McDonald’s tuvo que pedir disculpas tras el escándalo causado por la publicación de un video que mostraba a empleados de una sucursal de Guangzhou, en China, mientras exponían un aviso que prohibía a las personas negras el ingreso al restaurante de comida rápida.
El episodio es uno de muchos que ilustran un trato discriminatorio hacia los africanos que viven en el país asiático. Además tuvo lugar en un momento en que las tensiones entre la policía y los africanos en esta metrópoli del sur del país aumentaron tras la localización un foco de coronavirus en un vecindario con una gran población de migrantes de ese continente. Guangzhou, uno de los principales centros de comercio e industria de la confección de China, alberga la mayor población de migrantes africanos de Asia.
El video, publicado el sábado por la cuenta de Twitter Black Livity China, causó la indignación de miles de usuarios en las redes sociales.
“Desde ahora nos han informado que a las personas negras no se les permite ingresar al restaurante”, se lee en el aviso, escrito en inglés. El cartel agregaba que la prohibición se estableció por motivos de preocupación por la salud de los clientes. “Por el bien de su salud, notifique conscientemente a la policía local para el aislamiento médico, por favor, comprenda los inconvenientes causados”.

Las autoridades de la ciudad investigan una posible transmisión comunitaria del virus después de que cinco ciudadanos nigerianos testearan positivo con COVID-19 . Cuatro de ellos habían visitado recientemente un restaurante llamado “Emma Food” varias veces, anunció la Comisión de Salud de Guangzhou el 7 de abril. El dueño del restaurante, su hija y otro niño, luego dieron positivo por el contagio.
Tras el alboroto provocado por el video, McDonald’s pidió disculpas y afirmó que el aviso “no era representativo de nuestros valores inclusivos”.
En un comunicado enviado por correo electrónico, McDonald’s dijo que quitó el letrero y cerró temporalmente el restaurante de Guangzhou “inmediatamente después de enterarse de una comunicación no autorizada a nuestros huéspedes”.
Los negocios de franquicias de la compañía estadounidense en China continental y Hong Kong son su mayoría propiedad de la empresa estatal china CITIC desde 2017.

Choque diplomático
El episodio ocurre en medio de múltiples reportes de trato discriminatorio contra los migrantes africanos por parte de las autoridades de Guangzhou.
Varios ciudadanos africanos le dijeron a AFP que la policía los desalojó por la fuerza de sus viviendas, les negaron el servicio en tiendas y restaurantes y fueron sometidos a pruebas masivas y cuarentenas arbitrarias.
La disputa también provocó un choque diplomático, con embajadores y enviados de más de 20 países africanos que se reunieron el lunes con el asistente del canciller Chen Xiaodong.
Chen prometió en la reunión “levantar la gestión de la salud (medidas) sobre los africanos, excepto los pacientes confirmados”, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Dijo que el gobierno de la provincia Guangdong está “constantemente tomando medidas para mejorar” y actúa “de acuerdo con el principio de no discriminación”.
La declaración dice que Chen pidió a los enviados que “vean el panorama general de la amistad entre China y África”.
Fuentes diplomáticas dijeron a AFP que varios países africanos habían escrito una carta conjunta al Ministerio de Relaciones Exteriores, que condenaba la “discriminación y estigmatización de los africanos” en China, pero que aún no la habían enviado.
Por su parte, el consulado estadounidense de Guangzhou emitió una alerta el sábado aconsejando a los afroamericanos que eviten viajar a la ciudad debido a la represión selectiva, y Estados Unidos acusó a las autoridades chinas de “xenofobia” hacia los africanos.
Beijing acusó por su parte a Estados Unidos de usar el episodio con fines políticos para “abrir una brecha” entre China y África.
Temor por una segunda ola de contagios
Los expertos chinos han advertido sobre el aumento de los “casos importados” y temen que los pacientes asintomáticos podrían desencadenar una segunda ola de contagios, arruinando el progreso del país para frenar la epidemia.
Un total de 111 ciudadanos africanos en Guangzhou dieron positivo para COVID-19, incluidos 19 casos importados, dijo el lunes el vicealcalde ejecutivo de la ciudad, según la agencia china Xinhua.

Dijo que 4.553 africanos se habían sometido a pruebas de ácido nucleico en Guangzhou desde el 4 de abril. Los inmigrantes africanos viven en su mayoría en un barrio conocido como “Little Africa”. Según dijeron funcionarios de la ciudad el domingo, 4.553 ciudadanos africanos viven actualmente en Guangzhou, lo que sugiere que todos los africanos registrados en la ciudad han sido sometido a pruebas.
“Hemos proporcionado a los ciudadanos africanos exactamente los mismos procedimientos de prueba de ácido nucleico que a los chinos y otros extranjeros”, dijo a la prensa Chen Yongqiu, subdirector de policía de Guangzhou.
Las autoridades han instado a los funcionarios a intensificar el monitoreo de “infecciones dispersas” y posibles “brotes regionales”, provocados por casos no nativos y pacientes sin síntomas.
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