Perú se une al Escudo de las Américas, la coalición de seguridad impulsada por Trump

Reportajes Especiales - News

Imagen WFYECSV66BHN3EEQBHVXNG5YQI
Guardar

Marco Rubio se reunió con Keiko Fujimori y anunció una colaboración cuyos detalles aún no se han definido, en momentos en que Lima busca contener la violencia y el crimen organizado.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo el jueves que Estados Unidos colaboraría con la nueva lideresa de Perú para tomar medidas enérgicas contra los grupos de crimen organizado en el país, pero no dio detalles sobre ningún plan de cooperación.

PUBLICIDAD

Rubio habló sobre la posible alianza en términos generales después de una reunión con Keiko Fujimori, la presidenta conservadora de Perú que fue elegida recientemente.

En una conferencia de prensa con Rubio, dijo que su país se había unido al Escudo de las Américas, una coalición de naciones latinoamericanas dirigidas en su mayoría por líderes conservadores que fue organizada por el gobierno de Donald Trump.

El objetivo declarado de la coalición, que cuenta con más de una decena de miembros, es trabajar en conjunto para tomar medidas enérgicas contra el crimen organizado en el hemisferio occidental. Rubio anunció por escrito antes de su viaje a Sudamérica esta semana que Perú se uniría a la coalición.

PUBLICIDAD

"Estas son organizaciones terroristas transnacionales que no respetan las fronteras soberanas", dijo el jueves sobre los grupos criminales. "Vamos a ayudar en todo lo que podamos, porque también es en beneficio de nuestros intereses nacionales".

Fujimori, quien prometió durante su campaña acabar con el aumento del crimen, dijo: "Nosotros que hemos tenido que enfrentar el terrorismo sabemos lo difícil que es ahora enfrentar a esta criminalidad que no respeta fronteras y por eso la necesidad de unir los esfuerzos con los otros países".

En la década de 1980, el gobierno peruano combatió a Sendero Luminoso, una insurgencia maoísta, pero ese grupo operaba únicamente en Perú.

El mensaje de Rubio fue congruente con un enfoque cada vez más militarizado del gobierno de Trump hacia América Latina. Está llevando a cabo ataques y presionando a los gobiernos de la región para que accedan a colaborar con las fuerzas militares estadounidenses en operaciones dentro de sus países.

El Departamento de Estado de Rubio ha designado a ciertos grupos criminales latinoamericanos como organizaciones terroristas extranjeras para limitar su acceso a recursos financieros y ayudar a justificar las operaciones militares estadounidenses, aunque la designación no le da al gobierno una base legal para dichas operaciones.

"No vamos a hacer nada que nuestros socios no nos pidan que hagamos", dijo Rubio cuando se le preguntó si el gobierno de Trump podría emprender acciones militares unilaterales en los países.

La reunión de Rubio con Fujimori el jueves se produjo en la tercera y última parada de un viaje durante esta semana por Colombia, Ecuador y Perú, en el que la seguridad regional fue un tema principal de conversación en cada país.

Rubio y otros altos funcionarios del gobierno de Trump tienen como objetivo reforzar los lazos políticos con figuras y gobiernos conservadores en América Latina. Y desde principios de 2025, Rubio ha estado presionando a esos gobiernos para que colaboren con las fuerzas armadas de Estados Unidos y otras agencias federales en operaciones contra pandillas y grupos criminales, en particular aquellos involucrados en el narcotráfico.

En Barranquilla, Colombia, Rubio habló con el nuevo presidente de derecha del país, Abelardo de la Espriella, sobre cooperación económica y de seguridad. Esos mismos temas fueron el foco de la reunión de Rubio con Daniel Noboa, el presidente de Ecuador, en la capital de ese país, Quito, el miércoles. El Pentágono ha estado trabajando con las fuerzas armadas de ambos países, aunque una operación ejecutada en Ecuador resultó en el bombardeo de una granja lechera y el abuso de sus trabajadores, según informó The New York Times.

En Fujimori, hija de un expresidente, el gobierno de Trump tiene otra posible aliada de derecha.

Fujimori asumió el cargo el 28 de julio con promesas de usar mano dura para restaurar el orden en medio de una ola de redes de extorsión y asesinatos por encargo que acechan a las pequeñas empresas y a los trabajadores pobres. Como candidata, Fujimori se apoyó fuertemente en el legado de su padre, el fallecido líder autoritario Alberto Fujimori, quien supervisó la captura del líder de Sendero Luminoso pero luego fue encarcelado por violaciones a los derechos humanos cometidas durante una sangrienta campaña de contrainsurgencia cuando gobernó de 1990 a 2000.

Los carteles transnacionales de la droga que operan en Ecuador y Colombia no tienen una presencia notable en Perú. Ese país es el segundo mayor productor de cocaína del mundo, y la mayor parte se introduce de contrabando en Brasil y Europa. Pero el reciente aumento del crimen ha sido impulsado por cientos de pandillas que se dedican a la extorsión, la minería ilegal, la trata de personas y el secuestro.

Uno de los grupos criminales más conocidos de Perú, Los Pulpos, se ha expandido a países vecinos.

El 1 de septiembre, en una operación conjunta con dos agencias estadounidenses, el FBI y la DEA, las autoridades en Bolivia capturaron al líder del grupo, Jhonsson Cruz. Fujimori elogió esa cooperación el jueves, y dijo que demostraba cómo las alianzas internacionales podían producir resultados concretos en la lucha contra el crimen transnacional.

El gobierno de Estados Unidos también ha intentado que Perú se distancie de algunos aspectos de su alianza con China, el mayor socio comercial del país. Algunos funcionarios estadounidenses están especialmente preocupados por un puerto construido por China en la ciudad de Chancay.

Cuando un periodista le preguntó sobre las relaciones con China, Fujimori dijo que Perú era parte de una coalición comercial de Asia-Pacífico, y que "va a seguir en ese esfuerzo de tener intercambios comerciales con diferentes países de Asia, del Pacífico y de Europa, por supuesto".

Edward Wong reporta sobre asuntos internacionales, política exterior de Estados Unidos y el Departamento de Estado para el Times.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD