Foto por: Michal Chelbin
Foto por: Michal Chelbin

Encontramos a seis de ellos que están revolucionando el género.

En 1967, el curador del MoMa John Szarkowski montó "New Documents," una exhibición junto a Diane Arbus, Lee Friedlander, y a Garry Winogrand. La exhibición presentaba a una nueva generación de fotógrafos que hacían trabajo documental con un enfoque más personal. Estos fotógrafos pasaron a tener una influencia importante en la fotografía contemporánea y su legado continúa dando forma a las representaciones visuales del mundo. Una década después, Susan Sontag agregó una nueva capa a la conversación con su oportuno pero mordaz ensayo "On Photography," que cuestionaba fuertemente la fotografía documental (de cualquier género) y su habilidad para decir la verdad.

Avancemos casi 50 años y ya no es una novedad que todas las fotografías contengan algún tipo de sesgo, ya sea porque son manipuladas digitalmente o parcializadas según el recorte, encuadre o la decisión del fotógrafo de estar allí. Con ese conocimiento general, ¿cuál es el lugar que ocupa la fotografía documental hoy en día? ¿Y cómo puede, en un evolucionado clima de escepticismo y creciente alfabetización mediática, informar a sus consumidores con algo de verdad o autenticidad? Es más, ¿todavía necesita hacerlo?

La mayoría de los siguientes seis fotógrafos no se consideran a sí mismos como "fotógrafos documentales" en el modo tradicional. Sin embargo, lo que los une es la forma en que toman prestados recursos de las tradiciones de la fotografía documental, su capacidad para transformar el género, y su uso de Instagram para llevar al mundo con urgencia sus ideas y su trabajo. En algunos casos, incorporan la fotografía artística, de moda, y otros géneros con un enfoque más fluido, mientras que otros son profundamente y conscientemente personales.

Devin Allen

Untitled © Devin Allen
Untitled © Devin Allen
Untitled © Devin Allen
Untitled © Devin Allen

Devin Allen llamó la atención por su trabajo en 2015 con sus imágenes ahora icónicas de las protestas de Baltimore en respuesta al asesinato policial de Freddie Gray. Después de que los policías rompieran su Fuji XT1, comenzó a tomar fotografías con su iPhone, subiéndolas a Instagram. Rápidamente despertó el interés de editores de BBC, CNN, y Time.

Untitled © Devin Allen
Untitled © Devin Allen
Untitled © Devin Allen
Untitled © Devin Allen

Allen aspiraba originalmente ser un fotógrafo de moda y de retratos, pero su experiencia en las protestas lo llevaron a tener un acercamiento más inmersivo, fotografiando a su comunidad en Baltimore como un observador pasivo. Estas fotos evolucionaron en A Beautiful Ghetto, la primera monografía de Allen, publicada en 2017 por Haymarket Books. El trabajo de Allen invita a los observadores a ver más allá de los estereotipos del "gueto" perpetuados por el ojo externo. En cambio, quiere que veas las muchas y variadas capas de su comunidad.

Untitled © Devin Allen
Untitled © Devin Allen

Si bien el enfoque documental de Allen podría considerarse el más tradicional entre los fotógrafos de esta recopilación, Allen prefiere no categorizarse en ningún género. "Prefiero no etiquetarlo", dice. "Mi meta es crear conversaciones. Eso es todo. Odio nombrar o describir mi arte porque quiero que la gente lo digiera libremente sin decirle lo que es".

Anne Sophie Guillet

© Anne Sophie Guillet
© Anne Sophie Guillet
© Anne Sophie Guillet
© Anne Sophie Guillet

Inner Self de Anne Sophie Guillet es una serie de retratos que abordan las muchas dimensiones maleables del género. Su enfoque formulaico —fotografiar siempre desde la misma distancia por arriba de la cintura mirando directamente al lente— enfatiza la ambigüedad de la identidad. Los sujetos son amigos de Guillet, conocidos casuales, e incluso extraños. Los fotografía con una anonimato democrático que los une invitando a la comparación sin juicio. En palabras de Guillet, las personas de sus fotografías "escapan a una visión estrictamente binaria de cómo se espera que se vean en función de su sexo o género."

