Un análisis del mundo a través de los datos justifica una mirada más optimista que la percepción general de las personas (Shuttersotck)
Un análisis del mundo a través de los datos justifica una mirada más optimista que la percepción general de las personas (Shuttersotck)

La percepción general de cara al futuro es cada vez más pesimista a pesar de que la mayoría de los indicadores del estado del mundo revelan claras señales de progreso. De acuerdo a Steven Pinker, profesor de psicología en la Universidad de Harvard, la mirada negativa del mundo se debe a "la imagen del mundo que tenemos a través del periodismo, que es muy diferente a la imagen que tenemos cuando miramos los datos". Es decir, los medios de comunicación son rápidos para reportar sobre el último ataque terrorista, el desarrollo de una guerra en curso o el surgimiento de una nueva enfermedad. Sin embargo, los avances progresivos -aunque lentos- de la humanidad nunca suceden de golpe, por lo cual rara vez llegan a los titulares.

"Hace 250 años el 90% de la población mundial subsistía en la extrema pobreza. En los países más ricos del mundo un tercio de los niños no vivía para cumplir su quinto cumpleaños. Hoy ese destino afecta a menos del 6% de los niños de los países más pobres del mundo. Y antes del siglo XVII no más del 15% de los europeos podía leer o escribir. Hoy más del 90% de la población mundial menor de 25 años puede leer y escribir", explicó Pinker en una entrevista a Infobae.

"Entonces, yo cuento la historia en gráficos, porque es la manera que tenemos de apreciar cuánto ha progresado el mundo", agregó.

A continuación, ocho gráficos que justifican mirar al futuro con optimismo.

Población

Crecimiento demografico de la población desde 1750 (OurWorldInData.com)
Crecimiento demografico de la población desde 1750 (OurWorldInData.com)

Hace 200 años había menos de 1.000 millones de seres humanos en el mundo. Hoy, la población mundial ya supera las 7.000 millones de personas, según datos de la ONU. La población ha crecido tanto que algunas estimaciones calculan que la población actual equivale al 6,9% del número total de personas nacidas en la historia.

La población mundial creció a un ritmo sin precedentes durante mucho tiempo. Sin embargo, si se observa la tendencia en las últimas dos décadas, puede apreciarse que la tasa de crecimiento de la población anual ha disminuido recientemente. En 1962, la tasa de crecimiento alcanzó un máximo histórico del 2,1%, pero desde entonces se ha reducido a casi la mitad. Por lo tanto, un largo periodo histórico de crecimiento acelerado ha finalizado.

Si se toma el año 1962 como punto de inflexión, la historia del mundo puede dividirse en tres periodos según el crecimiento de la población. El primer periodo, la premodernidad, fue una larga etapa de crecimiento demográfico muy lento. El segundo periodo, marcado por el comienzo de la Modernidad, inició un proceso de gran crecimiento hasta 1962. Ese año marca el comienzo del tercer periodo, en el cual la tasa de crecimiento de la población está disminuyendo y probablemente dejará de crecer hacia finales de este siglo.

Expectativa de vida

La expectativa de vida ha aumentado rápidamente desde la Ilustración. En un mundo premoderno y pobre, la expectativa de vida era de unos 30 años en todas las regiones del mundo. La cifra comenzó a aumentar a principios del siglo XIX en los primeros países industrializados, aunque en el resto del mundo se mantuvo baja. Esta desproporción llevó a una desigualdad muy alta en los niveles de salud en todo el mundo: altos en los países ricos, bajos en los países pobres.

En las últimas décadas esta desigualdad mundial ha disminuido. Los países que no hace mucho tiempo sufrían de bajos niveles de salud están alcanzando rápidamente a los países desarrollados. Desde 1900, la expectativa de vida media mundial se ha más que duplicado y ahora se acerca a los 70 años.

Ningún país del mundo tiene una expectativa de vida más baja que los países con la mayor expectativa de vida en 1800.

Mortalidad infantil

La tasa de mortalidad infantil, que se define como el número de niños que mueren antes de cumplir los 5 años, influye de manera significativa en el aumento de la expectativa de vida. Para ver cómo ha mejorado la expectativa de vida sin considerar la tasa de mortalidad infantil, hay que tener en cuenta las perspectivas de un niño que acaba de sobrevivir a su quinto cumpleaños: en 1841, un niño de 5 años podía esperar vivir 55 años. Hoy en día un niño de 5 años puede esperar vivir 82 años. Un aumento de 27 años.

La tasa de mortalidad de los niños menores de 5 años ha disminuido rápidamente desde el comienzo de la Ilustración. La mortalidad infantil en los países ricos es hoy muy inferior al 1%. A principios de la Modernidad, la cifra era increíblemente elevada; en la Suecia del siglo XVIII moría uno de cada tres niños, y en la Alemania del siglo XIX moría uno de cada dos niños.

La tasa de mortalidad infantil está disminuyendo muy rápidamente en todo el mundo: se redujo del 18,2% en 1960 al 4,3% en 2015.

