Israel lanzó este lunes nuevos ataques “a gran escala” sobre Teherán, Isfahan y el sur de Irán, según informó el ejército israelí, mientras corresponsales de AFP reportaban fuertes explosiones sacudiendo la capital iraní. En respuesta, Irán mantuvo su ofensiva con misiles y drones contra Israel y los estados del Golfo, dejando un muerto en el centro de Israel y provocando incendios en instalaciones petroleras de Baréin y los Emiratos Árabes Unidos. Los mercados globales acusaron el impacto: el Brent superó los 100 dólares por barril, las bolsas europeas abrieron a la baja y el gas natural en Europa trepó hasta un 30%.
En el plano político, la Asamblea de Expertos de Irán designó al ayatolá Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo, en sustitución de su padre Alí Khamenei, muerto en los primeros bombardeos estadounidenses e israelíes. Miles de personas se congregaron en una plaza céntrica de Teherán en señal de apoyo al nuevo líder, mientras el jefe de seguridad iraní, Ali Larijani, afirmó que la elección había sumido a Israel y Estados Unidos en la “desesperación”. Rusia respaldó de inmediato el nombramiento: el presidente Vladímir Putin prometió su apoyo “inquebrantable” a Khamenei.
El conflicto continuó expandiéndose geográficamente. Washington ordenó la salida de personal no esencial de su consulado en Adana, Turquía, cerca de la base de la OTAN en Incirlik, tras un segundo misil iraní interceptado en espacio aéreo turco. Israel atacó además los suburbios del sur de Beirut, donde Hezbollah confirmó combates con fuerzas israelíes que habrían ingresado al este del Líbano desde Siria. El G7, en tanto, convocó a una reunión de emergencia para evaluar una liberación coordinada de reservas petroleras estratégicas, según confirmó el presidente francés Emmanuel Macron.
A continuación, la cobertura minuto a minuto:
El grupo terrorista Hezbollah lanzó en la madrugada de este martes varios ataques con artillería, drones y cohetes contra posiciones militares israelíes en el sur de Líbano e Israel, según informaron medios vinculados a la organización. Entre los objetivos figuran emplazamientos donde permanecen soldados israelíes en las ciudades de Markaba y Aitaroun, ambas en el sur libanés, así como un cuartel en la localidad israelí de Yiftah, de acuerdo con una serie de comunicados publicados en el portal Central Media, vinculado al grupo extremista.
Según esas informaciones, al menos dos tanques israelíes sufrieron daños durante la ofensiva en Markaba.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, asistió el lunes a la ceremonia de traslado del séptimo soldado estadounidense muerto en la guerra de Medio Oriente. El sargento del Ejército Benjamin Pennington, de 26 años, murió el 8 de marzo por heridas sufridas en un ataque ocurrido el 1 de marzo contra la base aérea Prince Sultan, en Arabia Saudita. Pennington era oriundo de Glendale, Kentucky, y estaba asignado al 1.er Batallón Espacial, 1.ª Brigada Espacial de Fort Carson, Colorado.
La ceremonia se realizó en la base aérea de Dover, en el estado de Delaware. Vance se negó a responder preguntas de la prensa y asistió junto al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, y el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto. Durante el acto, soldados uniformados trasladaron en silencio un ataúd envuelto en la bandera estadounidense desde un avión C-17 hacia un vehículo de traslado, mientras Vance, Hegseth y Caine saludaban.
Otros seis soldados estadounidenses caídos, cinco hombres y una mujer, regresaron previamente al país.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, instó a los líderes iraquíes a garantizar la seguridad de la embajada estadounidense en Bagdad tras violentas protestas vinculadas al conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán. El pedido ocurrió durante una llamada con el primer ministro de Irak, Mohammed Shia al-Sudani, en medio del aumento de las tensiones en la región.
Rubio “reiteró la importancia de que el gobierno iraquí tome todas las medidas posibles para salvaguardar al personal y las instalaciones diplomáticas estadounidenses”, señaló el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
El funcionario agregó que el jefe de la diplomacia estadounidense “condenó enérgicamente los ataques terroristas de Irán y de grupos milicianos terroristas alineados con Irán en Irak, incluida la región del Kurdistán iraquí”.
