El yuan parecía más estabilizado este martes tras la devaluación del lunes (Reuters)
El yuan parecía más estabilizado este martes tras la devaluación del lunes (Reuters)

El gobierno de China ha tomado una serie de medidas para limitar la debilidad del yuan tras la fuerte devaluación del lunes, que tuvo un fuerte impacto en los mercados de todo el mundo y provocó duras críticas de Estados Unidos, que acusó a Beijing de "manipulación de divisas".

El Banco Popular de China, que regula la política monetaria del gigante asiático, fijó el valor de referencia de la moneda en un nivel más apreciado del esperado por los analistas y anunció la venta de bonos yuanes en la bolsa de Hong Kong, conjunto de medidas que llevaron este martes a una apreciación del 0,26% de la divisa.

China quiere que la moneda tenga flexibilidad en ambas direcciones, pero no busca que los mercados entren en pánico

En concreto, el organismo estableció un precio de referencia de 6,9683 yuanes por dólar, por encima de los 6,9871 esperados por el mercado según un sondeo de Bloomberg. El lunes la divisa cerró en 7,0340 por dólar, una caída cercana al 1,5%.

Además, se prevé la venta de 30.000 millones de yuanes (unos 4.200 millones de dólares) en bonos el próximo 14 de agosto, de acuerdo al comunicado del Banco Popular emitido este martes y citado por Bloomberg, una medida que reduce la liquidez de la divisa en el extranjero.

"China quiere que la moneda tenga flexibilidad en ambas direcciones, pero no busca que los mercados entren en pánico", consideró Larry Hu, director de economía en la firma hongkonesa Macquarie Securities, a la agencia Bloomberg.

Los mercados asiáticos fueron los primeros en sufrir las consecuencias (Reuters)
Los mercados asiáticos fueron los primeros en sufrir las consecuencias (Reuters)

De esta manera el Banco Popular está preparado para intervenir y restaurar la confianza en el renminbi (nombre oficial de la moneda china, cuya unidad es el yuan) cuando sea necesario, al mismo tiempo permitiéndolo un mayor rango de movimiento.

Los resultados ya se están percibiendo: temprano este martes los futuros del índice S&P 500 (basado en 500 empresas y considerado uno de los más fiables) en la bolsa de Nueva York subieron un 1%, luego de cerrar el lunes con pérdidas cercanas al 2%, mientras que el índice asiático MSCI recortó sus pérdidas a la mitad y cerró con una baja del 0,8%.

Tras la apertura de los mercados en Wall Street, la tibia tendencia se afianzó: el Dow Jones crecía un 027%, el Nasdaq un 0,72% y el S&P 500 un 0,36% ( tras un lunes de caídas del 2,9%, 3,47% y 2,98%, respectivamente).

Mientras que en Europa las bolsas de Alemania, Francia e Italia volvían a caer este martes un 0,78%, 0,13% y 0,68%, respectivamente y tras una apertura alcista, mientras que el índice europeo Stoxx 600 crecía un 0,47%. En Londres los números en rojo marcaron todo el día, con una caída del 0,72%.

Wall Street tuvo un lunes negro (Reuters)
Wall Street tuvo un lunes negro (Reuters)

La devaluación del lunes quebró el techo simbólico de los 7 yuanes por dólar por primera vez desde la crisis financiera global de 2008, generando una corrida de los inversores en todo el mundo hacia activos percibidos como más seguros, tales como los bonos del Tesoro de Estados Unidos, el yen japonés, el franco suizo y el oro.

En consecuencia las bolsas asiáticas, europeas, estadounidenses y también latinoamericanas sufrieron importantes pérdidas, al igual que las monedas de países emergentes frente al dólar. Este martes la tendencia parecía revertirse, aunque en menor grado.

La sombra de la guerra comercial

Beijing tomó esta decisión en represalia por el anuncio de Washinton de una nueva ronda de aranceles, esta vez del 10% sobre bienes chinos por 300.000 millones de dólares, que han puesto fin a la tregua que imperaba entre ambas potencias económicas en su denominada "guerra comercial".

La idea detrás de esta medida es que un yuan más competitivo podría, hasta cierto punto, compensar por el aumento de tarifas, que han encarecido los precios de los productos y desincentivado el comercio.

Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de Estados Unidos (Adrián Escandar)
Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de Estados Unidos (Adrián Escandar)

Sin embargo, el costo de una devaluación descontrolada sería el pánico generalizado en los mercados fruto de la falta de estabilidad y en último término una pérdida de confianza en la moneda china, que Beijing ha estado intentando durante décadas impulsar como una alternativa sólida al dólar y el euro.

En este contexto Washington no tuvo dudas en declarar a China como un "manipulador de divisas" a través de su Departamento del Tesoro y pidió la intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI) para frenar las ventajas "injustas" que el país asiático habría obtenido con la depreciación del yuan.

"El propósito de la devaluación de la moneda de China es obtener una ventaja competitiva injusta en el comercio internacional", señaló el Tesoro en un comunciado.

China, sin embargo, niega esta acusación y sostiene que la depreciación de su moneda fue "decidida por el mercado", de acuerdo a un comunicado del Banco Popular.

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