
Los checos volverán a las urnas el 26 y 27 de enero para dirimir el duelo entre el presidente saliente, el prorruso Milos Zeman, y su rival proeuropeo Jiri Drahos.
Zeman obtuvo el 38,59% de los votos tras esta primera vuelta celebrada a lo largo de dos días, mientras que Drahos obtuvo 26,59%, según la Oficina de estadísticas checa con el 99,89% de las boletas escrutadas.
Pero pese a esta diferencia, Jiri Pehe, analista político interrogado por AFP, vaticina un "duelo ajustado".
Según un sondeo, Drahos, de 68 años, a quien se le critica su falta de experiencia política, podría ganar en la segunda vuelta. "Milos Zeman tendrá un enorme problema. Queda claro que los otros candidatos, Pavel Fischer, Marek Hilser y Michal Horacek, votarán por Jiri Drahos en la segunda vuelta", estimó Prehe.
Drahos, ufanándose de los resultados ante la prensa, dijo que esperaba obtener "los votos de los que no votaron por Milos Zeman" en la primera vuelta. Afirmó que mantener a la República Checa del lado "euroatlántico" sería uno de los principales temas de su campaña y evocó "un cierto cansancio" de Zeman, de 73 años, en alusión a los problemas de salud del presidente saliente.
Drahos invitó a Zeman a debatir en público a lo que el presidente saliente respondió de inmediato que nunca tuvo miedo "de participar en un debate, sigo siendo jóven y lleno de energía" aceptando así el debate.
"En los anteriores comicios obtuve en la primera vuelta 24% y 54% en la segunda, este año ya tengo 40% en la primera vuelta. Felicito a Jiri Drahos por su lindo segundo lugar", dijo Milos Zeman.
Zeman tiene el apoyo de los sectores rurales y los trabajadores manuales, mientras que Drahos es el preferido de los sectores intelectuales urbanos.
El ex embajador checo en Francia, Pavel Fischer, llega en tercer lugar con 10,19% de los votos, el empresario y compositor popular Michal Horacek 9,14% y el médico Marek Hilser 8,82%.
Según las estimaciones de la agencia CTK, la tasa de participación en la primera vuelta fue de un 60%, un resultado similar al de la presidencial de 2013, la primera por sufragio universal directo.
La jornada electoral del viernes estuvo marcada por la protesta de una activista del grupo feminista radical Femen. La joven, que llevaba el torso desnudo, se acercó al presidente checo poco después de su entrada en un colegio electoral y le gritó: "puta de Putin", antes de ser apartada por los guardaespaldas de Zeman.
Visiblemente afectado por el incidente, el político de 73 años, que tiene una salud frágil y camina con un bastón, abandonó de inmediato el colegio electoral en compañía de su esposa Ivana.
Regresó minutos después y afirmó, de buen humor, que se sentía "honrado por el hecho de haber sido atacado por el movimiento Femen, que también se metió con el papa".
Por Jan Marchal (AFP)
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