El gobierno estadounidense reforzó la seguridad en sus instalaciones diplomáticas tras incidentes recientes que reflejan la escalada de tensiones entre Washington y Teherán en Medio Oriente. De acuerdo con expertos y políticos estadounidenses, la situación en Irak podría convertirse en un nuevo foco de conflicto si no se mantiene un control efectivo sobre los grupos armados y las protestas violentas.

El régimen de Irán amenazó este lunes con aumentar la potencia de sus ataques con misiles, al advertir que, en adelante, todos los proyectiles lanzados tendrán cabezas explosivas de al menos una tonelada. Además, señaló que continuará atacando objetivos estadounidenses en países vecinos.
Estados Unidos distribuyó una alerta interna a sus cuerpos policiales en la que advierte que Irán podría estar intentando activar agentes clandestinos posicionados fuera de su territorio. La alerta, revisada por la cadena ABC News, cita un “análisis preliminar de señales” de una transmisión “de probable origen iraní” que fue retransmitida a múltiples países en los días posteriores al 28 de febrero, fecha en que murió el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Khamenei, durante los bombardeos de la Operación Furia Épica lanzada por Estados Unidos e Israel.
Los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin mantuvieron este lunes una conversación telefónica de aproximadamente una hora, la primera desde fines de diciembre de 2025, para abordar el conflicto armado en curso contra Irán, las negociaciones estancadas sobre Ucrania y la situación en Venezuela en el marco de un mercado petrolero sacudido por el cierre del Estrecho de Ormuz. El Kremlin describió el intercambio como “franco, constructivo y profesional”, mientras Trump lo calificó ante periodistas de “muy buena conversación” desde su club de golf en Doral, Florida.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este lunes que su país responderá con una ofensiva “20 veces más fuerte” si Irán bloquea el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. La advertencia surge tras un nuevo aumento de la tensión en la zona y después de que la Guardia Revolucionaria iraní afirmara que atacó un petrolero el fin de semana.
Las fuerzas armadas iraníes declararon que serán ellas las que determinarán el final de la guerra en Medio Oriente y advirtieron que no permitirán la exportación de petróleo desde la región mientras continúen los ataques de Estados Unidos e Israel.
“La Guardia Revolucionaria establece que somos nosotros quienes decidiremos el fin de la guerra”, indicó un portavoz del Ejército citado por medios estatales.
“Las ecuaciones y el futuro de la región están ahora en manos de nuestras fuerzas armadas; las fuerzas estadounidenses no decidirán cuándo termina el conflicto”, agregó.
El comunicado se produjo pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que la guerra podría concluir pronto, pese a que Irán reforzó la lealtad de sus fuerzas a su nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei.
Además de reafirmar su control sobre la duración del conflicto, el portavoz de la Guardia Revolucionaria advirtió que “ni un litro de petróleo será exportado” de la región si continúan los ataques estadounidenses e israelíes.
Los mercados bursátiles de Asia mostraron un fuerte, impulsados por la caída de los precios del petróleo y la expectativa de estabilidad en los flujos energéticos.
El índice de referencia surcoreano, Kospi, registró un incremento superior al 5% en las primeras operaciones.
En Japón, el índice Nikkei también se recuperó, avanzando más del 3% luego de una caída significativa el día anterior, reflejando la reacción positiva de los inversionistas a los menores costos de energía y la disminución de la volatilidad en los mercados internacionales.
El complejo de túneles de Isfahán se ha convertido en el enigma central del programa nuclear iraní. Mientras las plantas de enriquecimiento de Natanz y Fordow quedaron destruidas o gravemente dañadas en los ataques lanzados en junio por Israel y Estados Unidos, ese laberinto subterráneo en el centro de Irán parece haber resistido la ofensiva sin sufrir daños significativos. Y en su interior, según el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, probablemente se encuentran más de 200 kilogramos de uranio enriquecido al 60% de pureza, una concentración que está a un paso del umbral necesario para fabricar un arma nuclear.


