El virus del zika provocó microcefalia en cientos de niños a nivel mundial

Thamires Ferreira da Silva, la madre del primer niño diagnosticado con zika en Río de Janeiro en Brasil, confesó que intentó suicidarse al conocer del padecimiento de su hijo, pero que ahora lucha por mejorar sus calidad de vida ya que las instancias gubernamentales se han olvidado de los pacientes y sus familias.

"Sólo quería terminarlo", relató Ferreira da Silva al Daily Mail, al recordar que hace poco más de dos años supo que su bebé nacería con un daño cerebral grave debido al virus Zika.

La joven de 29 años dijo que tenía seis meses de embarazo cuando se arrojó hacia un autobús en movimiento, con lo que buscaba su muerte. A dos años de distancia, agradece que el conductor de la unidad frenara y ahora pueda cuidar de Miguel, pese a que las autoridades gubernamentales sólo le ofrecen una atención básica.

El niño de dos años y cuatro meses padece microcefalia, una enfermedad que se desarrolla en los pequeños infectados con el zika y que provoca que el cerebro no se desarrolle adecuadamente, lo que hace que tengan una cabeza más pequeña de lo normal; además sufre convulsiones, retrasos en su desarrollo motriz y otras discapacidades.

Thamires Ferreira da Silva cuida de su hijo Miguel (Foto: Crédito: Mauro PIMENTEL / AFP)
Thamires Ferreira da Silva cuida de su hijo Miguel (Foto: Crédito: Mauro PIMENTEL / AFP)

La Organización Mundial de la Salud reporta que el zika se ha convertido en un problema de salud global al presentarse 86 países con este padecimiento. En Brasil se reportaron 147 casos de microcefalia y otros defectos neurológicos en 2014, por lo que el gobierno tomó varias medidas para ayudar a los padres de niños enfermos, pero la burocracia engañosa ha hecho que se dificulte el acceso a la atención.

Expertos han documentado que el Sistema Único de Saúde (SUS) no ha brindado el apoyo técnico y financiero adecuado en respuesta al virus Zika, ya que diversas condiciones los han orillado a reducir el apoyo a las familias afectadas.

Thamires Ferreira da Silva mencionó que la burocracia impide a las familias exigir el apoyo, porque es tan complicada que se cansan.

"'Hacen todo para que no vuelvas. Hay mucha burocracia, así que simplemente te rindes porque estás abrumado por tantas cosas", señaló.

Miguel padece microcefalia por el virus del zika (Foto: Crédito: Mauro PIMENTEL / AFP)
Miguel padece microcefalia por el virus del zika (Foto: Crédito: Mauro PIMENTEL / AFP)

Ella y su esposo Wallace buscaron a otras familias con un paciente con zika para presionar al gobierno, pero no han tenido respuesta.

"Miguel nos hace pelear, no solo por él sino también por las familias… Porque sabemos lo difícil que es. Sabemos que muchas familias tienen un padre ausente", agregó Wallace.

Los menores, en muchas ocasiones, reciben atención pediátrica básica, en lugar de tratamientos médicos complejos.

"Sin embargo, este mismo bebé que tiene un síndrome congénito, que tiene microcefalia y otras enfermedades también tendrá, por ejemplo, dolor de dientes y todos esos otros problemas normales que tienen otros bebés", mencionó el padre de Miguel.

Miguel recibe los cuidados de sus padres (Foto: Crédito: Mauro PIMENTEL / AFP)
Miguel recibe los cuidados de sus padres (Foto: Crédito: Mauro PIMENTEL / AFP)

Miguel tiene unos padres comprometidos con su salud que aunque quieran tener más hijos, lo ven un poco complicado por la atención que necesita su primogénito.

Ferraira da Silva ha tenido que abandonar un curso de enfermería y trabajar para cuidar de su hijo; mientras que Wallace trabaja de noche como técnico informático para pagar la atención médica que un pediatra, médico de riñón, fisioterapeuta y especialista en psicomotricidad le brindan a Miguel.

"Vive por hoy. Miguel podría vivir por 10, 20 años, o dos o tres. Pero si no vives, te sentirás frustrado en el futuro por todo lo que no experimentaste, me dijeron… Así que lo bañaré, lo besaré, tomaré su olor. Porque en cualquier momento podrían meterlo en el hospital", dijo la madre del niño.

El zika es un virus que se transmite por la picadura de mosquitos, por las relaciones sexuales sin protección, y de madres embarazadas a sus hijos.

Esta enfermedad no se puede curar ni prevenir con medicamentos.

El virus no ataca de manera grave a los adultos, pero mujeres embarazadas pueden transmitirlo a sus hijos aún en el vientre, quienes nacerán con microcefalia, que puede provocar convulsiones, retraso en el desarrollo y otras discapacidades.

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