Creían que estaba muerto: familiares piden ver a Miguel, el joven en situación de calle que sobrevivió al colapso de la L12

En entrevista televisiva, Eusencio Córdova, quien dijo ser hermano de Miguel, aseguró que ellos lo creían muerto luego de que la Fiscalía de Tabasco les entregó un cuerpo con sus características

Capturas Youtube / Ruido en la Red
Capturas Youtube / Ruido en la Red

La familia de Miguel Córdova Córdova, el joven en situación de calle que sobrevivió al accidente de la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México, pidió apoyo para poder contactarlo ya que llevan al menos siete años sin saber de él.

A través de redes sociales, un hombre identificado como Logan Leon y quien asegura ser hermano de Miguel, pidió ayuda para que el joven regrese a Tabasco, su entidad natal.

En tanto, en entrevista para Azucena Uresti en Milenio Televisión, Eusencio Córdova, el hermano de Miguel, aseguró que el joven desapareció de su tierra natal Nacajuca, en agosto de 2015, por lo que interpusieron una denuncia ante la Fiscalía del estado. Quince días después, les informó que tenían un cuerpo con todas las características de Miguel, pero no se le podía distinguir el rostro.

“Nosotros lo estuvimos buscando fue una gran desesperación, yo personalmente puse una demanda por desaparición y por la desaparición... porque nosotros apuntábamos todo contra el taxista que fue la última persona que lo vio”.

“Al cabo de 15 días a nosotros nos notificó la Fiscalía que se había encontrado un cuerpo que presentaba todas las características de mi hermano. Tenía el tatuaje, la cicatriz, tenía todas las características, lo único que no se podía distinguir era el rostro”, contó Eusencio.

Fue entonces que la familia recibió el cuerpo y lo enterró. Pero después de que Miguel diera una entrevista al medio digital Ruido en la Red en donde narró cómo sobrevivió al desplome de un tramo de la superficie elevada de la Línea 12 del Metro y cuyo video se hizo viral, sus familiares se enteraron que Miguel estaba vivo.

Es por eso que -dijo Eusencio- estaban pensando en viajar a la Ciudad de México para reencontrarse con él. Aunque indicó que el joven no lo reconoce y que sólo recuerda a su hermana Cristina.

Capturas Youtube / Ruido en la Red
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“Eso fue lo que a nosotros nos impactó demasiado. Lo dábamos por muerto, estábamos viendo la posibilidad de salir a la Ciudad de México para ir por él. Me enteré que le enseñaron una foto mía y no me reconoce que a la única que reconoce es a mi hermana Cristina. No lo queremos obligar a que venga. Si él no quiere venir, sus motivos tendrá”, explicó.

Finalmente, dejó en claro que lo único que desean es que Miguel Córdova hable con su madre y le diga “mamá, estoy bien”.

“Lo único que queremos es que él se comunique con mi madre, que le hable y que le diga “mamá estoy bien. Me interesaría que él hablé con mi madre”, concluyó.

El martes 4 de mayo, al día siguiente del derrumbe de una parte del tramo elevado de la Línea 12 del Metro, entre las estaciones Tezonco y Olivos, Miguel narró con mucha sensibilidad lo que vivió la noche de la tragedia que ya ha dejado 26 personas fallecidas, mientras que 34 aún permanecen hospitalizadas.

Aseguró ser originario de Nacajuca, Tabasco, pero dijo llevar 10 años viviendo en calles de la Ciudad de México. Sobrevive recogiendo botellas de plástico y latas en las calles de Tláhuac para venderlas y se queda a dormir bajo el tramo derrumbado entre las estaciones Olivos y Tezonco. Cabe destacar que su narración ha sido de las más completas que explican el momento de la caída del sistema de transporte.

De acuerdo con el testimonio de Miguel, el derrumbe ocurrió cuando él y sus amigos se disponían a dormir, “eran más o menos como las 10 de la noche cuando se escuchó como si tronara un fierro. Se cimbró la banqueta de donde estábamos acostados debajo del pilar. Pero se cimbró bien feo, tronó y se movió y nosotros salimos corriendo, ni siquiera jalamos nuestras cobijas”, recordó.

Derrumbe del Metro Línea 12, entre las estaciones Olivos y Tezonco (Foto: Facebook / @csdrones)
Derrumbe del Metro Línea 12, entre las estaciones Olivos y Tezonco (Foto: Facebook / @csdrones)

“Íbamos corriendo y nos caímos cuando se vino el cimbradero grande y se vio cómo se vino abajo el metro en dos (hace una forma de V con sus manos). Se hundió, una desesperación de gente horrible, no le deseo a nadie que lo vea. No me gusta platicar de eso porque lo que viví fue una cosa horrible. Gracias a la protección de Dios, sigo vivo aquí”, aseguró con un dejo de tristeza en su cara.

Aseguró que toda la gente de la avenida Tláhuac están inconformes porque desde que se construyó la estructura elevada de la Línea 12 “nunca estuvo nada bien, se sembraron sobre cimientos de arena, y es lo que tiembla. Cada vez que hay un temblor aquí se mueve toda la mina, la mina tiembla, por eso se están desgarrando los cerros”, aseguró.

“Venía yo llorando desde la Nopalera porque dije a lo mejor hay gente que no se despidió de su familia y por una idiotez de nuestras autoridades que quieren llevarse un dinero en la bolsa, compran materiales de mala calidad y ahí están las consecuencias. Y ahorita vienen las elecciones y se van a echar la bolita unos a otros y los que pagamos son los más pobres”, relató.

“Anoche era una desesperación de los niños y de la gente que gritaba cuando se vino abajo horrible. Y no me lo van a contar porque yo lo viví”, concluyó con lágrimas en los ojos.

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