(Archivo)
(Archivo)

Los investigadores están tratando de averiguar por qué docenas de personas en trece estados han sido afectadas por la intoxicación de salmonella y parece que han dado con el foco: unas adorables tortugas que viven en los hogares como mascotas.

La gente empezó a enfermarse el pasado 1 de marzo, según una declaración sobre el brote de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés). En cinco meses, cuando el brote se propagó, 16 personas fueron hospitalizadas. Doce de los enfermos eran niños de 5 años o menos.

Los doctores y los investigadores comenzaron a hacer preguntas a las víctimas y encontraron que seis de ellos habían comprado una tortuga en un mercado o a un vendedor ambulante o que habían recibido ese animal como regalo.

(iStock)
(iStock)

Y es que las tortugas no son precisamente las mascotas más sanas.

Estos animales pueden suponer muchos peligros para la salud por lo que la ley federal prohíbe vender o distribuir tortugas si su caparazón tienen una longitud inferior a los 10 centímetros.

El CDC ha alentado a los posibles compradores (sobretodo aquellos que tienen niños pequeños, personas mayores o con sistemas inmunológicos comprometidos) a mantenerse alejados de los reptiles sin cáscara.

Todas las tortugas arrojan salmonella en sus excrementos, según un informe de la agencia federal, y esos residuos pueden terminar en sus coraza, en su piel o en el agua en el que nadan.

(Archivo)
(Archivo)

Los niños están especialmente en riesgo porque, como escribió en 2012 Dina ElBoghdady en The Washington Post "los niños no pueden resistir besar a los reptiles o ponérselos en la boca y, a veces, acababan contaminándose con la salmonella encontrada en las tortugas".

Para evitar que la gente se enferme, el CDC publicó un folleto informativo práctico dirigido a los niños. Ahí se instaba a la gente a que "no se besaran ni se acurrucaran con la tortuga ya que podría incrementar el riesgo de enfermarse".

Sin embargo, no todo el mundo recibió el mensaje.

En 2015 y 2016, más de 200 personas tuvieron brotes similares a causa del contacto con tortugas pequeñas. Casi la mitad de las víctimas tenían 5 años o menos. Entre 2011 y 2013, 473 personas fueron afectadas por tortugas en casi todos los estados.

(Archivo)
(Archivo)

Los científicos han descubierto que la bacteria de las tortugas es la misma que la que provoca que los seres humanos vayan al baño o al hospital.

"Esta estrecha relación genética significa que las personas, con este brote, tienen más probabilidades de compartir una fuente común de infección", reveló la declaración de CDC.

Aunque tanto los humanos como las tortugas pueden albergar las bacterias, esa condición no hace que las tortugas se enfermen. Los seres humanos suelen tener los síntomas comunes de la infección por salmonella: calambres abdominales, fiebre y diarrea. La mayoría de las personas se siente mejor al cabo de cinco a siete días. Las muertes son raras y ninguna ha sido reportada con este brote.

(Archivo)
(Archivo)

No son solo las tortugas. Los otros reptiles que también se utilizan como mascotas pueden ser sospechosos.

Este tipo de animales son responsables de 70,000 casos de enfermedades relacionadas con la salmonella cada año, según los cálculos de CDC.

La mayoría de las tiendas de mascotas de renombre son conscientes de los peligros y son inspeccionadas constantemente.

Pero, tal y como ElBoghdady escribió, los investigadores han tratado de acabar con "un mercado negro próspero" de mascotas sospechosas, incluyendo tortugas criadas en granjas y vendidas en la calle.

"En Maryland, las autoridades han capturado cerca de 500 tortugas de tamaño inferior al recomendado en el último año. Han interceptado a dos vendedores de tortugas en el Condado de Montgomery en las últimas semanas: uno por vender tortugas a una tienda y otro por venderlas en el estacionamiento de Six Flags", remarcó.