
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy un nuevo decreto con el que permitirá desde el 11 de octubre el aforo total en cines y teatros, y la apertura de discotecas con un 75% en exteriores y un 50% en interiores, ante el avance de la vacunación y el control de contagios por coronavirus.
El decreto además prevé un aforo del 60% en eventos deportivos cubiertos y del 75% en espacios abiertos.
Esta relajación en los aforos se producirá en las consideradas “zonas blancas”, es decir, las que no tienen restricciones porque las infecciones están controladas.
En todos estos espacios los asistentes tendrán que llevar mascarilla y serán sometidos a controles de temperatura, además de que deberán mostrar su pasaporte de covid, que se obtiene cuando se ha pasado la enfermedad, se está vacunado con la pauta completa o se ha realizado una prueba negativa en las 72 horas previas.
El decreto prevé un endurecimiento de las sanciones para los gestores de estos espacios que no cumplan con los límites respecto a la capacidad de público en las estructuras.

En los cines y teatros se deberá garantizar un metro de distancia entre los espectadores, mientras que en las discotecas y salas de baile los responsables deberán contar con sistemas de ventilación sin recirculación de aire.
En los museos, sin embargo, ya no será necesario respetar la distancia interpersonal de al menos un metro.
El ministro italiano de Cultura, Dario Franceschini, ha celebrado la decisión y ha dicho que estos lugares de ocio son seguros, si los que acceden tienen el pasaporte covid, llevan mascarillas y son sometidos a control de la temperatura.
“Invitamos a los italianos a volver a vivir la cultura con tranquilidad y en seguridad”, dijo.
El Comité Técnico Científico que vigila la progresión de la pandemia de COVID-19 en Italia ya había dado ayer luz verde a una reapertura gradual de las discotecas en las zonas de bajo riesgo del país, las catalogadas como blancas según el sistema de colores italiano.
El comité subraya que las discotecas y lugares similares, como salones de baile, son las que “presentan mayores riesgos de propagación del virus”, por lo que han señalado que una eventual reapertura tendría que darse con un mecanismo de registro que posibilite el seguimiento de los asistentes, que también tendrían que presentar el ‘green pass’ de vacunación.

Además, los operadores tendrían que instalar sistemas de ventilación que no impliquen la recirculación del aire y garantizar el lavado de manos frecuente y la limpieza y desinfección de las instalaciones.
En cuanto a los asistentes, será obligatorio que usen mascarilla, excepto al bailar, una actividad que el comité técnico entiende como “comparable” a la actividad física en interiores.
La apertura sería paulatina y “teniendo en cuenta la necesidad de evaluar el impacto de las medidas ya adoptadas”, informa la agencia Adnkronos. Por su parte, los empresarios de este tipo de locales ya han señalado que las medidas les parecen muy estrictas.
Italia acumula 4,7 millones de contagios desde que estalló la pandemia en el país en febrero de 2020 y de estos, 131.198 personas han fallecido. En cuanto a la vacunación, se han inoculado 85.792.497 dosis y 43.030.314 personas han recibido la pauta completa, el equivalente al 79,67% de la población mayor de 12 años.
(Con información de EFE)
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