Si no se tiene un ahorro previo, es crítico destinar una parte del ingreso para ello (Foto: Coru.com)
Si no se tiene un ahorro previo, es crítico destinar una parte del ingreso para ello (Foto: Coru.com)

A pesar de que habrá sectores más afectados que otros por el coronavirus, sin que ninguno deje de resentir las consecuencias, el momento de tomar cartas en el asunto debe ser inmediato, tanto en materia sanitaria como financiera. Por ello, Luis Madrigal, director de Coru.com, señala que ante la grave situación económica que enfrenta el país, es vital que las personas y familias implementen un presupuesto y se apeguen a él, porque esto podría representar la forma en que logren ordenar y subsistir financieramente los siguientes meses.

Coru, plataforma en comparación de servicios financieros en línea de México, apunta que un presupuesto ayuda a establecer claramente los ingresos y los gastos para realizar una planificación que permite tomar mejores decisiones sobre el dinero.

Igualmente, dichos especialistas apuntan que lo ideal es mantener un presupuesto de rutina; sin embargo, para aquellas que no cuentan con uno como tal, a fin de enfrentar la contingencia económica del coronavirus, la plataforma de servicios financieros comparte las siguientes recomendaciones, en las que señala que es de gran relevancia contar con dicho plan de gastos y de egresos de emergencia, de manera de que éste sea flexible y se mantenga al menos los siguientes 3 a 6 meses.

El identificar los recursos con los que se cuentan es una tarea básica que requiere de una revisión detallada de las entradas de dinero mensual, tales como: el salario, los honorarios u otras altas que se hayan acumulado. Para ello, se debe incluir el dinero de los fondos de ahorro o inversiones, en caso de tenerlos.

La planificación financiera permite tomar mejores decisiones sobre el dinero y establecer claramente los ingresos y los gastos (Foto: Pixabay)
La planificación financiera permite tomar mejores decisiones sobre el dinero y establecer claramente los ingresos y los gastos (Foto: Pixabay)

La revisión de los gastos realizados hasta el momento, requiere de una ubicación clara de los rubros de gastos indispensables que corresponden a necesidades personales o familiares, entre los que podemos encontrar: alimentos, pago de servicios básicos, renta, pagos de deudas, ahorro. Y separarlos de otros gastos no urgentes como lo podrían ser: algunas compras por internet, gasto en ropa y todos los desembolsos que podemos posponer para el momento en que pase la crisis por la pandemia o que se tengan mayores ingresos.

Por otro lado, el reorganizar prioridades y recortar gastos en crisis, también se considera parte importante de los planes de acción a llevar en medio de la contingencia que se vive con base en la pandemia actual de coronavirus. Ello exige el reacomodar prioridades, entre las que posiblemente y mientras dure la pausa, para algunos la toma de transporte o del auto, no sea imprescindible, así como el gasto en comidas o en centros de entretenimiento.

Sin embargo, el pago de sanitizantes, medicinas, comida y pago de internet en casa seguramente formarán parte de las principales prioridades por los siguientes 3 a 6 meses; a raíz de ello, se recomienda como ejercicio el reacomodar los gastos que sí se consideran vitales, además de cortar de tajo aquellos que no son estrictamente necesarios para subsistir.

En relación a las personas que sí cuentan con un hábito de ahorro o fondo de emergencias, se recomienda ampliamente el mantenerlo vigente y hacer uso de éste únicamente en casos extremos, tales como desempleo, enfermedad grave u hospitalización. Si no se tiene un ahorro previo, es crítico destinar una parte del ingreso para ello y sólo tomar planes de créditos o préstamos personales en caso de considerarlo como una decisión muy necesaria.

Es el momento de cuidar tanto la salud sanitaria, como la financiera (Foto: Cuartoscuro)
Es el momento de cuidar tanto la salud sanitaria, como la financiera (Foto: Cuartoscuro)

Bajo dicha perspectiva, el buscar ingresos, o bien, mantenerlos estables es lo más deseable ante la preventiva de un panorama, aún del todo incierto en materia financiera a nivel mundial, del que algunas empresas sin escrúpulos podría aprovecharse al reducir los sueldos en función de los horarios laborales, sin que éstos necesariamente disminuyan o sean del todo legales en medio de la crisis.

Independientemente de la incertidumbre a escala mundial, hay que estar preparados para que los ingresos se vean lo menos afectados. Buscar alternativas para capitalizar, ya sea mediante la renta de activos (propiedades) o a través de emprendimientos acordes a la contingencia (negocios digitales) e incluso, en algunos casos, considerar alternativas crediticias favorables.

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