Incertidumbre presupuestal, vacíos legales y muchas dudas: así inició la atención médica gratuita

El Instituto de Salud para el Bienestar no deja claras cuáles serán sus fuentes de financiamiento, ni si le dará seguimiento a pacientes con cáncer que se encuentran en transición entre el Seguro Popular y sus servicios

A pesar de que aún no se tiene de todo claro cuáles serán los insumos para el presupuesto del Insabi, este comenzó a operar el 1 de enero de 2020 (Foto: Shutterstock)
A pesar de que aún no se tiene de todo claro cuáles serán los insumos para el presupuesto del Insabi, este comenzó a operar el 1 de enero de 2020 (Foto: Shutterstock)

Este 1 de enero inició operaciones el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) como órgano descentralizado de la Secretaría de Salud, en el que los servicios de atención y de consulta médica serán gratuitos y sin restricción, razón por la que no será necesario presentar póliza de afiliación a dichos servicios.

Es decir que quienes contaban con póliza de afiliación al Seguro Popular, ya no será necesario que la presenten, pues ésta quedará sin efectos a partir del primer día de 2020. Por ello y a raíz del concepto de universalidad que tendrá el Insabi, las personas que no cuenten con ninguna clase de seguro social como IMSS o ISSSTE, podrán acceder a los servicios de salud del Insabi mostrando su credencial del INE, CURP o acta de nacimiento.

Será importante, conforme al artículo 77 bis 7 de la Ley General de Salud modificada en el Diario Oficial de la Federación el 29 de noviembre, que para recibir los servicios gratuitos del Instituto de Salud para el Bienestar se cubran tres requisitos:

Entre los documentos que pueden presentarse para recibir servicios médicos en el Insabi se encuentra la credencial del Instituto Nacional Electoral, INE (Foto: Especial)
Entre los documentos que pueden presentarse para recibir servicios médicos en el Insabi se encuentra la credencial del Instituto Nacional Electoral, INE (Foto: Especial)

Con lo anterior ha de quedar en claro que para afiliarse al nuevo servicio de salud, los ciudadanos mexicanos ya no necesitarán acudir a un módulo o recibir ningún tipo de póliza del Seguro Popular e incluso, tampoco habrán de pagar cuotas anuales para ser atendidos en unidades médicas.

Los servicios que proveerá el Insabi serán bajo los criterios de universalidad, igualdad e inclusión e igualmente, contarán con un año para evaluar su cumplimiento en atención al artículo 4 Constitucional de garantizar el derecho a la atención médica y acceso a medicamentos gratuitos al 55% de la población sin seguro social, es decir el equivalente a 69 millones de mexicanos.

Igualmente, la implementación del programa Médicos del Bienestar contará con el despliegue de 23 mil profesionales hacia zonas rurales e indígenas, al tiempo en que en el Insabi se integran 87 mil trabajadores en institutos, hospitales, clínicas de alta especialización, lo cual incluye tratamientos gratuitos y atención de calidad para los pacientes que acudan a sus instalaciones.

Sin embargo, para dar el siguiente paso a la universalización, expertos en políticas públicas de salud, señalan que ha de evitarse la repetición del Seguro Popular como fachada, así como una centralización de los servicios de salud. Para ello, una gestión impecable y la erradicación de problemas de coordinación debe asegurarse, de lo contrario no sería más que un gasto extra de recursos para aparentar una mejora, cuando el objetivo real ha de ser cambiar para bien el sistema de salud en México.

Universalidad, igualdad e inclusión premisas en la implementación del Insabi como nuevo Servicio Estatal de Salud, SES (Foto: Pixabay)
Universalidad, igualdad e inclusión premisas en la implementación del Insabi como nuevo Servicio Estatal de Salud, SES (Foto: Pixabay)

Esto salió a flote incluso antes de la inauguración del Insabi, pues cuando éste requería un presupuesto mínimo para su transformación de entre 140 y 150 mil millones de pesos, sólo recibió de partida presupuestal un total de 72 mil millones de pesos, que difícilmente le podrán alcanzar en lo relativo a insumos medicinales e infraestructura.

Otro detalle importante para comprender qué es lo que existe detrás de la implementación del Insabi, es el flujo de trabajadores y desempleados que transitarían por él, es decir, el tener en cuenta que la afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) es totalmente inestable, gracias a las pérdidas o bajas que se dan en el campo de empleos en México.

