Xi Jinping, Angela Merkel, Mauricio Macri, Vladimir Putin, Recep Erdogan, Donald Trump y el Rey Salmán bin Abdulaziz (Ilustración: Rodrigo Acevedo Musto)
Xi Jinping, Angela Merkel, Mauricio Macri, Vladimir Putin, Recep Erdogan, Donald Trump y el Rey Salmán bin Abdulaziz (Ilustración: Rodrigo Acevedo Musto)

El G20 nació como un mecanismo para resolver crisis… ¡Y vaya si tendrá trabajo este año! Es que la cumbre de líderes de Buenos Aires, que se desarrollará el 30 de noviembre y 1 de diciembre, se perfila como una de las más calientes de los últimos tiempos.

El antecedente inmediato es el de Hamburgo, allí las cosas no salieron del todo bien: mientras los movimientos anti globalización destruían la ciudad, puertas adentro las cosas no estaban mejor: la irrupción de un recién llegado Donald Trump, que tiraba por la borda el histórico Acuerdo de París para reducir las emisiones de carbono y así enfrentar de manera más responsable el Cambio Climático, provocaron un quiebre en el documento final que se esperaba, fuera consensuado. ¿Podrá Buenos Aires ser más tenso que Hamburgo? Miles de millones de dólares en aranceles cruzados entre EEUU y China vaticinan que sí.

Pero la guerra comercial no es el único tema que preocupa, hay una decena de frentes abiertos que confluirán en la Argentina en menos de tres semanas. Donald Trump tendrá su reunión paralela con el chino Xi Jinping; el norteamericano, además, deberá verse con el ruso Vladimir Putin; el turco Erdogan se enfrentará al príncipe heredero de Arabia Saudita con el escándalo del periodista opositor descuartizado de por medio; la británica Theresa May enfrentará los fantasmas del Brexit con una tribuna europea esperándola en el predio de Costa Salguero, y se topará con Putin después del escándalo por el envenenamiento del ex espía ruso Serguei Skripal en Londres; y la posible visita del presidente electo brasileño Jair Bolsonaro podría cambiar el tablero regional… estos son solo algunos de los frentes abiertos con los que Argentina deberá lidiar como anfitrión. Aquí, los 5 más calientes:

Trump vs. Xi Jinping

Buenos Aires puede transformarse en la sede del armisticio de una guerra comercial que sacudió al mundo durante todo el año o terminar siendo la batalla emblemática de un conflicto que recién está empezando.

En noviembre de 2017 Donald Trump llegó a China en el marco de una gira asiática, con Melania Trump de acompañante, la visita parecía histórica sin embargo, no arrojó más resultados que vistosas fotografías. El norteamericano no logró las concesiones chinas que buscaba y de regreso a los EEUU comenzaron a estudiarse los aranceles.

El presidente de los EEUU, Dnald Trump y la primera dama Melania Trump visitan la Ciudad Prohibida de Beijin con el presidente de chino Xi Jinping y su mujer, Peng Liyuan, el 8 de noviembre de 2017 (Reuters)
El presidente de los EEUU, Dnald Trump y la primera dama Melania Trump visitan la Ciudad Prohibida de Beijin con el presidente de chino Xi Jinping y su mujer, Peng Liyuan, el 8 de noviembre de 2017 (Reuters)

Bajo el lema Make America Great Again, y como medida general, Trump recurrió al proteccionismo e impuso aranceles al acero y al aluminio a varios países, anunció que renegociaría cada acuerdo comercial de los EEUU y desató el pánico global… Pero con China, el asunto fue más allá, el listado de importaciones prohibidas crece periódicamente y el gigante chino contraatacó. Hasta el momento, se impusieron más de 1.000 millones de dólares en aranceles cruzado.

En este escenario, el encuentro entre Trump y Xi Jinping en Buenos Aires puede ser determinante. La incógnita, ahora, es cómo y cuándo se desarrollará la cita. En un principio, el norteamericano iba a pasar al menos tres días en la capital argentina. Tenía planeado llegar el 28 e irse en la madrugada del 2. Con esa agenda, incluso se deslizó la posibilidad de que ofreciera una cena en honor a Xi Jinping el 1 por la noche, una vez que la Cumbre hubiera terminado formalmente. El medio norteamericano Politico, incluso, vaticinaba una solución del conflicto en ese banquete, sin embargo las prioridades de Trump volvieron a cambiar. Hasta el momento, la información oficial indica que Trump no llegará el 28 a Buenos Aires, sino el 29, y sólo participará de la primera jornada de la cumbre el 30, lo que trasladará para ese día las grandes discusiones del foro: Trump es el líder más disruptivo del grupo, sin él hay menos controversias… En este contexto, el líder chino deberá encajar en la vertiginosa agenda norteamericana de 48 horas.

Con la disputa tan avanzada -más aún con un presidente con incontinencia tuitera como el republicano- ya no hay espacio para asesores o secretario de Estado. El tiempo de los burócratas terminó, solo el cara a cara Trump-Xi Jinping puede resolver el conflicto.

Trump vs. Putin

Después de la polémica cumbre de Helsinki donde el republicano prácticamente exculpó a Putin de la intervención rusa en las elecciones presidenciales (generando hasta el rechazo de los propios republicanos), la segunda parte se disputará en Buenos Aires. En esta oportunidad, las intenciones norteamericanas de abandonar el tratado de desarme nuclear firmado en 1987 por Mijail Gorbachov y Ronald Reagan (INF) monopolizarán la cita. Para Trump, el tratado es "obsoleto". Para Putin, la decisión del republicano provocará una "carrera armamentista".

