Pueblos Wixárikas están sitiados por el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación

Comandos de al menos 25 vehículos se han apostado en el triángulo fronterizo de Jalisco, Nayarit y Zacatecas, ruta valiosa para el trasiego y producción de narcóticos

El Cártel de Sinaloa vigila de un lado y el CJNG de otro (Foto: Archivo)
El Cártel de Sinaloa vigila de un lado y el CJNG de otro (Foto: Archivo)

Habitantes Wixárikas de San Andrés Coahamiata, en Mezquitic, Jalisco, se encuentran en estado de indefensión y sitiados por retenes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y del Cártel de Sinaloa.

De acuerdo con un reporte de Animal Político, el asedio ha obligado a que los pobladores hayan limitado la movilidad para conseguir alimentos y apenas deben sobrevivir con algunos víveres. Pues temen viajar hasta Huejuquillo el Alto, donde habitualmente realizan sus compras, debido a que el camino está bloqueado por un grupo criminal de un lado, y otro en el punto opuesto. Los centros de revisión ilegales fueron establecidos desde finales del año pasado, según testimonios consignados por el mismo portal.

Para la gente de San Andrés Coahamiata existe un temor latente de quedar en medio del fuego cruzado, que sean secuestrados, violados, asesinados o reclutados por la fuerza.

Si los pobladores se atreven a salir, son interrogados y amenazados, pues el miedo puede hacer que no sepan qué responder. Les cuestionan por ejemplo, si han visto a gente armada. Pero apenas han podido pasar el filtro, las personas también temen que no les dejen regresar a casa. Presuntamente, son comandos de unos 25 vehículos con gente armada quienes revisan pertenencias y celulares.

En enero pasado, apunta el reporte de Animal Político, autoridades de Jalisco acudieron con dos patrullas para revisar el caso, pero no resolvieron nada. Y aún cuando están al tanto, la situación permanece casi en el último medio año.

Entre las consecuencias vividas está el robo del auto en que viajaban médicos de la Secretaría de Salud, al menos en dos ocasiones. Desde entonces, no hay atención sanitaria en San Andrés.

El pasado 18 de marzo, los habitantes de la localidad denunciaron lo que padecían ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHJ). Y aunque esta dependencia no tiene más facultades que emitir recomendaciones, prefirieron esto que exponerse al acudir con autoridades de seguridad, de quienes se sospecha están coludidos con los criminales.

Tal como lo destaca el medio digital, esta suspicacia no es infundada, pues la policía municipal de Mezquitic está desarmada desde el 26 de febrero por sus presuntos nexos en diversos delitos como colaborar con cárteles que controlan la región. Hasta el 9 de marzo habían sido detenidos siete agentes acusados de desaparición forzada y asociación delictuosa.

La CEDHJ hizo un llamado a la Secretaría de Seguridad Pública para que atendieran el caso del pueblo Wixárika y hasta el sitio arribó la Guardia Nacional, pero después de unos días se fueron. Otras dificultades son las suspensiones de apoyos sociales.

Habitantes del pueblo Wixárika están a expensas de quedar en el fuego cruzado de los cárteles (Foto: Cuartoscuro)
Habitantes del pueblo Wixárika están a expensas de quedar en el fuego cruzado de los cárteles (Foto: Cuartoscuro)

En 2018, la zona de San Andrés Cohamiata fue protagonista del aseguramiento de 861 mil plantas de amapola en 13 plantaciones. Este sitio se encuentra en el triángulo de la frontera que conforman Nayarit, Zacatecas y Jalisco, de ahí la valía de su paso para el trasiego de narcóticos.

Actualmente, la entidad gobernada por Enrique Alfaro es bastión del Cártel Jalisco Nueva Generación que lidera Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho, uno de los capos más buscados en Estados Unidos y México.

El grupo que encabeza el Mencho es considerado como tercera fuerza delincuencial más peligrosa del mundo por la Administración del Control de Drogas (DEA), solo detrás de la mafia rusa y las triadas chinas. Se trata de los principales distribuidores de drogas sintéticas a EEUU.

La disputa contra el Cártel de Sinaloa, que comanda Ismael Zambada García, el Mayo, tuvo uno de sus episodios violentos el pasado 3 de abril, cuando sicarios del grupo de las cuatro letras acribillaron a presuntos rivales en Teocaltiche, a la altura del poblado del Rosario. Al menos 30 operadores del CJNG, todos armados y con protección, gritaban de júbilo al finalizar el enfrentamiento contra supuestas huestes del Mayo Zambada.

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