que se ha vuelto recurrente en la región. Los lincharon, los dejaron en ropa interior y quemaron el vehículo en el que se desplazaban, para enviarle un mensaje a quienes cometen actividades delictivas al norte del departamento.

Y es que, hace tan solo un par de semanas, otros dos hombres fueron encontrados mientras asaltaban los cultivos de plátano y fueron puestos a disposición de la Policía. Sin embargo, no pasó mucho antes de que los dejarán en libertad, por lo que, en esta ocasión, la comunidad decidió ajusticiarlos por mano propia.

“La comunidad de este sector rural está ‘mamada’ con los delincuentes que entran a sus predios a robar productos agrícolas y ha decidido hacer justicia por mano propia. La semana pasada capturaron a dos jóvenes que fueron sorprendidos robando plátano y se los entregaron a la Policía y ahora cogieron a estas dos personas con el aguacate hurtado, les quitaron la ropa y les quemaron la moto en la que se movilizaban”, se lee en una publicación realiza en redes sociales.

Mientras, continúan las quejas de los lideres campesinos de la región, quienes, temen que delitos similares puedan seguir ocurriendo, a pesar de las brutales consecuencias a las que se vieron enfrentados las últimas dos personas que intentaron delinquir en El Hoyo.

Vía redes: Periodista indiscreto

Justicia por mano propia: un arma de doble filo

La justicia por mano propia se ha convertido en un fenómeno recurrente en el país, por cuenta de las demoras en los procesos investigativos y la inacción de las autoridades; sin embargo, al no existir un juicio, ni una mediación pueden cometerse injusticias e, incluso, delitos.

El abogado penalista Ricardo Burgos, fue enfático en el tema, durante una entrevista concedida al matutino de Arriba Bogotá: “Lo que permite la ley colombiana es capturar a la persona que presuntamente cometió un delito y llevarla ante las autoridades competentes. Nada de golpearlos hasta casi matarlos o quemar los vehículos en los cuales están transitando”.

“Aunque hacer un seguimiento a las cifras de linchamientos puede resultar complicado porque, según, ‘la policía rara vez hace un registro sistemático de estos hechos’, algunas evidencias nos permiten ver un aumento de estos casos, tanto en Colombia como en América Latina. Una de las representaciones más comunes, y a la vez más peligrosas de este fenómeno, es el acto del linchamiento, el cual ha llegado a dejar hasta 140 muertes en un año”, precisó Iván Javier Mojica Rozo, sobre esta práctica.