Los obispos mexicanos se comprometieron a participar en la restauración del
Los obispos mexicanos se comprometieron a participar en la restauración del "tejido social" del país (Foto: Carlos Jasso/ Reuters)

Los obispos de la Iglesia Católica mexicana se expresaron este domingo en contra de los feminicidios, a los que calificaron de “urgencia nacional”, y aseguraron que la familia, la escuela, los medios de comunicación y las instituciones religiosas son corresponsables para poder resolver la crisis, después de que al menos dos asesinatos de mujeres y niñas conmovieran a la sociedad en las últimas semanas.

“El brutal asesinato de la joven Ingrid y de la pequeña Fátima, así como las muertes de una bebé llamada Karol y de Mayte Viridiana Aguilar, son crímenes que por su brutalidad nos han dejado perplejos y nos han llenado de dolor y tristeza. A sus papás, familiares, maestros y compañeros, nuestro consuelo y fortaleza, nuestra cercanía y aliento”, señaló en un mensaje escrito la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

“Los obispos de México levantamos la voz, para dar palabra al dolor y a todos los afectados por él, pues el dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe, y deseamos ubicarnos desde la fe para que ofrezcamos presencia en palabras, diálogo y encuentro para abrirnos a la compasión”, añadieron, en un texto titulado “Educar en la paz, urgencia nacional”.

Los cristianos no podemos permanecer indiferentes

Para las autoridades religiosas, “toda acción social, económica y política tienen que transformarse en un eje central del bienestar de la persona, antes que ideologías, discursos o estadísticas” y agregaron que “todos somos corresponsables para resolver la crisis de humanidad que enfrentamos: la familia, la escuela, los medios de comunicación, las iglesias -entre otros- somos actores sociales que tenemos una responsabilidad en la misión de forjar una cultura de esperanza y de paz”.

Los recientes casos, que han mostrado la brutalidad de los feminicidios y la violencia de género, conmovieron a la sociedad mexicana (Foto: Cuartoscuro)
Los recientes casos, que han mostrado la brutalidad de los feminicidios y la violencia de género, conmovieron a la sociedad mexicana (Foto: Cuartoscuro)

Y es que, en las últimas semanas, México se ha visto conmocionado por dos casos de feminicidio que impactaron al país por su brutalidad, ambos en la capital. El primero fue el de Ingrid Escamilla, una mujer de 25 años que fue asesinada por su pareja y cuyas fotos, filtradas a la prensa, enfurecieron a la sociedad.

El segundo fue el de Fátima Cecilia, una niña de siete años que fue secuestrada a la salida de su escuela y cuyo cadáver apareció unos días después, con señales de abuso y violencia sexual.

En este contexto de violencia, no son extrañas las protestas públicas, pues tan sólo a finales del 2019 se registraron 1006 víctimas de feminicidio”, indicó la CEM. “Nos duele profundamente la violencia contra la mujer, que se ha expresado en un nuevo y agresivo rostro visible ante nuestros ojos, en una forma tan cruel que genera desconcierto, dolor, amargura, tristeza, llanto, indignación, impotencia y muchos deseos de venganza”, completaron.

Las autoridades religiosas
Las autoridades religiosas "alzaron la voz" contra los feminicidios y la violencia de género en el país (Foto: Victoria Valtierra/ Cuartoscuro)

Para los obispos, la realidad que atraviesa el país en este sentido enfrenta a la sociedad a una “auténtica emergencia educativa”, “pues se han perdido los referentes básicos de la convivencia humana: la verdad, la bondad y la belleza”.

En México tenemos una visión muy estrecha de la educación, pues suele reducirse al marco de la institución escolar. No negamos la importancia de ella, pero no es suficiente. Reconocemos la necesidad de una base educativa que implique la vida familiar

La Iglesia Católica se comprometió a “impulsar la primera infancia como un urgente desafío para procurar, además de su protección, también su desarrollo humano, integral y solidario”. Además, buscarán confirmar ese compromiso "de manera más acelerada y seria.

También nos comprometemos a llevar nuestros Centros de escucha y nuestros centros de Atención a personas adictas para ofrecer atención a las víctimas de las violencias a cada rincón del país, y ofrecer un esfuerzo por colaborar a restablecer el tejido social

La carta fue firmada por el presidente del CEM y arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, además del vicepresidente de la organización y arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos. Alfonso G. Miranda, el secretario general de la Conferencia; el monseñor Guillermo Ortiz, responsable de fe y compromiso social; y Enrique Díaz, responsable de la pastoral educativa y de cultura, también rubricaron el documento.

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