Lo anterior provoca que una importante cantidad de sus afiliados (un aproximado de 15 millones de mexicanos, conforme a datos de la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social de la Secretaría de Salud) intercalen su atención entre los Servicios Estatales de Salud (SES) y el IMSS.

Conforme a las Reglas de Operación del Programa de Fortalecimiento a la Atención Médica para el ejercicio fiscal 2019, los Servicios Estatales de Salud comprenden a las secretarías de Salud y a los organismos descentralizados en cada una de las 32 entidades federativas del país. El Insabi es un órgano descentralizado de la Secretaría de Salud.

La transición de quienes tienen empleo a quienes lo pierden, podría ir engrosando las filas de pacientes a atender por el Insabi en caso de que no se generen los empleos formales necesarios en México (Foto: Pixabay)
La transición de quienes tienen empleo a quienes lo pierden, podría ir engrosando las filas de pacientes a atender por el Insabi en caso de que no se generen los empleos formales necesarios en México (Foto: Pixabay)

Con base en datos provistos por el IMSS de enero a septiembre de 2019 en México se crearon 488,061 empleos formales, es decir, el equivalente a 286 mil menos que los registrados en el mismo periodo durante 2018, situación que se traduce en una baja generación de empleo formal acumulado desde 2013, lo que equivale de nueva cuenta a la intercalación de servicios de salud por parte de la ciudadanía.

A ello ha de sumarse la falta de claridad de financiamiento que tiene o tendría el Insabi, de la que el exsecretario de salud federal, Salomón Chertorivski, ha señalado que con el Seguro Popular había una fórmula para proporcionar recursos a los estados dependiendo del número de afiliados. Sin embargo con la nueva modalidad que maneja el Instituto de Salud para el Bienestar en la que dicha fórmula desaparece y, por ende, la asignación de fondos depende de los acuerdos de coordinación que se firmen con cada una de las entidades, el ex funcionario subrayó en su momento que la entrega de dinero puede ser discrecional, toda vez que la cantidad de dinero a enviarse a cada entidad federativa o a qué gobernador, dependa de la relación que se tenga con los gestores del gobierno o administración en turno o de quiénes cuenten con mayores capacidades.

En el oficio UCVPS/1175/2019 signado por la Lic. Mónica A. Mieres Hermosillo, Titular de la Unidad Coordinadora de Vinculación y Participación Social de la Secretaría de Salud, se envían las respuestas a los cuestionamientos de diversos legisladores durante la comparecencia del Secretario de Salud, Dr. Jorge Carlos Alcocer Varela del 30 de septiembre de 2019.

Es en la página 14 que se explica el origen de los recursos financieros del Insabi que, conforme a respuestas del Dr. Alcocer recaen en los recursos financieros del UOl3, provenientes del Componente Salud de Prospera eliminado junto con Prospera y sus condicionalidades. El monto total de los recursos del programa son 6,071.3 mdp para transferir y 500 mdp de pago de personal de base. Los recursos transferidos fueron distribuidos por indicación de la SHCP en los 31 estados en las mismas proporciones que en 2018 y a IMSS Bienestar por un monto de 342.9 mdp.

El exsecretario de salud federal, Salomón Chertorivski, ha señalado que con el Seguro Popular había una fórmula para proporcionar recursos a los estados dependiendo del número de afiliados (Foto: Mario Jasso/ Cuartoscuro)
El exsecretario de salud federal, Salomón Chertorivski, ha señalado que con el Seguro Popular había una fórmula para proporcionar recursos a los estados dependiendo del número de afiliados (Foto: Mario Jasso/ Cuartoscuro)

Sin embargo, entre otros programas y presupuestos de salud, se le cuestiona a Alcocer sobre la reducción presupuestal al Registro Nacional de Cáncer, así como los mecanismos para su atención, de los que sustentó que fue conforme a reorganización del Sistema Nacional de Salud que se valoró la designación del presupuesto en relación a los ajustes y reclasificación del gasto prevista para 2020, “más que una disminución de presupuesto”.

A pesar de ello, los partidos de oposición al gobierno en turno señalan que el Insabi no garantiza el tratamiento para los enfermos de cáncer, además de permitir el uso discrecional de recursos para la salud; fue la senadora Alejandra Reynoso Sánchez de la bancada panista quien confirmó que dicha discrecionalidad de recursos promueve bases clientelares y no precisamente una preocupación por la salud, además de no garantizar el tratamiento a los pacientes que tienen cáncer y que se encuentran en transición entre el Seguro Popular y el Insabi.

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