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se dan la mano durante una conferencia de prensa conjunta después de su reunión en Helsinki, Finlandia, el 16 de julio de 2018 (Reuters)
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, se dan la mano durante una conferencia de prensa conjunta después de su reunión en Helsinki, Finlandia, el 16 de julio de 2018 (Reuters)

Los estados Unidos han impuesto -y prolongado- varias tandas de sanciones funcionarios y empresas asociadas a Moscú por actividades ilegales en suelo norteamericano y europeo; y por intentos de ciberataques que, según la Casa Blanca, tienen nexos con el Kremlin. Estas sanciones, también podrían estar en al agenda del encuentro bilateral.

La foto de Trump y Putin tras la cita a puertas cerradas es una de las imágenes más esperadas de la Cumbre. ¿Habrá conferencia de prensa conjunta?

Erdogan vs. Mohammed bin Salman

La participación del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, a la Cumbre del G20 aún no está confirmada pero es muy probable. De concretarse, el cruce con el turco Recep Tayyip Erdogan promete ser uno de los más tensos del evento por una poderosa razón: el periodista opositor Jamal Khashoggi. Su desaparición primero, y luego la confirmación de su salvaje asesinato –descuartizado– se transformó en el mayor escándalo internacional del año.

El momento en el que Khashoggi ingresa al consulado saudita en Estambul. Según Turquía un comando secreto del reino lo asesinó y lo desmembró
El momento en el que Khashoggi ingresa al consulado saudita en Estambul. Según Turquía un comando secreto del reino lo asesinó y lo desmembró

Khashoggi asistió al ex jefe de inteligencia saudita, entrevistó a Osama Bin Laden y trabajó en distintos medios antes de romper con la monarquía, durante la Primavera Árabe. Exiliado en EEUU, solía escribir para el Washington Post. El 2 de octubre a las 13:30 ingresó en el consulado saudita en Estambul. Necesitaba tramitar una documentación para poder casarse con su novia tuca. Ella lo esperó durante horas en la puerta del edificio pero Khashoggi nunca salió. Lo que vino después se transformó en un tsunami para Riad.

Turquía, rápida de reflejos, mediatizó el asesinato a nivel internacional. Según sus investigaciones, el periodista fue abordado por unos 15 agentes de inteligencia sauditas que lo asesinaron y descuartizaron pocos minutos después de que ingresara a la delegación diplomática. La magnitud del homicidio puso en una incómoda situación a la monarquía que, después de negar durante días que Khashoggi hubiera sido asesinado, debió admitir que "algo" había ocurrido en ese consulado. EEUU respaldó todo lo que pudo a su aliado estratégico en la región, pero debió soltarle la mano ante el aluvión de condenas internacionales.

En el medio, el 12 de octubre, Turquía liberó al pastor estadounidense Andrew Brunson y descomprimió su relación con Washington.

Un modesto cruce de miradas entre Erdogan y Bin Salman en Buenos Aires ya será material suficiente para alimentar a los medios del mundo.

Theresa May vs. Vladimir Putin
La premier británica tiene varios frentes abiertos durante la Cumbre del G20. Además de lidiar con su propia crisis de poder, la concreción del Brexit es uno de los temas más algidos de Europa. Sin embargo, el momento más tenso que deberá enfrentar es un tête à tête con el ruso Vladimir Putin. La relación entre ambos países se resintió por el caso Skripal.

Sergei Skripal, junto a su hija Yulia
Sergei Skripal, junto a su hija Yulia

En una trama de espionaje y asesinato digna de la Guerra Fría, Serguei Skripal y su hija Yulia fueron envenenados con un agente químico en la localidad del Salisbury, sur de Londres, el 4 de marzo. Skripal fue doble agente: sirvió como espía ruso hasta que fue reclutado por los servicios de inteligencia británicos, el MI6. En 2006, las autoridades rusas lo arrestaron y condenaron a 13 años de prisión por la traición, pero cuatro años después fue entregado al Reino Unido en un canje de agentes.

Reino Unido responsabiliza al Kremlin por el ataque, lo denunció públicamente e -incluso- identificó a dos agentes del GRU, el Departamento Central de Inteligencia, por el episodio. Como represalia expulsó a decenas de diplomáticos rusos de su territorio y logró que otros 18 países del mundo tomaran la misma decisión.

El atentado contra Skripal no es el primero de este tipo que enfrenta a Reino Unido con Rusia . En 2006 el ex espía y opositor al gobierno Putin, Alexandre Litvinenko, fue intoxicado con un té con polonio que lo mató tres semanas después.

Trump vs. Merkel
O proteccionismo vs. multilateralismo… La Canciller alemana encarna la voz europea que llama a la calma al norteamericano. Aliada y contrafigura de manera simultánea, Angela Merkel ocupa muchas veces – cada vez que puede- el espacio de contrapoder de los EEUU.

Angela Merkel y Donald Trump en la Cumbre del G20 de Hamburgo, en julio de 2017 (Reuters)
Angela Merkel y Donald Trump en la Cumbre del G20 de Hamburgo, en julio de 2017 (Reuters)

La alemana ya anunció que este será su última mandato, pero mantendrá las riendas del país hasta 2021. Acostumbrada a manejar poder, es una de las pocas figuras que no se acobarda ante el norteamericano y este año, más relajada que en Hamburgo, ejercerá ese papel con mayor comodidad. En contraposición a los otros duelos del G20, en esta ocasión hay mucha más voluntad de diálogo. De hecho, la UE y EEUU firmaron una especie de tregua comercial meses atrás pero el diálogo no frenará el discurso a favor del multilateralismo que se ha convertido en bandera europea.

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