Cáncer

A nivel mundial, se estima que 42 millones de personas en todo el mundo sufren de cáncer. Es más del doble que en 1990, cuando este número -se calcula- era de 19 millones de personas.

Los avances en la lucha contra una variedad de enfermedades, que han contribuido en impulsar el aumento en las tasas de crecimiento de la población y en la expectativa de vida, han causado que el número total de muertes por cáncer continúe aumentando. Una de cada seis muertes en el mundo se debe al cáncer, lo que la convierte en la segunda causa principal de muerte después de las enfermedades cardiovasculares. En 2016, se estima que 8,9 millones de personas murieron a causa del cáncer.

Dado que las muertes por cáncer han aumentado un 56% de 5,7 millones a 8,9 millones desde 1990, puede parecer razonable suponer que las tasas de mortalidad por cáncer están en aumento. Sin embargo, el número absoluto de muertes no tiene en cuenta los cambios en el tamaño de la población y distribución de edades. Una vez que corregimos el número de muertes según el tamaño de la población, vemos que las tasas de mortalidad por cáncer se han mantenido constantes. Luego, cuando se corrige por edad, resulta que la tasa de mortalidad por cáncer a nivel mundial en realidad está disminuyendo.

Acceso al agua potable

El agua limpia es un elemento esencial para la salud, el bienestar y la prosperidad de las personas. Ya sea para beber, limpiar, cocinar alimentos o para la producción industrial, el acceso al agua potable es una necesidad humana básica.

El acceso a mejores fuentes de agua está aumentando en todo el mundo, pasando del 76 por ciento de la población mundial en 1990 al 91 por ciento en 2015. El acceso sigue siendo más bajo en el África subsahariana, donde las tasas suelen oscilar entre el 40 y el 80 % de los hogares.

Educación

El mundo ha atravesado una gran expansión de la educación en los últimos dos siglos. Mientras que en 1820 sólo el 12% de la población mundial sabía leer y escribir, hoy en día la proporción se ha invertido: sólo el 17% de la población mundial sigue siendo analfabeta.

Desde la invención de las primeras formas de comunicación escrita en los años 3.500-3.000 a.C., las tasas de alfabetización crecieron de manera constante -aunque más bien lenta- hasta principios del siglo XX. No más del 15% de los europeos podía leer y escribir antes del siglo XVII. Hoy más del 90% de la población mundial menor de 25 años puede leer y escribir.

A pesar del progreso, persisten grandes desigualdades, especialmente entre África subsahariana y el resto del mundo. En Burkina Faso, Níger y Sudán del Sur -los países africanos que ocupan los últimos puestos- las tasas de alfabetización siguen estando por debajo del 30%.

Violencia

Los estudios arqueológicos muestran que las sociedades en el pasado eran muy violentas. En varias épocas, más del 10% de las muertes se debían al homicidio de una persona. "La violencia ha estado en declive durante largos períodos de tiempo", indicó Pinker. "Es posible que estemos viviendo en el momento más pacífico de la existencia de nuestra especie".

Es posible que estemos viviendo en el momento más pacífico de la existencia de nuestra especie

La disminución de la violencia corresponde con mejores niveles de educación y alfabetización, que a su vez se correlaciona con mayores niveles de libertad política y, por lo general, un sistema político democrático.

Pobreza Extrema

Durante la primera mitad del siglo pasado, el crecimiento de la población mundial hizo que aumentara el número absoluto de pobres en el mundo, a pesar de que la proporción de personas en situación de pobreza estaba disminuyendo. A partir de 1970, la disminución de la tasa de pobreza fue tan pronunciada que el número absoluto de personas que vivían en la pobreza extrema también comenzó a caer. Esta tendencia a la baja de la pobreza -tanto en cifras absolutas como en porcentaje de la población mundial- ha sido una constante durante las últimas tres décadas.

En 1820 había poco menos de 1.100 millones de personas en el mundo, de las cuales más de 1.000 millones vivían en la pobreza extrema, o más del 90% de la población mundial. En los próximos 150 años, la disminución de la pobreza no fue lo suficientemente rápida como para contrarrestar el rápido aumento de la población mundial, por lo que aumentó tanto el número de personas no pobres como el de personas pobres.

Sin embargo, desde 1970, aproximadamente, vivimos en un mundo en el que el número de personas no pobres está aumentando, mientras que el número de personas pobres está disminuyendo. Según estimaciones del Banco Mundial, en 1970 había 2.200 millones de personas que vivían en la pobreza extrema, mientras que en 2015 se registraron 705 millones, tres veces menos que en 1970.

La pobreza extrema disminuyó a un ritmo tal que, en promedio, en los 25 años comprendidos entre 1990 y 2015, 137.000 personas salieron de la pobreza extrema a diario. Todos los días en los últimos 25 años podría haber habido un titular de periódico que dijera: "El número de personas en situación de pobreza extrema ha disminuido en 137.000 desde ayer". Desafortunadamente, los desarrollos lentos y graduales que transforman completamente nuestro mundo no siempre son suficientemente visibles para ser noticia.

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