© Anne Sophie Guillet
© Anne Sophie Guillet
© Anne Sophie Guillet
© Anne Sophie Guillet
© Anne Sophie Guillet
© Anne Sophie Guillet

Alejado del enfoque inmersivo de Devin Allen, el trabajo de Guillet no es "fotografía documental" en el sentido tradicional de la palabra. Hay una puesta en escena y las sesiones de fotos, que duran más de una hora, permiten que haya tiempo de observar a través del lente estableciendo una conexión compartida con el fotógrafo y el observador. Sin embargo, hace guiños a tradiciones que van desde August Sander hasta Diane Arbus en el uso de un enfoque serializado pero empático para estudiar una comunidad. "Quiero permitir a los individuos que no se ajustan a una identidad específica sentir que están siendo representados", dice Guillet. "Quiero romper con los estereotipos y mostrar que hay diferentes formas de vivir nuestras vidas como seres humanos."

John David Richardson

John David Richardson
John David Richardson

John David Richardson hace fotografías personales acerca del impacto y el trauma de la pobreza en su vida y su espíritu. Su serie Someday I'll Find the Sun topa la línea entre el documental, la narrativa escenificada, y el retrato artístico. No es exactamente un autorretrato en el sentido literal, sino que cada imagen es una reflexión acerca de su familia o de sí mismo. La fotografía Catfish and Cigarettes, 2017, cristaliza su desesperanza. Muestra un pez muerto tendido sobre una mesa junto a un cenicero con cientos de colillas de cigarrillo frente a un aire acondicionado incómodamente embutido bajo una ventada. Rebosado de tristes retratos y otras escenas de la clase trabajadora americana, Richardson constantemente cubre sus imágenes en una cálida luz dorada. El brillo lento de sus fotos hace pensar que las cosas podrían mejorar.

Aunque el trabajo trata la pobreza, se aleja de muchas representaciones literales e históricas. En vez de eso, el trabajo de Richardson se vuelca hacia adentro como una metáfora de sus propias luchas.

"Las fotografías tienen el potencial de reforzar y perpetuar estereotipos", dice Richardson, "y creo que es importante que yo me acerque a esta materia con empatía y disposición para escuchar". Aunque muchas de las personas que fotografía son extraños, la cámara ayuda a construir una relación de confianza mutua. "Casi nunca fotografío a alguien la primera vez que nos conocemos," agrega, "estoy interesado en un grado de intimidad que simplemente no puede suceder tan rápido".

Matthew Shain

Post-Monuments, Memphis (Jefferson Davis erected 1964), 2018
Post-Monuments, Memphis (Jefferson Davis erected 1964), 2018
Post-Monuments, New Orleans (Jefferson Davis erected 1911), 2017
Post-Monuments, New Orleans (Jefferson Davis erected 1911), 2017

Post Monuments de Matthew Shain es una serie de espacios que permanecen cuando monumentos confederados han sido removidos de la vista pública. Su ausencia de alguna manera provoca más tensión visual; el legado del racismo y la esclavitud colgando sobre sus pedestales vacíos de mármol y concreto. Son fotografiados fríos y en serie, a diferencia de las clásicas imágenes de arquitectura industrial de Bernd y Hilla Becher en los 60. Las imágenes personifican los pesados fantasmas del pasado de nuestro país, uno del que, no podemos escapar incluso con la demolición de estas estructuras.

Post-Monuments, the Bronx (Robert E. Lee, erected 1900), 2018
Post-Monuments, the Bronx (Robert E. Lee, erected 1900), 2018

"No he pensado necesariamente en este proyecto como uno documental", dice Shain, "pero tampoco lo excluiría de ese género. Cuando pienso en fotografía documental, pienso en cosas como narrativa y secuenciación —narración—, pero no veo esas cualidades como parte de esto".

