La violencia tribal en India dejó 60 muertos y 35.000 desplazados

El estado de Churachandpur está otra vez bajo control de las autoridades y en paz, afirmaron los responsables de sofocar un brote de disturbios étnicos. Robaron más de mil armas y 7.000 rondas de munición

Un scooterista pasa junto a un camión cisterna de agua dañado que fue incendiado durante una protesta de grupos tribales en Churachandpur, en el estado nororiental de Manipur, India, el 4 de mayo de 2023. REUTERS/Stringer
Un scooterista pasa junto a un camión cisterna de agua dañado que fue incendiado durante una protesta de grupos tribales en Churachandpur, en el estado nororiental de Manipur, India, el 4 de mayo de 2023. REUTERS/Stringer
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Las autoridades en un remoto estado en el nordeste de India afirmaban haber restaurado la paz con medidas de seguridad tras un brote de disturbios y violencia étnica que dejó 60 muertos y 35.000 civiles desplazados la semana pasada.

Unas 230 personas resultaron heridas y unas 1.700 viviendas fueron quemadas por turbas tras fuertes altercados entre grupos tribales y un grupo no tribal, dentro de disputas sobre ayudas económicas y una designación oficial de grupo protegido, según dijo a la prensa el lunes por la noche el ministro jefe del estado de Manipur, N Biren Singh.

Miles de civiles, escoltados por personal de seguridad, regresaban a sus casas una vez la policía y el ejército habían puesto la situación bajo control con patrullas callejeras y un toque de queda que se mantenía activo, dijo Singh. Durante los enfrentamientos se robaron 1.041 armas y 7-460 rondas de munición a las fuerzas de seguridad. La turba también prendió fuego a algunos lugares de culto.

Refugiados del estado de Manipur descansan en un campo de ayuda en Lakhipur, en el estado nororiental indio de Assam, el domingo 7 de mayo de 2023. (AP Foto/Panna Ghosh)
Refugiados del estado de Manipur descansan en un campo de ayuda en Lakhipur, en el estado nororiental indio de Assam, el domingo 7 de mayo de 2023. (AP Foto/Panna Ghosh)

El ministro indio del Interior, Amit Shah, dijo el lunes al canal de noticias India Today que la situación en Manipur estaba bajo control y pidió a la gente que mantuviera la paz.

La violencia en Manipur, que hace frontera con Myanmar, comenzó la semana pasada tras protestas de más de 50.000 kukis y miembros de otras comunidades tribales de mayoría cristiana en Churachandpur y otros distritos vecinos.

Protestaban por la demanda de la comunidad mayoritaria meitei hindú de que se les reconozca una condición especial que les daría ayudas como el derecho a cultivar en zonas de bosques, acceso a préstamos bancarios baratos y centros educativos y de salud, así como una cuota no especificada de empleos en el gobierno.

Policemen carry out a flag march through a street in Ajmer on June 29, 2022, following the alleged murder of a Hindu tailor by two Muslim men in Udaipur. - Western India's Udaipur city was placed under partial curfew to guard against potential sectarian violence after a video purporting to show the attempted beheading went viral. (Photo by Himanshu SHARMA / AFP)
Miles de civiles, escoltados por personal de seguridad, regresaban a sus casas una vez la policía y el ejército habían puesto la situación bajo control con patrullas callejeras y un toque de queda que se mantenía activo. (Foto por Himanshu SHARMA / AFP)

Líderes de la minoría dijeron que en comparación, la comunidad meitei disfruta de una posición más acomodada y darle más privilegios sería injusto. Los meitei afirman que se protegerían la cuota de empleo y otros beneficios para los grupos tribales.

Dos tercios de los 2,5 millones de personas del estado viven en un valle que abarca en torno al 10% de la superficie total del estado.

Los meiteis son hindúes, mientras que grupos rivales como los kuki y otras tribus son en su mayoría cristianos y viven sobre todo en los distritos en las colinas circundantes.

Las etnias de mayoría musulmana suponen en torno al 8% de la población del estado.

(con información de AP)

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