
“El mayor descubrimiento arqueológico del 2020”. Así definió el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto a una revelación que realizará de manera física en los próximos días, y cuyo contenido ya ha sido anticipado: se trata de más de 100 sarcófagos perfectamente conservados.
Las tumbas ornamentadas provienen de la necrópolis de Saqqara, situada a unos 50 kilómetros al sur de El Cairo. Según información que ya ha trascendido, pertenecerían a altos funcionarios y sacerdotes de la Dinastía XXVI, y no han sido alterados desde el momento de su entierro hace aproximadamente 2.500 años.
En un comunicado publicado en sus redes oficiales, el Ministerio de Antigüedades de Egipto indicó que “la misión arqueológica que opera en Saqqara ha hallado nuevos pozos funerarios que contenían en su interior una gran cantidad de ataúdes antropomorfos coloreados, superando la cantidad de sarcófagos descubiertos a principios de octubre”.

El descubrimiento referenciado tuvo lugar el pasado 3 de octubre, tras el parón en las excavaciones a causa de la pandemia. Ese día se revelaron 59 sarcófagos de madera - también en perfectas condiciones- con sus momias preservadas. Esos objetos datan de hace 2.600 años.
También se anunció entonces el hallazgo de 29 estatuas del dios Ptah Sokar, patrón de los herreros y protector de los muertos, el cual se asocia con el dios Osiris por tener también la apariencia de un halcón.
Entre los hallazgos que serán revelados en los próximos días también se encuentran estatuas de madera y máscaras doradas que conservan su policromía original.
Los cofres pertenecen al periodo tardío de la antigua civilización egipcia. La Dinastía XXVI (664-525 a.C) fue la última en regir el territorio antes de la conquista del Imperio Persa. Los hallazgos serán exhibidos en el Gran Museo Egipcio.

Las excavaciones en la necrópolis de Saqqara empezaron hace dos años, en abril de 2018, y su primer descubrimiento fueron decenas de animales momificados, los más raros fueron escarabajos y cachorros de león.
Este lugar parece ser una fuente inagotable de tesoros del antiguo Egipto. Ya para septiembre 19 se habían hecho otros hallazgos, unos 27 sarcófagos de más de dos milenios de antigüedad y días después se encontró una estatua de bronce con incrustaciones de piedras preciosas con la figura del dios Nefertum.
Esta estatura tiene 35 centímetros de altura y sus piedras preciosas son ágata roja, turquesa y lapislázuli. Tiene también una corona en forma de flor de loto en la parte superior. Su propietario era un sacerdote de la dinastía XXVI, que tuvo lugar entre los años 664 y 524 a. C. cuyo nombre, Badi Amun, estaba grabado en el artefacto.

Estos descubrimientos son los de mayor magnitud desde el de la necrópolis de El-Assasif en 2019, cuando se revelaron 30 sarcófagos de aproximadamente 3.000 años de antiguedad.
En días próximos se llevará a cabo al rueda de prensa anticipada por el Ministerio en la cual se mostrarán todos los nuevos hallazgos.
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