Sin embargo, Shain reconoce que las imágenes sirven como registros de una época horrible y específica de la historia americana. "La fotografía documental puede ser abordada en infinidad de formas", agrega, "pero ojalá apunte siempre a tener un ojo crítico sobre sus temas para poder entenderlos mejor y con suerte entendernos mejor a nosotros mismos, nuestros mitos, nuestras comunidades, y nuestra sociedad".

Michal Chelbin

Bogdan, Ukraine 2017
Bogdan, Ukraine 2017
Jenya, Ukraine 2015
Jenya, Ukraine 2015

Michal Chelbin combina elementos de documental social, reportería tradicional, moda, y bellas artes para crear un género híbrido de narración fotográfica. Puedes verlo en sus historias para Time, California Sunday, o New York Times Magazine. Es evidente en sus colaboraciones con Dior y Pierre Cardin. Y aparece en su serie personal de retratos de prisioneros ucranianos e internados militares. "Mi visión es mitológica", dice, "y mi trabajo es mi forma de abordar temas universales como la búsqueda por la gloria, los problemas familiares, y las complejidades de la juventud y la adolescencia".

Kiril and Losha, Ukraine 2017
Kiril and Losha, Ukraine 2017
Stas, Juvenile prison for boys, Russia 2009
Stas, Juvenile prison for boys, Russia 2009

El trabajo de Chelbin es probablemente el más escenificado y construido de todos estos fotógrafos. Casi todas sus fotografías se organizan alrededor de la iluminación, locación, casting, etc., borrando conscientemente la verdad, mientras se da un vistazo a un mundo que a menudo está ausente de la vista popular. "Claro que hay diferencias", agrega, "por ejemplo, en la moda y el editorial hay un 'cliente' (algún tiempo en el set conmigo), mientras que en el trabajo personal no lo hay. Pero intento abordarlo como mi trabajo personal y obtener todo el control que pueda sobre el casting y las locaciones".

Abdo Shanan

© Abdo Shanan
© Abdo Shanan
© Abdo Shanan
© Abdo Shanan

Abdo Shanan hace fotografías oscuras, granuladas y con frecuencia abrasivas en blanco y negro —tomadas fugazmente desde las caderas y otros ángulos extraños— que describen sus sentimientos de estar en el exilio. El fotógrafo nació en Algeria en 1982, pero se mudó a Libia en 1991 al comienzo de la guerra civil, y regresó en 2009. Su reciente proyecto, Diary: Exile, cuestionó su sentido de pertenencia, después de haber crecido con una historia cargada y entre otros niños de un nivel superior. "Me ayudó a lidiar con el hecho de tratar de encajar en mi sociedad y a encontrar mi propia voz", dice.

© Abdo Shanan
© Abdo Shanan

La escritora Kaelen Wilson-Goldie, en el edición de Aperture "Platform Africa" del año pasado, describió acertadamente el trabajo de Shanan como un cruce entre Nan Goldin, Diane Arbus, y Roger Ballen. Es extraño, incómodo, e increíblemente crudo. En una foto, gemelos vestidos idénticamente con chaquetas de béisbol, iluminados por un flash áspero, miran tanto con preocupación como con desprecio. En otra, un árbol tropical y un cactus, bombardeados en la noche con el mismo flash discordante, se doblan el uno hacia el otro como si se intentaran abrazar, comunicar, o compartir un secreto. Aun así, en otras imágenes manos cubren caras, amantes luchan en el suelo, hay un abrumador sentido de caos.

© Abdo Shanan
© Abdo Shanan

"Si la fotografía documental significa producir una serie de fotografías que tienen una precisión visual de personas, lugares u objetos", dice Shanan, "entonces no soy un fotógrafo documental. En mi trabajo hago preguntas. Dudo sobre la 'norma' aceptada de la sociedad de la que produzco una serie de fotografías que para mí forma un lenguaje que me expresa y que podría alcanzar a otros que están buscando una voz o un lugar donde encajar."

Publicado originalmente en VICE.com