Mientras el régimen de Irán deposita sus esfuerzos en extender su influencia regional, interviniendo en conflictos armados como los de Siria y Yemen, su población sufre los embates del desempleo y la inflación.

Este jueves, cientos de personas se manifestaron en Mashhad, en el noreste del país, y en otras ciudades, contra el alza de los precios, el desempleo y contra el propio presidente Hasan Rohani.

"La manifestación era ilegal pero la policía se mostró tolerante", declaró el gobernador de Mashhad, Mohamad Rahim Noruzian, citado por la agencia de noticias Isna.

No obstante, detalló que algunas personas fueron detenidas "por haber intentado dañar edificios públicos".

En las redes sociales circularon imágenes de la manifestación, en la que algunos protestantes llegaron a gritar "muerte a Rohani".

"Ni Gaza ni Líbano, mi vida está en Irán", fue, sin embargo, la frase que más reflejó el descontento social, criticando así los esfuerzos del régimen persa en otras causas regionales en lugar de abordar cuestiones domésticas.

La cadena Nazar dio cuenta también de manifestaciones, de menor amplitud, en Yazd (sur), Sharhud (norte) y Kashmar (noreste).

"No está muy claro quiénes son los organizadores de estas manifestaciones, pero la mayoría de los eslóganes eran contra Rohani", tuiteó el redactor jefe de Nazar, Payam Parhiz.

La promesa de relanzar la economía, en caída debido a las sanciones internacionales y a la mala gestión, estuvo en el centro de las campañas presidenciales de Rohani, reelegido en mayo para un segundo mandato.

Aunque logró reducir la inflación a menos de 10% (bajo la presidencia de su antecesor, Mahmud Ahmadineyad, llegaba incluso al 40%), la tasa de desempleo sigue siendo elevada, de 12% según cifras oficiales.

Con información de AFP

LEA MÁS: