
Una exconcursante de Miss Gran Bretaña, Taylor Gidley, recibió una condena de 9 meses de prisión suspendida este lunes en Preston, en el noroeste de Inglaterra, después de admitir que atacó a una mujer a la salida de un baile de caza en Bilsborrow el 24 de octubre de 2024, pocos días después de haber participado en la final del certamen.
Según informó Daily Mail, la víctima, Ashleigh Saunders, de 38 años, declaró ante la Justicia que el ataque le dejó una cicatriz visible en el rostro y secuelas emocionales que afectan su vida cotidiana.
PUBLICIDAD
El episodio violento
El tribunal escuchó que, debido a la escasez de vehículos en la zona rural donde se celebró el evento, Saunders pidió compartir un taxi con varias personas, entre ellas un hombre conocido por Gidley.
Una testigo relató que la acusada, vestida de rojo, gritó a Saunders por acercarse a ese hombre y, a partir de ahí, la discusión escaló hasta convertirse en una agresión física.
La acusación sostuvo que la exconcursante, quien tenía 21 años al momento de los hechos, usó su zapato derecho como arma y golpeó a Saunders en la cara, quien cayó al suelo aturdida mientras la agresora continuaba la agresión.
PUBLICIDAD
Después del ataque, la afectada comentó a una amiga que tenía dolor de cabeza y que había vomitado. A la mañana siguiente descubrió un corte irregular de 2 centímetros en la mejilla, lesión por la que acudió al hospital para recibir atención médica.
La investigación policial

Durante la audiencia se indicó que el personal médico consideró que la herida era compatible con un golpe causado por un objeto pequeño, ese dato fue incorporado al caso como parte del relato sobre la mecánica de la agresión.
La investigación avanzó después de que la agresora fuera identificada a través de redes sociales. La Policía la arrestó el mismo día del hecho y más tarde volvió a detenerla el 15 de diciembre de 2024, cuando agentes encontraron en su domicilio el vestido rojo y los tacones.
PUBLICIDAD
En un primer momento, Gidley dijo a los investigadores que había actuado en defensa propia y que no había tenido intención de causar heridas. Más tarde se declaró culpable del delito, una infracción que, según el tribunal, contempla una pena máxima de 5 años de prisión.
La denunciante aseguró que siente ansiedad al salir y que evita los entornos con personas ebrias. “Ahora tengo una cicatriz en la cara. Siento que es muy visible y siempre me siento acomplejada”, señaló en su declaración.
La sentencia y los argumentos de la defensa
El lunes, la joven compareció ante el Tribunal de la Corona de Preston y allí recibió una pena de 9 meses de cárcel suspendida, además de 120 horas de trabajo comunitario, tras reconocer su responsabilidad penal.
PUBLICIDAD
Durante la audiencia, la acusada lloró en el banquillo. Su abogado defensor, Joe Allman, presentó referencias personales que la describían como una persona amable, empática y considerada, y sostuvo que lo ocurrido fue “totalmente atípico en su carácter”.
La defensa también expuso que Gidley se graduó en administración de empresas y que trabaja en una empresa vinculada al ámbito ecuestre (relacionado con caballos). Según Allman, el episodio fue “totalmente atípico” dentro de su trayectoria personal.
Al dictar sentencia, el juez Ben Lawrence expresó “parece que usted se enfadó porque ella le preguntó a un hombre que usted conocía si podían compartir un taxi”.
PUBLICIDAD
El magistrado añadió que “sea cual sea la causa de su enfado, fue totalmente injustificado, algo con lo que estoy seguro de que usted está de acuerdo, y no me cabe duda de que estuvo influenciado por su consumo de alcohol”.
Del certamen de belleza al proceso penal

El caso llamó la atención por la cercanía entre la participación de Gidley en el certamen y el ataque por el que terminó condenada. Había sido coronada Miss Lancashire el 21 de junio de 2024 durante una ceremonia de alfombra roja celebrada en un hotel balneario de Burnley.
Después representó a ese título en la final de Miss Gran Bretaña, celebrada el 18 de octubre de 2024, menos de una semana antes de la agresión. En esa competencia no obtuvo la corona, que quedó en manos de Ava Morgan, identificada como Miss Gran Bretaña Edimburgo.
PUBLICIDAD
Cuando ganó el concurso regional, la madre de la acusada, Leah Gidley, dijo que “se presentó al concurso inicialmente para divertirse un poco y para ver de qué se trataba todo aquello”. Y agregó: “Se dio cuenta de que podía animar a otras chicas y mujeres a tener más confianza en sí mismas”. Pero esa imagen pública quedó contrastada por el caso expuesto ante el tribunal.
Según detalló Daily Mail, el juez aceptó que la condenada no tenía antecedentes penales ni había vuelto a delinquir después de aquel hecho, aunque remarcó la gravedad de un episodio violento que dejó una lesión permanente en el rostro de la víctima.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Un estudio revela qué hace envejecer a una hidra considerada biológicamente inmortal
Investigadores de la Universidad de Innsbruck analizaron cómo el frío modifica el metabolismo y la reproducción de estos pólipos, con resultados que podrían ayudar a comprender los mecanismos del deterioro celular

Sigue la tensión en Francia: París vivió un nuevo episodio de violencia y saqueos en torno a la plaza de la República
Las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a los grupos encapuchados que lanzaban proyectiles
Los gansos egipcios invasores aprovechan cultivos y transportan parásitos en Alemania
Un estudio de cuatro años en la región de Wetterau analizó la alimentación y los parásitos de 100 ejemplares de esta especie invasora originaria de África

Zelensky mantuvo conversaciones con los enviados de Trump y agradeció a EEUU por reanudar el intercambio de inteligencia
Tras dialogar con Steve Witkoff y Jared Kushner, el presidente ucraniano sostuvo que la paz requiere “fuerza y cooperación” basadas en la confianza
Cómo las mariposas usan patrones en sus alas para confundir a los depredadores
Los científicos filmaron despegues a más de 1.000 fotogramas por segundo y analizaron cerca de 400 especies europeas para comprobar las señales que inducen errores de trayectoria en los ataques finales


